Chocolate sin leche, pastel extrafinoMuy minimalista, por lo de mínimo. Fino, fino. Fácil de hacer y muy rico (de apetitoso),
Cuando cojo un ingrediente no lo suelto en unos días. Así me pasó con la ricotta y ahora me ha pasado con el chocolate. Ayer fueron unas galletas de chocolate, hoy un pastel de chocolate fácil y muy bueno. No vendría mal un poco más grueso, para hay todo solución: corto dos trozos y me los como uno encima de otro. Pero para 2 sería demasiado.
La receta no tendría porque llevar almendra, pero le he puesto una poca para aprovechar las que me han sobrado de las galletas blancas de almendra.
A M le encanta el chocolate y el
brownie en particular, es uno de sus postres preferidos. El postre lo hice ayer por la tarde, en los intervalos mientras hacía un programa (en Java). Ni lo probó, y no creo que hubiese sido por la pinta del postre, cuando llega “cruzada” le pasa eso. Pudo haber sido cualquier tontería: que prefiriese que hubiese hecho otra cosa, que no había secado los cacharos (estaban lavados, pero escurriendo), que se encontró con alguien que no quería ver, algún problema del trabajo… cualquier cosa. El problema siempre es adivinar el porqué, nunca dice nada, se enfada y ya está. Lo (suelo) descubrir al día siguiente.
Mi estrategia es muy sencilla. Me lo voy comiendo hasta que quede casi nada y, como se le van los ojos y por miedo a que se acabe, lo prueba seguro. ;-) A veces, cuando todavía no lo ha probado algo, me lo como todo para que se quede con las ganas y aprenda que los caprichos le hacen más daño a ella que a mí.
Menuda confesión. Espero que hoy llegue más tranquila y la pruebe porque, en realidad, lo he hecho por y para ella.
(Unas horas después…)Hoy trabaja por la tarde y yo tengo claustro, le he preparado una merluza al horno con salsa del piquillo. Nada más llegar, a las 13:30, le preparé la merluza y programé el horno para que al llegar estuviese a punto. Deje la mesa puesta, todo preparadito y me fui a correr un par de horitas antes de irme a trabajar. Llego de correr y lo primero que me dice es que la merluza y la salsa “están para morirse” (de ricas), pero de la tarta nada de nada. Sigue sin probarla. Cuando se encapricha con algo es terca a más no poder. Se lo pierde, pues creo que es una de los mejores pasteles de chocolate, y sencillos, que he realizado.

La tarta es una tarta que debe quedar, por lo menos a mí así me gusta, poco hecha. Lo mejor es cortarla en el momento de comer, no antes, para evitar que se reseque por dónde hayamos cortado.
En realidad he empleado la mitad cantidades de las que presento. Para un molde normal, ésta es la cantidad buena.
(Receta del libro “Verrückt nach Schokolade” de Trish Deseine)Ingredientes- 200 gr. de mantequilla.
- 200 gr. de chocolate negro, 74% o más.
- 250 gr. de azúcar.
- 4 huevos.
- 2 cucharadas de harina (suelen pesar unos 8 gr. cada una)
- Una pizca de sal para realzar el sabor del chocolate.
- Aroma: ralladura de naranja, café, etc. (opcional)
- Algún fruto seco: almendra troceada, nueces, … (opcional)
(1) Engrasamos y enharinamos un molde, he empleado uno circular, con mantequilla y ponemos papel de hornear en el fondo del molde. Precalentamos el horno a unos 190º C.
(2) Troceamos el chocolate negro en trozos (“trocear en trozos”, aunque es una perogrullada y redundancia, lo dejo para dar constancia de la prisa y naturalidad del blog) [*]. He usado chocolate del 74%. Troceamos la mantequilla y juntamos con el chocolate en un bol. Derretimos poniéndolos unos segundos al microondas. Ojo, el chocolate se quema muy fácil. Sólo unos segundos cuando la mantequilla se haya derretido. Ya fuera, y con ayuda de una espátula de plástico, vamos fundiendo el chocolate en la mantequilla.
También podemos hacerlo al baño María, cuidando de que no caiga ni una gota de agua dentro del chocolate. Esta vez lo he calentado a fuego muy bajo, 2 y 3, hasta que empezase a fundirse. Después he acabo de mezclarlo con una espátula.
(3) Añadimos el azúcar cuando todo se hay derretido. Echamos una pizca de sal y los aromas, si los queremos. Dejamos enfriar unos 5 minutos para que no se cuajen los huevos cuando los echemos uno a uno.
(4) Pasado en tiempo añadimos los huevos, uno a uno con una espátula o un batidor. Añadimos la harina y las nueces o almendras si se las echamos. Mezclamos bien.
(5) Echamos en el molde y ponemos a hornear unos 25 min. Como mi cantidad era menor la he dejamos menos tiempo, unos 20 minutos como mucho. Este punto es el más difícil e importante y puede marcar la diferencia. Si lo hacemos demasiado quedará muy seco y poco sabroso. Estará cuando empieza a hacerse por la parte superior.
(6) Retiramos del horno y del molde. Se puede tomar caliente o fría. A mí me encanta recién hecho, pero al día siguiente también está buenísimo, o mejor. Podemos espolvorearlo con azúcar glaseé, acompañarlo de un sirope de frutas, mermelada, sirope de chocolate o lo que más os guste.
Está buenísimo y es muy fácil. Ya digo, cuidado con el horneado, nada más.
[*] Empecé el blog como uno de recetas y día a día, por su propio peso, se está convirtiendo en mi diario personal de recetas. No me preocupa, necesito desahogarme, y pensar que hay alguien en algún lugar que me está escuchando, aunque no le interese nada lo que me sucede. Uno más. Mensaje en una botella. Gracias.
