lunes, 30 de abril de 2007

Alcachofas rellenas de huevos de codorniz

Alcachofas rellenas de huevos de codornizHa vuelto a llover

No es ninguna canción de Supertramp, es la pura realidad. Llevábamos unos días de amagos y, tras el guiño de ayer, hoy ha sido definitivo. Dicen que la lluvia en Galicia es arte, es arte si estás bien de ánimo y tienes ganas de quedarte en casa, apagando las luces y mirando por la ventana en el calor de casa. Hoy no. Estoy de puente.

El fin de semana ha sido malo. Malo es poco. El domingo, “Tú a Boston y yo me quedo en California”, sin razón ninguna. Pero ni yo tenía ganas de surfear, ni creo que Boston sea lo que más necesitas. Ya me explicarás las razones, si las tienes. Ayer no supiste.

Para esos casos lo mejor es algo rápido y rico. Una tapita para acompañar algo más consistente. Ahí va:

Ingredientes
  • Corazones de alcachofa enlatados.
  • Huevos de codorniz
  • Jamón serrano, una loncha.
  • Tomillo.
  • Opcional: queso parmesano.
  • Aceite de oliva.
  • Sal.

(1) Como no me gusta el agua de las latas de alcachofas, las lavo en agua fría. Las escurro y las seco bien. Agrandamos el hueco central de la alcachofa para que pueda caber un huevo de codorniz. ¿No es demasiado verdad?

Alcachofas rellenas de huevos de codorniz(2) Ponemos las alcachofas en una sartén antiadherente, si lo llevaremos al horno. Si lo llevamos al microondas en un recipiente apto para micro, perogru-puesto. Con un chorrito de aceite.

(3) Cortamos la punta de los huevos de codorniz con un cuchillo y los vaciamos en el hueco de la alcachofa. Salamos y espolvoreamos con un poco de tomillo. Rallamos un poco de queso sobre los huevos (opcional) e introducimos en el horno caliente unos minutos. Esta vez, como tenía prisa (qué raro!) los he hecho en el microondas.

(4) Ya hechos y gratinados, le ponemos un poco de jamón por encima.

Una tapa estupenda y sencilla.

Oh, it's raining again
Oh no, my love's at an end
Oh no, it's raining again
And you know it's hard to pretend

Oh no, it's raining again
Too bad I'm losing a friend
Oh no, it's raining again
Oh will my heart ever mend

You're old enough some people say
To read the signs and walk away
It's only time that heals the pain
And makes the sun come out again

It's raining again
Oh no, my love's at an end
Oh no, it's raining again
Too bad I'm losing a friend

C'mon you little fighter
No need to get uptighter
C'mon you little fighter
And get back up again

It's raining again
Oh no, my love's at an end
Oh no, it's raining again
Too bad I'm losing a friend

C'mon you little fighter
No need to get uptighter
C'mon you little fighter
And get back up again
Oh, get back up again
Oh, fill your heart again

domingo, 29 de abril de 2007

Mini Bagels

Anunciado en TV

Desde el primer momento que los he visto en TV he pensado: “a por ellos oe, oé, oé,…”. No es que me pareciesen muy apetitosos los de la televisión, es más que nada un afán de seguir probando cosas nuevas. Sí, el resultado final ha sido otra receta que paso a lista de las buenas.


Empiezo a pensar que, cuando más liado estoy, más necesidad tengo de escribir en el Blog. Web-log es eso, un registro del día a día, un diario, mas con el “peligro” de que lo pueda leer todo el mundo. Es un diario de navegación, sin control, aunque las recetas aquí sirvan de pretexto y muchas veces el propio diario te responda para levantar el ánimo. En estos momentos me siento como esos navegantes de los mares del sur y sus interminables diarios de a bordo.
(Pausa)
(No era justo hablar de ello, no así)
(Tomo aire)
Lo he dicho, entre líneas, pero lo he dicho. Me ha servido de terapia. Ya puedo hablar de la receta con tranquilidad. Tal vez mañana (u hoy) me arrepiente y borre ese párrafo, de momento me he liberado y me he olvidado de ello.

Nunca los había probado, hasta ahora que los he hecho. Es un pan sorprendente. Muy Crujiente por fuera, o muy crujiente y fresco por dentro, estupendo para rellenar con lo que se quiera. El crujiente se lo proporciona el proceso de precocido antes de ponerlos al horno. Es importante tomarlos calientes, bien recién hechos o calentados en la tostadora.

Unos los he rellenado con queso crema y mermelada, otros con queso crema y anchoa, huevo de codorniz, podría ser con atún, jamón o lo que os apetezca. Buenísimos.
Y, como he dicho, aguantan de un día para otro, sobre todo si los tostamos antes de tomarlos.

No tengo muy claro el origen, pero creo haber leído en alguna parte que es de origen judio-alemán, hecho que parece tener bastante sentido: el empleo de semillas de amapola, sésamo, …
En Ribadavia, tierra del Ribeiro, en provincia de Ourense, hay un típico barrio judío en dónde hay una pequeña tienda (La tahona de Herminia) en la que se elaboran unas de las más increíbles galletas que he comido: llevan semilla y pétalos de amapola, almendra, y otras esencias que en su momento me fue imposible revelar.
Si no conocéis Ribadavía os lo recomiendo, sobre todo en la famosa “Festa da Istoria”, sin H. Es pequeño pero tiene una zona vieja para descubrir.

Ingredientes
  • 250 gr. de harina blanca. He usado harina normal y de repostería. No tienen porque crecer mucho.
  • 1 cucharilla de sal
  • 165 ml de agua templada
  • 1 cucharilla de aceite de oliva
  • 1 cucharilla de levadura seca
  • Semillas de amapola y sésamo.
  • Agua y sal para cocerlos antes de ir al horno.
(1) Mezclamos el agua, la sal y la levadura en un bol grande. Hacemos un volcán y echamos el agua templada y el aceite en el centro. Cubrimos el bol con un paño de cocina y dejamos reposar de 5 a 10 minutos. No sé cual es la función de esto, pero he preferido no arriesgarme y lo he hecho.

(2) Amasamos hasta que quede una pasta brillante, elástica y lisa. La masa puede resultar un poco pegajosa, si fuese necesario añadimos un poco harina. Cubrimos y dejamos reposar en lugar templado entre 70 y 90 min.
Estos procesos los suelo hacer en el horno a unos 25-30 gr., sobre todo si todavía no hemos alcanzado las temperaturas del verano.

(3) Precalentamos el horno a 200 gr. Con la masa hacemos pequeñas porciones (unas 18) en forma de esférica. Tendremos que tener harina a mano para poder trabajarla sin que se pegue. “Empapamos” un dedo en harina y, haciendo presión sobre le centro, formamos los “bagels”, haciendo los agujeros suficientemente grandes para que no se cierren al hornear.

(4) Hervimos en un cazo con agua y sal, después bajamos a fuego lento. Uno a uno, vamos sumergiendo los bagels en el agua caliente durante un minuto, veremos como suben a la superficie y los recogemos con una espumadera. Con este proceso los bagels se arrugan y más rígidos por fuera.
Los vamos poniendo sobre la bandeja con papel de hornear.

(5) Espolvoreamos con semillas de sésamo, amapola o las que gustéis y horneamos durante unos 15 min, hasta que tengan un tono dorado. Algunos los he quitado antes de tiempo, mejor que tengan un tono dorado.

Están pensados para rellenar al gusto, con lo que se os ocurra. Se toman calientes o templados, si sobran, los calentamos en un tostador, es la mejor manera de que sigan conservando sus características.

Por la noche los he rellenado de huevo de codorniz con queso, anchoas,… y mucho más.

De rechupete.

sábado, 28 de abril de 2007

Bollos de queso

“Tengo un bollo para usted” o “Como tomarse un bollo recién salido del horno sin saber su precio de mercado”

Quién será el siguiente.

Sólo puedo decir que están buenísimos. He tenido que quitar el tiempo de debajo de las piedras de sueño para poder escribir la receta. Creo que ha valido la pena.


Todavía no he descubierto porque me (nos) ha bajado el ánimo. Después de varias minireflexiones de almohada he llegado a la conclusión de que su ánimo es el mío y el mío lo escribo, porque no tengo otro elemento. Si “ella” está mal, por su trabajo, porque no le ha salido todo según lo deseado, si, por un momento, le viene un pensamiento de intranquilidad. La esponja lo recoge todo. Lo absorbe. No seguiré por ahí.

1/8 de cucharilla de sal! Tendré que pedir una báscula de precisión de miligramos. No sé si será mejor 1/8 de cucharilla o decir “una pizca”. Porque una “pizca” es una medida poco precisa: ¼ es una pizca y 1/8 también será una pizca, digo yo.

Una proposición: be water my friend

Bollos “de” queso o bollos “con” queso. Lo más adecuado podría ser “bollo con queso” pero este “con”, más que unir e indicar compañía, los separa. “Be water my friend”.

Ha dejado un olor impresionante por toda la casa. Unos los he comido tal y como han salido del horno, otros los he rellenado de la crema sobrante, otros de Nutella y, en estos momentos, sólo queda uno.

Ingredientes
  • 350 gr. de harina de fuerza (de pan)
  • 10 gr. de levadura de panadería seca (Ejemplos: Vahiné, Maizena)
  • 60 gr. de azúcar glasé
  • 1/8 de cucharilla de sal. Una pizca.
  • 1 cucharada de leche condensada
  • 100 gr. de leche fría
  • 50 gr. de agua fría
  • 1 huevo
  • 40 gr. margarina
Relleno
  • 250 gr. de queso crema
  • 120 gr. a 150 gr. de azúcar glasé
  • 1 cucharilla de esencia de vanilla
(0) Preparamos el relleno para que esté suficientemente frío y sea fácil de añadir a la masa. Batimos el queso crema con el azúcar glasé y la esencia de vainilla hasta que quede bien cremoso. Dejamos reposar en el frigorífico para que después sea fácil de envolver.
La cantidad de azúcar dependerá de cuánto más o menos fluido los queramos.

(1) Mezclamos la harina, la levadura, el azúcar y la sal en un bol. Mezclamos bien. Echamos la leche, la leche condensada, el agua y el huevo, gradualmente. Amasamos hasta que quede bien incorporados los ingredientes.

(2) Después añadimos la margarina y continuamos amasando hasta que la haya admitido y quede homogénea. La masa es un poco pegajosa, se puede echar un poco de harina más, muy poco. En cualquier caso, debe tenerse en cuenta que cuando se trabaja la masa y se le añade materia grasa hasta que no la adsorba totalmente queda pegajosa.

(3) Dejamos reposar durante unos 45 minutos o más. Lo he dejado una horita a temperatura ambiente en el horno (apagado ;-)).

(4) Pasado el tiempo dividimos en porciones de 60 gr. cada una y las cubrimos. Pueden parecer pequeñas pero ya veréis cuánto crece. Dejamos reposar unos 10 minutos (no lo he hecho, los he rellenado directamente).

(5) Estiramos los bollos los rellenamos con la pasta de queso fría, para evitar que se salga. Dejamos fermentar otros 45 min. o una hora.

(6) Pintamos los bollos con huevo batido (como he hecho la mitad, los he pintado con esa mitad de huevo) e introducimos en horno precalentado a unos 190º durante unos 10 min. o cuando tenga el tono adecuado.

Ésta sí es muy recomendable. Recién salidos no he podido dejar de tomarme 3!.
Saludos (como dice Nacho. Cuándo te encuentras a alguien nadie dice “saludos”, dices "Hola", "Adiós", pero saludos...)
Besos.

viernes, 27 de abril de 2007

Risotto de setas

Risotto de setasLa comunidad. Estoy hecho polvo

Tengo muchas recetas y fotos pendientes de poner. Simplemente necesito un hueco que ahora no tengo. Ahora es ahora. Mañana será otro día. Tengo algo que acabar que (pensé) debería estar para el martes. Ahora sé que no requería tanta prisa pero he vuelto a ponerme a contrarreloj, sobre todo después de la “famosa” reunión de la comunidad de vecinos de ayer tarde-noche. Menudo rollo, y más si te toca ser presidente.

Lo prometí: “a partir del martes tendré más tiempo”, nada más lejos de la realidad. Cocinar cocino, una necesidad inherente al día a día. Las fotos las quito, unos segundos que no significan nada. El problema surge con la escritura.

Me encanta escribir, hace sentirme, como decirlo, “liberado”. Me quito un peso de encima. Que si María, que si esto otro, que si… Una terapia cuyo mayor peligro surge cuando a M no le gusta aparecer en mis comentarios. Lo siento, yo “soy yo y mis circunstancias” y mis circunstancias, en estos momentos, creo que son más yo que yo.

La figura dominante

Dicen (¿dicen?, ¿quién lo dice?) que en toda relación hay una persona que domina sobre la otra. En la mía quedó claro desde el primer día. Para empezar, ni siquiera quería casarme, por lo menos tal y cómo lo entiende mucha gente y no en ese momento. Existe algo más importante: amor (¡qué empalagoso!, ¡pero es que “cariño” suena tan falso!). Necesitaba, antes de hacerlo, una verdadera prueba de amor. Nadie se quiere equivocar, aunque para (casi) todo hay vuelta atrás.

Las pruebas de amor no son lo que muchos podrían imaginar. Son sencillas. Una pequeña claudicación, una pequeña concesión a tus gustos, un poco de “altruismo”. Ponerse en el lugar del otro. Esa capacidad que dicen poseer los seres humanos.

El risotto

Este risotto es una versión de José Andrés pero que llevo haciéndo cierto tiempo. En los arroces lo difícil es el “punto” de cocción, lo demás es imaginación y preferencias personales.
Éste me encanta, y a María, aunque hoy no se haya comido mucho al haber visto que llevaba mantequilla. Suele tener la comida en la mesa y hoy no.

Ingredientes
  • 1 vaso de arroz. Suelo emplear mitad de un vaso o algo menos.
  • 4 vasos del caldo de hidratar las setas. Sí, cuatro partes por una de arroz, aproximadamente.
  • Setas secas: un puñado de chantarellas, trompetas de la muerte y boletus. Suelo emplear boletus que compro en “Opencor” y, a veces, un poco de shiitake.
  • 2 chalotas picadas (escalonia).
  • ½ vaso de vino blanco.
  • ½ vaso de nata, aproximadamente.
  • Un trozo de mantequilla.
  • Bastante queso parmesano rallado. Al gusto.
Nota: como el agua se va echando poco a poco, son realmente necesarias unas cuatro partes, tal vez menos. El tipo de setas secas son a gusto, emplead las que tengáis a “mano” (de supermercado). Yo sólo puedo conseguir fácilmente boletus, por le que le echo boletus y, si me acuerdo, shiitake.

(1) Se hidratan las setas en agua mineral. El agua la guardaremos para emplear como caldo del risotto. Se hidratan en unos 30 min. pero podría estar más tiempo. Una vez hidratadas las escurrimos conservando el agua.

(2) En una sartén echamos aceite de oliva virgen. Podríamos emplear mantequilla pero ya le echaremos la final para darle el toque de sabor.

(3) Una vez el aceite esté caliente le echamos la chalota picadita. Dejamos dorar unos 2 minutos. Echamos las setas escurridas y saltemos otros dos minutos. También podría echarse ajo y otro aroma en el sofrito pero, como tendrá tantos esencias generadas por las setas, no será necesario. En este caso yo no emplearía ni ajo ni tomate.

(4) Medimos el arroz y cuatro partes del agua de hidratar las setas. Esa agua está llena de aromas increíbles. Calentamos el caldo de las setas para poder ir echándolo caliente a medida que los vaya necesitando el arroz.

(5) Salteamos el arroz con las setas y la chalota. Le damos unas vueltas para que después, durante la cocción, no se rompa. Echamos el vino blanco. Un albariño u otro vino de calidad son estupendos.

(6) Salamos un poco, ya rectificaremos al final. Cuando el vino se haya reducido unos minutos incorporamos algo así como un cucharón del caldo (caliente) y, con ayuda de una cuchara de palo o una espátula, vamos girando el arroz con cariño. Como si fuesen una claras que no queramos que se nos bajen. Cuando se reduzca el caldo echamos más, siempre caliente.

(7) Este proceso durará en torno a unos 20 minutos. Removemos lentamente, echando poco a poco el caldo a medida que se vaya sumiendo. De este modo conseguiremos que la milasa se desprenda del arroz, quedando muy cremoso y fantástico.

(8) Probamos el arroz y, cuando esté casi hecho, echamos la crema líquida, removemos, y, poco después, la mantequilla y el queso parmesano. A mi me gusta con mucho queso. Si fuese necesario podemos echar más nata líquida. Rectificamos la sal. Este proceso ya puede realizarse fuera del fuego.

(9) Emplatamos, rallando más queso parmesano y, si nos gusta, un chorro de aceite de oliva.

De verdad, muy rico. Como en todo, es muy importante una buena materia prima.

Gracias y besos (sin lengua) a todos y todas.
Risotto de setas

miércoles, 25 de abril de 2007

Tarta de queso con galletas Oreo y M&M's

Tarta de queso con galletas Oreo y M&MsEm-and-ems, marca registrada

Por qué le llaman así. Lo primero que pensé es que se trataba de “Manolo y Manolo SL.”. No me he alejado demasiado de la realidad. Son las iniciales de los propietarios fundadores: Mars y Murrie. ¡Qué originales! Nunca se me hubiera ocurrido, por qué no “Mars e hijos, SL”, “Murrie, Mars y familia”. Se buscan ideas.

Ideas. Si estás en una cárcel y no tienes pigmentos para tu cuadro ya tienes la solución. He leído que hay un ¿pintor? que hace cuadros con M&M’s: exposición.
El problema surge si te vas a la exposición con un poco de hambre. Por suerte sólo lo usa como pigmento. Debo de tener mi estómago como un arco iris, un poco de amarillo, azul, rojo… cuestión de longitudes de onda.

La idea es muy sencilla: hacer unos chocolates de colores que no se fundan en la mano. Lo han conseguido. No se funden en la mano con el calor, ¡la pintan!. Pero están muy buenos.

De colores. Reflexión existencial: si los colores sólo se ven ante la luz porque reflejan esa longitud de onda, a oscuras no tienen color. Implica: no son de ese color, reaccionan a ese color. En el mejor de los casos, no “soportan” ese color y lo rechazan. Diría más, el blanco es el que más colores “odia” y el negro los “ama” a todos.

Tarta de queso con galletas Oreo y MandMs(Sigo)

¿Dos tartas de queso en 24 horas? Sí, la primera razón la tenía en el “refrigerador” (suena muy americano, verdad, como Rock Hudson y su “apartamiento”) ¡6 tarrinas de queso crema! Cuando le digo que me hace falta “algo” compra “más que algo”. Segunda razón, la otra tarta ha desaparecido. Estaba “requetebuena”.

Tarta de queso con galletas Oreo y MandMs
Ingredientes

Base
  • 200 gr. de galletas Oreo.
  • 80 ml de mantequilla derretida.

Relleno (cantidades para el jurásico, la mitad podría llegar, así he hecho yo)
  • 800 gr. de queso crema [400 gr.]
  • 150 gr. de azúcar glasé. [75 gr.]
  • 5 cucharadas soperas de maizena, trade mark. Tamizada. [2+½ c]
  • 1 cucharilla de esencia de vainilla. [½ cdta.]
  • 2 cucharadas soperas de zumo de limón [1]
  • 4 huevos grandes [2 huevos]
  • 130 ml. de nata para montar [65 gr.]
  • 130 ml. de leche entera [65 gr.]

Cobertura de ganache
  • 100 ml. de nata para montar
  • 100 gr. de chocolate negro o de cobertura
  • Una nuez de mantequilla (opcional)
  • M&M’s para decorar, si gustan.
(1) Machacamos las galletas Oreo y añadimos la mantequilla derretida. Mezclamos bien hasta que quede como una pasta. Ponemos en un molde, otra vez, “desmoldable”. Dejamos enfriar en el frigorífico hasta que quede duro.

(2) Batimos el queso crema con el azúcar hasta que quede cremoso. Si lo quitamos del frigorífico una horita antes será más fácil.

(3) Añadimos la maicena, esta vez con “c”, la esencia de vainilla y el zumo de limón. Mezclamos bien

(4) Añadimos los huevos uno a uno, esperando a que lo haya admitido bien hasta echar el siguiente. Los huevos no deben batirse, cogerían aire y se bajaría la tarta, se arrugaría y quedaría un poco fea. Como un flan con burbujas.

(5) Vertemos la crema de leche y la leche. Mezclamos. Stop.

(6) Echamos el relleno sobre la base y horneamos a unos 160º o menos durante unos 90 min. Debe estar al baño María.

(7) Apagamos el horno y, sin abrir la puerta, la dejamos enfriar un mínimo de 45 min. Así conseguimos que no se baje y se siga cocinando lentamente. Abrimos la puerta del horno y dejamos otros 45 min. Podemos dejarlo toda la noche y nos curamos en salud.

Retiramos del horno y ponemos en el frigorífico a… enfriar, digo yo.

(8) Derretimos la crema con el chocolate. En el microondas se hace muy bien. Metemos unos segundos, removemos con una espátula, volvemos a meter otros segundos y, cuando vemos que se derrite bien, mezclamos hasta formar una composición uniforme.

Dejamos que baje un poco la temperatura, unos minutos, removiendo el chocolate (templar). La temperatura idónea para trabajar la mezcla es de unos 38º. Cubrimos la tarta con el ganache y dejamos enfriar unas horas.

Decoramos con “Manolo y Manolo SL”. Se toma fría.

Para acabar: existe una leyenda urbana que dice que los M&M’s son afrodisíacos. Si así es, no debo tener el (mal) día, me iría a la cama a echar un sueñecito. A ver si tiene efecto retardado!, tendré cuidado.

Mañana, si tengo algo de tiempo, intentaré recuperar la afición a dibujar… con Oreo. Si no me convence me lo como.
Tarta de queso con galletas Oreo y MandMs

lunes, 23 de abril de 2007

Tarta-pastel de queso y naranja

21 gramos

¿Cuánto pesa la vida? 21 gramos. Esa es la diferencia entre estar vivo y no estarlo. El resto no vale nada.
En realidad la vida pesa mucho más, porque no soy yo. Somos mucho más, todos aquellos que nos conocen, los que nos quieren, los que nos odian, los problemas, las alegrías, todo pesa. Pesa tanto que ni uno mismo es capaz de quitárselo de encima. No soy capaz de estar asilado, ni por un momento. ¿Para qué?, para descansar un poco. Es demasiada carga para uno sólo.

21 gramos es la cantidad de maicena que lleva esta tarta/pastel/bizcocho. 21 gr. que se me ha olvidado poner. He dejado pasar una vida entre mis manos. Por suerte, el resultado ha sido es-tu-pen-do y, por una vez, el peso de la vida ha hecho que esta tarta siga estando viva. Esta claro, la esencia de “su” vida no es la maicena, aunque se la habría hecho más hermosa, si cabe.

Tarta-pastel de queso y naranjaHasta lo que la memoria me permite abarcar, una tarta realmente gustosa. El queso y la naranja son su punto más fuerte. Le he echado más cantidad de naranja, por el hecho de no haber echado esencia de naranja. No dudaré en volver a hacerla pero esa vez, espero, no le quitaré ni un gramo de vida.

(Una de las fotos contiene un poco de sirope de la receta anterior)

Ingredientes
  • 250 gr. de queso crema [125 gr.]
  • 220 ml de leche fresca [110 ml]. He sustituido una parte por nata líquida.
  • 100 gr. de mantequilla [50 gr]
  • ½ cucharilla de esencia de naranja. Le he echado una cucharilla de licor de naranja “Coraçao”, me daba más pena el Grand Marnier..
  • 70 gr. de harina de repostería [35 gr.]
  • 20 gr. de maicena (se me ha olvidado, pero estaba igual de bueno) [10 gr.]
  • 70 gr. de azúcar [35 gr.]
  • 6 yemas de huevo [3 yemas]
  • 1 naranja grande: la ralladura y el zumo, recién exprimido. [1/2]
  • 6 claras de huevo [3 claras]
  • ¼ cucharilla de crémor tártaro. Le he echado un chorrito de limón.
  • 60 gr. de azúcar [30 gr.]

(1) En un cazo calentamos el queso crema con el azúcar hasta que el azúcar esté derretido y el queso crema disuelto.

(2) Echamos la mantequilla y mezclamos. Apartamos y dejamos enfriar par apoder echarle los huevos.

(3) Tamizamos la harina y la maicena, mezclamos.

(4) Una vez fría la mezcla, echamos las yemas de huevo y mezclamos sin batir, que no coja demasiado aire. Añadimos la ralladura y el zumo de naranja.

(5) Incorporamos la harina en la mezcla y removemos hasta que quede homogénea.

(6) Levantamos las claras de huevo con el cremor tártaro o con un chorrito de limón. El cremor no es realmente necesario, su objetivo es que no se bajen las claras tan fácilmente y ayudar a levantarlas pero, al llevar azúcar, la consistencia es adecuada para el pastel.
Echamos el azúcar, gradualmente, a medida que vamos levantándolas. Hasta que forme picos.

(7) Incorporamos a la mezcla y, con ayuda de una espátula, mezclamos de forma envolvente, evitando que se bajen.

(8) Ponemos en un molde cuadrado (unos 20tantos cms.) e introducimos en el horno precalentado a unos 160º C durante unos 75 min. o hasta que la superficie tenga un tono marrón dorado. Se me olvidada: al baño María.

(9) Importante: sin abrir la puerta del horno la dejamos enfriar. Una vez fría (templada) retiramos el paste del horno. Cortamos en piezas para servir. Puede tomarse caliente o frío.

Las prisas han hecho que no echase la maicena pero estaba igual de bueno, algo más húmedo pero con todo el sabor.

¿Cuánto pesa la vida? Lo mismo que un poco de maicena.

Tarta-pastel de queso y naranja

Torta del Casar frita con sirope de fresa

Torta del Casar frita con sirope de fresaTorta del Casar frita con sirope de fresaMenos es más

Es poca cosa, pero estupendo para acompañar un plato único, o como primer plato con alguna otra tapa.

Hace ya tiempo que M sabe que me apetecía probar alguna receta con una torta del Casar. El otro día se le ocurre comprar un trozo en el CI. No es barata pero, si tiene éxito, nos aventuraremos a probar a darle “salida” a un queso entero.

Con todo el orgullo, sabía que me gustaba, me presenta la compra: lo de siempre, yogures, “Grand Marnier” y un trozo de torta del Casar. Su desilusión, intuyo, es grande al ver mi cara. No lo tenía claro. Cuando se lo comenté quería hacer algo con ella, pero ya ni me acuerdo.

Hay que hacer algún plato pero estoy bloqueado, tan liado, que no había pensado en qué. Lo primero, cajita de texto de Google y escribo: receta torta Casar. Me encuentro con una página oficial de la denominación de origen: http://www.tortadelcasar.org/. Recetas… (“necesito algo rápido…”): “Torta del Casar frita con sirope de frambuesa”. Ya está.

No tengo mermelada de frambuesas pero sí fresas. Personalizo una salsita con yogur y fresas y tan estupendo. También podría acompañarse con una salsa salada, ali-oli, mayonesa,… El queso es suficientemente fuerte como para comerlo solo. Lo increíble del queso es su textura cremosa.

Estaba tan emocionado con la textura que se me pasó por alto el quitarle una foto con la crema. Otra vez será.

Ingredientes para los fritos
  • Torta del Casar, un trozo
  • Harina
  • 1 Huevo
  • Pan rallado

Sirope de fresa
  • 100 gr. de fresas
  • ½ yogourt natural azucarado
(1) Lavamos las fresas, las escurrimos y le quitamos las hojas. Las hojas deben quitarse después, así evitamos que coja agua.

(2) Trituramos las fresas con el yogur y reservamos. Si nos gusta, podemos añadir alguna fresa troceada e incorporarla a la mezcla. También podríamos echarle un yogur natural normal y azúcar.

(3) Llevamos el queso al frigorífico para que esté frío y no se derrita en las manos. Es muy cremoso. Lo he dejado un tiempo en el congelador.

(4) Cortamos el queso quitándole la corteza, que resulta muy fuerte, en trocitos al gusto. Como puede verse, tiene forma casi de cubos.

(5) Retiramos del congelador, pasamos por harina, huevo batido y pan rallado. Freímos a unos 170º, evitando que se rompa en la sartén. Si empieza abrirse lo retiramos. Ponemos en papel absorbente.

(6) Se toman recién hechos y acompañados con el sirope de fresa o una salsa a gusto. El contraste agridulce y frío-caliente resulta muy interesante.

Creo que es muy importante emplear alguna salsa, en caso contrarío podría resultar muy fuerte su sabor.

Acaba de salir a hacer el cambio del aceite de “su” coche, el “su” lo tiene muy clarito, en el CI. Ya le he encargado una rareza gastronómica. A ver que me trae.


sábado, 21 de abril de 2007

Profiteroles

La primera
Ando muy mal de tiempo, como siempre, y, también como siempre haré la promesa de tener más tiempo a partir del martes.

He hecho profiteroles, “petisús”, éclair… con muchas recetas. Ésta es la primera y, hace años, la primera que no falla. Ahora tengo otras versiones que también hago, muchas con azúcar en la masa. Por ser la primera que he hecho le tengo cariño y todavía, con variantes, la hago.

Cuando ponga la receta de la tarta Sant-Honoré pondré otra forma de hacer este tipo de masa escaldada, llamada pasta “choux”. Esta masa también se puede freír, de hecho, los típicos buñuelos pueden hacerse con esta masa. Se puede ver otra receta de esta masa en los “beignets”.

Ingredientes
  • 150 ml. de leche y/o agua
  • 30 gr. de margarina
  • 90 gr. de harina
  • 2 huevos grandes
  • Una pizca de sal
  • Esencia de vainilla (opcional)
  • Cobertura: chocolate negro, azúcar glasé, agua.
  • 3 gr. de azúcar: la primera receta no lo llevaba, pero los clásicos llevan una proporción, aproximada de 15 gr. por litro de leche, es decir, unos 3 gr.
Relleno
(1) En un cazo ponemos a hervir la leche o agua con la margarina con la sal y, opcionalmente, el azúcar. Podemos usar leche o agua, indistintamente, o incluso mitad de cada una, para gustos. Echamos la esencia de vainilla.

(2) Cuando entra en ebullición añadimos harina. Retiramos del fuego y batimos con una cucharada de palo, en la misma dirección, hasta que quede una masa fina y homogénea, despegándose de las paredes.

(3) Dejamos reposar. Esto es importante para que el huevo no cuaje cuando se añada a la masa. Cuando haya enfriado, unos 15 minutos, añadimos los huevos uno a uno para que los admita la masa poco a poco. Deben quedar bien incorporados a la masa. Esta masa ya es más pegajosa, pero lisa.

(4) Ponemos una bandeja con papel de hornear y, con ayuda de dos cucharas, hacemos bolitas, que vamos separando los suficiente unas de otras. Podemos emplear una manga pastelera, de esta forma conseguiremos las figuras que más nos gusten.
En la fotografía he empleado una manga para darles forma de “eclair”.

(5) Dejemos hornear a horno fuerte durante unos 15 min., dependiendo del horno y tamaño de las piezas. Deben empezar a tostarse, empezar he dicho. Si las retiramos antes de tiempo la masa no tendrá la consistencia deseada y se bajarán.
La temperatura es en torno a unos 220º C, aunque podemos inicialmente ponerlo más fuerte y bajarlo con posterioridad.
Tampoco deben retirarse del horno inmediatamente, pues el cambio brusco también haría que se bajasen.

(6) Una vez horneados los cortamos por la mitad, rellenamos con crema pastelera con ayuda de una manga y cubrimos con chocolate fundido en el microondas.
Para fundir el chocolate en el microondas se pone unos segundos, se retira, se comprueba la dureza y volvemos a poner otros segundos si fuese necesario. Cuando empiece a reblandecerse retiramos y acabamos de fundir en el plato con ayuda de una espátula. Es muy importante tener mucho cuidado en que no se queme. El chocolate se quema con mucha facilidad.

También podemos cubrirlos con una glasa o con crema trufa. Los prefiero con crema pastelera y chocolate.

Buenísimos. Aunque no los haga mucho pues M, por motivos que no tengo (ahora) tiempo de explicar, les ha cogido un poco de “manía”. Sé que le encanta y a su hermano también. Los probó un día que comió aquí.

La primera vez tiene algo especial, o eso dicen. Nunca se me olvidará la primera vez. Que cada uno concluya su frase. La mía, como "rosebud", es más sencilla de lo que parece.

jueves, 19 de abril de 2007

Muffins de vainilla y trozos de chocolate


WHOAMI 0.1 (2001)

EL APARADOR

Y yo. Un aparador, un mueble de sobremesa, un robot de cocina, el perrito que mueve la cola. Soy yo. El comodín, el problema, el respaldo de la silla, la voz de TU conciencia. Yo. La caja boba, el chiste de las tres y media, la pareja de bailes de salón, la hora en punto. Porque tú eres tú.

31-10-2001

La mejor forma de conocerse es recorrer el pasado y ver el presente. Soy lo que soy ahora pero estoy hecho del pasado, el pasado es la materia prima. Las ideas pueden cambiar, los gustos, los intereses. Hay cosas que no cambian, la esencia. ¿Qué es la esencia?

No creo en el monolito. El monolito ha muerto, ha desaparecido. ¿Por qué?. Es más fácil creer en el monolito, lo difícil es aceptar su ausencia. Sabes de que hablo. No ha sido una Odisea. Homero tenía razón.

(…)

En esta receta el chocolate es “la esencia”, el punto. Debí haberlos hecho más grandes, cuanto más mejor. Sólo en este caso.

Me he pasado a los muffins, seguiré llamándolos así, estaré ésta y la próxima semana. Pronto volveré a las galletas, aguantan más días y puedo ajustar más las cantidades. M sigue a D (de aquella manera) y evita ciertas comidas como esta. Sólo probarlas.
Avanti!.
(antes)
Ingredientes
  • 150 gr. de harina con levadura
  • 1 cucharilla de levadura química
  • 25 gr. de mantequilla
  • 40 gr. de azúcar glasé
  • 75 gr. de trozos de chocolate negro
  • 1 huevo, ligeramente batido
  • 115 ml. de leche
  • 1/2 cucharilla de esencia de vainilla
(1) Mezclamos la harina con la levadura química y el azúcar en un bol.

(2) Añadimos la mantequilla, frotando hasta que la mezcla tenga aspecto de pan rallado. Echamos los trozos de chocolate.

(3) En otro bol, mezclamos el huevo, la leche y la esencia de vainilla. Echamos sobre la mezcla de la harina. Mezclamos un poco hasta que homogéneo.

(4) Con ayuda de una cuchara, echamos sobre los molde de muffins, dividiendo la masa por un igual. Esta masa da lugar a 6 o 7 unidades grandes. Como no tengo moldes grandes los he hecho pequeños (14 unidades), mejor es hacerlos grandes.

(5) Hornear a 200º C unos 20 minutos o hasta que haya crecido, esté dorado y firme al tacto. Dejar enfriar en la bandeja unos 5 minutos, después poner sobre una rejilla.

(6) Servimos caliente o frío.

Sed felices.

Crema de arroz con leche

Crema de arroz con leche¡Estoy curado!

¡Y yo que pensaba que iba a ser una semana tranquila! Liadísimo. Cuanto más cansado más y peor piensas.

Quería hacer un arroz con leche pero en el último momento decidí cambiarme a una crema, más suave, que con el calor que hace refresca de maravilla. La hice ayer noche y me, bueno “nos”, la tomamos hoy. Deliciosa.

Crema de arroz con leche
Mi historia con el arroz con leche está llena de disputas. Las disputas empiezan cuando eres un peque, porque hay una lista interminable de comidas que no te gustan (gustaban), sobre todo los productos ácidos y lácteos. De memoria: el tomate; la cebolla, sobre todo en tortilla o salpicón; el jamón de York, que sigo sin saber por qué le llaman “jamón”;… y el “arroz con leche”.
Si, “le arroz con leche”, uno de mis platos preferidos.

Algunos gustos cambian con el tiempo. Así, la leche, el queso o jamón York empiezan a gustarme a medida que voy creciendo. Los otros por tratamiento de Shock, terapias al estilo de “la naranja mecánica”, abusos de un comedor de colegio. ¡O lo comes o te quedas sin comer! El tomate era lo más difícil, ácido a más no poder; el arroz con leche entró muy fácil, doble ración de azúcar y ya estaba curado.

Ingredientes
  • 500 ml. de leche
  • 100 ml. de nata, le he echado el doble. Todo el carton pequeño.
  • Una rama de canela
  • Piel de limón, sin parte blanca y, si nos gusta, otro poco de piel de naranja.
  • 30 gr. de arroz (*) bomba.
  • 60 gr. de azúcar. Un 10% aproximadamente de líquido. A mí me gusta más azucarado.
  • Una pizca de sal. Aunque lleva azúcar, una pizca de sal no le vine mal al arroz.
  • Opcional: media cucharilla de vainilla líquida y un poco de mantequilla.
  • Para espolvorear: azúcar moreno, que tostaremos con un soplete, y/o canela molida.
(*) Son suficientes gramos de azúcar. Aunque parece poco, la receta original incluso emplea menos, 40 gr. por litro. La fécula de arroz y la reducción son capaces de espesar la crema.

(1) Calentamos la leche con la nata, la ramita de la canela, la piel de limón y, opcionalmente, la piel de naranja. Con ayuda de una cuchara de madera, removemos el fondo para que no se pegue.

(2) Cuando empiece a hervir, echamos el arroz y dejamos cocer a fuego lento hasta que espese. Debemos seguir removiendo de vez en cuando para evitar que la fécula del arroz se pegue a la superficie y se queme. Debe estar en una pequeña ebullición.
Aunque el arroz tarda poco en hacerse en agua, en un componente graso tarda en torno a unos 40-50 min.

(3) Cuando esté hecho, echamos el azúcar y dejamos cocinar unos dos o tres minutos más. Aquí le podemos echar un poco de vainilla y, todavía caliente pero retirado del fuego, un poco de mantequilla. Es importante echar el azúcar al final para que no se caramelice y dé un tono (y sabor) tostado a la crema.

(4) Colamos con ayuda de un colador grande de rejilla fina, presionando con ayuda de una espátula. Así conseguimos que la fécula acompañe a los líquidos y las “semillas” del arroz se queden en el colador. El contenido del colador, podemos desecharlo o incluso comerlo (como yo ;-)).
La crema tiene una textura espesa y muy sabrosa. Se puede tomar fría o caliente, según gustos. En esta época del año mejor fría de la nevera.

(5) Dejamos enfriar en el frigorífico y, una vez servido en cuencos individuales, podemos espolvorearlo con canela o con un poco de azúcar moreno y quemarlo con ayuda de un soplete de cocina. Como si de una crema catalana se tratase.

Crema de arroz con lechePara aquellos que les gusta el arroz con leche y desean otra manera deliciosa y fresquita de probarlo.

I was cured all right.

I'm singing in the rain
Just singing in the rain
What a glorious feeling
I'm happy again
I'm laughing at clouds
So dark up above
The sun's in my heart
And I'm ready for love
For love
Let the stormy clouds chase
Everyone from the place
Come on with the rain
I've a smile on my face
I'll walk down the lane
With a happy refrain
Singing, singing in the rain
In the rain.

La...

lunes, 16 de abril de 2007

Buñuelos de manzana

Buñuelos de manzanaPara morirse!

¡Unos buñuelos con levadura seca de panadería! Qué miedo, ¿verdad? Nada más lejos de la realidad. Unos de los mejores buñuelos que he comido nunca. Y mira que me gustan “mis” buñuelos de la receta de mamá. En serio, no sé si habrá sido el momento, si habré echado las proporciones adecuadas, si la temperatura del aceite era la correcta, pero están buenísimos. Como todos, hay que comerlos calentitos.

De vuelta a la rutina agobiante diaria pero, pese a haberme acostado muy tarde y haberme levantado a las siete, el calorcito y el sol animan a cualquiera. Supongo que por eso la gente del sur tiene fama de ser más alegre. Creo haber leído en alguna parte que la provincia española con más suicidios, ¡que morboso!, es Soria. El (mal) tiempo frío-calor ayuda, aunque hay muchos otros factores. Por aquñi tampoco estamos mal de estadísticas. Otra curiosidad que puede ayudar a entender la “infelicidad”, Japón, contra lo que podría pensarse, es el país del (primer) mundo con mayor tasa de suicidios, sobre todo los adolescentes. Variables: competitividad, aislamiento social, insatisfacción provocada por excesos tecnológicos que llevan a un consumismo que acaba en insatisfacción,… Nada, que a todo nos vendría bien un fin de semana en una “isla”, con buen tiempo, claro. Siempre deberíamos, aunque no sepa cómo, relativizar los problemas.

Para acabar con este tema morboso y no estropear este plato que está “para morirse” ;-), comentar que las mujeres, por lo general, tienen la cabeza mejor amueblada para estos casos (una por cada tres hombres, aunque superan en intentos de suicidio) y que los casad@s, también tiene una menor tasa. La compañía ayuda, eso dicen.
¡Y estos comentarios a raíz de un relajante fin de semana!, menos mal que no ha sido malo (del todo) si no…. Únicamente una auto-recomendación: no le pidamos demasiado a la vida y pensemos qué podemos darle nosotros a ella. ¡Vaya!, quién lo va a decir, Mr. Inconformista.

He hecho algún cambio en la receta original, no sé si habrán mejorado, pero la receta ya prometía. Hago una chorrada y digo que el mérito es mío, vaya cara.

Ingredientes
  • 75 gr. de azúcar [38 gr.]
  • 2 huevos [1 unidad]
  • 30 gr. de mantequilla [15 gr.]
  • 1 pizca de sal [sal]
  • Ralladura de ½ limón grande, finamente cortada [ralladura de limón a gusto]
  • 250 gr. de harina. He mezclado harina de repostería y harina de fuerza, más de repostería. [125 gr.]
  • 250 gr. de cuajada, unos dos yogures de cuajada. Sí, habéis leído bien, cuajada. [125 gr.]
  • ½ sobre de levadura seca, unos 3 gramos.[1/4 sobre o más]
  • Un chorrito de esencia de vainilla [vainilla]
  • Una pizca de acidulante y bicarbonato (opcional) o levadura Royal. He empleado gasificantes de Mercadona.
  • Una manzana y media o dos manzanas, cortada en daditos pequeños. He empleado reineta, pues me gusta su acidez. [1 manzana pequeña]
  • Aceite de girasol, abundante, para freír. Este aceite suave no le da sabor a la masa.
  • Azúcar glasé o vainillado para espolvorear.

(1) Batimos la mantequilla, podríamos derretirla, con el azúcar. Cuando esté blanda le echamos los huevos, la pizca de sal y la ralladura de limón. Incorporamos la vainilla (opcional) y seguimos batiendo hasta que no queden grumos.

(2) Mezclamos la harina con la levadura seca y los mejorantes (bicarbonato sódico, acidulante o Royal). Reservamos.

(3) Añadimos la cuajada a la mezcla y batimos hasta que quede homogéneo.

(4) Echamos la harina. Removemos hasta que quede una pasta brillante. Es una masa pastosa y pegajosa, como de buñuelos ;-).

(5) Reservamos y dejamos reposar en lugar templado unos 30 min. o más.

(6) Pasado el tiempo, trocemos la manzana en cubitos pequeños y añadimos a la masa. Mezclamos. Es importante que no dejemos las manzanas fermentando en la masa, le daría acidez y mal sabor.

(7) Freímos en una sartén a unos 170º, formando buñuelos con la ayuda de dos cucharas soperas. El fuego no debe estar demasiado fuerte, pues se deben hacer por dentro. Deben hacer un máximo de dos de cada vez, para que no baje la temperatura muy rápidamente.

(8) Espolvoreamos con azúcar glasé o vainillado.

Riquísimos. Digo yo.

Buñuelos de manzana

Galletas de patatas chips y queso cheddar

Galletas de patatas chips y queso cheddarGalletas fin de semana

Como hacía buen tiempo y el sábado tenía que pasar por Pontevedra, decidimos ir a pasar el fin de semana al piso de “A illa de Arousa”. Cuando en la tele dicen que hace mal tiempo implica buen tiempo por estos “lares”, siempre se olvidan de nosotros. Problemas de vivir en la periferia.
Por allá, en A illa, el tiempo pasa más despacio, sin prisas. Todo está más cerca y lo necesario se vuelve innecesario. Como cuando era (más) pequeño. ¿A quién le puede interesar la vida del consumismo, el estrés y las prisas?
“A illa” está rodea da de playas estupendas y las mejores en el parque natural. Nos fuimos a “Cabodeiro” que, sin ser de las mejores, es la que nos queda más cerca.

Al grano. Necesitaba unas galletas “consistentes” que pudiesen durar todo el fin de semana y encontré esta receta. Interesantísima y curiosa. ¡Unas galletas de patatas fritas! Deben quedar crujientes, lo difícil es encontrar el punto de horneado adecuado para que se hagan por dentro.
Galletas de patatas chips y queso cheddar
Ingredientes
  • 125 gr. de mantequilla
  • 100 gr. de queso cheddar, rallado
  • ¼ cucharilla de sal, la justa, pues el queso y las patatas ya llevan.
  • 25 gr. de azúcar fino.
  • 1 huevo pequeño, ligeramente batido.
  • ½ cucharilla de mejorante (opcional). Yo no lo he puesto, no sé ni dónde conseguirlo. La receta pone que es opcional, pero se supone que las hace todavía más crujientes.
  • 159 gr. de harina con levadura.
  • 1 cucharilla de leche en polvo.
  • 60 gr. de cornflakes, troceados con las manos.
  • Unos 85 gr. de patatas fritas Pringles o similares, troceadas con las manos ;-)

(1) Batimos la mantequilla blanda, con el queso, la sal, el azúcar y el mejorante, si le echamos.

(2) Añadimos el huevo batido. Incorporamos la harina, con la leche en polvo, los cornflakes y las patatas fritas. Mezclamos hasta formar una masa homogénea.
Los cornflakes los trocemos con la ayuda de las manos o como nos resulte más fácil. María usa “Fitness de Nestle con chocolate” por lo que los he empleado como sustituto, de ahí esas manchas negras que aparecen en las fotografías, los cornflakes son más crujientes y tienen otra mejor.

(3) Con ayuda de una cuchara de helado formamos las galletas y las ponemos en una bandeja con papel de hornear. Introducimos en horno precalentado a unos 160º durante unos 25 min. o hasta que esté doradas.

(4) Retiramos del horno y dejamos enfriar antes de guardar en un recipiente.

Importante: deben quedar crujientes, mejor pasarse que no quedarse corto. Podemos hacer antes una prueba con unas pocas.
Galletas de patatas chips y queso cheddar

viernes, 13 de abril de 2007

Merluza en salsa del piquillo

Bailes de salón: ¡Salsa!

La conocí cuando trabajaba en el CESGA (Centro de Supercomputación de Galicia) y compartimos despacho. Mi timidez era extrema, aunque ya he vencido algunos miedos, ni iba a tomar café. Ella es la antítesis, echada para delante a más no poder. Por que no decirlo, no se me hacía demasiado simpática, la veía un poco superficial, no me gusta hablar por hablar y menos de cosas como “ropa”, “tiendas”, etc.

Un día va y me suelta: “te apuntas a bailes de salón”. ¿Yo?, el chico más tímido a este lado del Misissippi. ¿Qué le digo? Me sonó a órdago y le digo que sí. Al día siguiente me aparece con ua lista de 4 ó 5 escuelas con precios y demás. Pepe tiembla, punto de no retorno.

Como en este plato, ¡la culpa es de la salsa! o del cha-cha-cha.

Como he dicho en la anterior receta, fue la comida de ayer. Siento que la foto sea tan poca cosa... pero ¡es lo que quedaba después de haber ido a correr! Le encantó.

La salsa la descubrí al hacer los pimientos del piquillo rellenos y ahora la empleo para varios pescados, sobre todo al horno. Es fácil, hasta he realizado unas mediciones de cantidades y es, casi, como realizar un postre. La salsa, la salsa está para mojar y mojar y, si queda, volver a mojar.


Ingredientes

Salsa de pimientos del piquillo
La podemos realizar el día antes o, incluso congelar.
  • 500 ml de fumet o caldo de pescado. Esta vez me he ayudado de una pastilla de caldo de pescado y agua ;-), si tengo algún pescado blanco y, sobre todo, tiempo hago el fumet.
  • 125 gr. de cebolla picadita fina.
  • 125 gr. de pimientos del piquillo de buena calidad.
  • 20 gr. de harina.
(1) En una sartén profunda, doramos la cebolla en aceite a fuego suave y, cuando esté a medio cocinar, añadimos los pimientos del piquillo troceados.

(2) Acabamos de cocinar la cebolla con las pimientos a fuego suave y cuidando de que no se queme. Cuando estén hechos ligamos con la harina, damos unas vueltas para que se haga un poco y mojamos con el fumet.

(3) Dejamos hervir y que reduzca algo a fuego lento, hasta que tenga la textura deseada. Si el caldo no es salado podemos echar unas arenitas, sin pasarnos, para eso siempre hay tiempo. Una vez cocinada pasamos por la batidora y reservamos hasta el momento que vayamos a cocinar.

Pescado
  • Filetes de merluza u otro pescado blanco, dependiendo de los comensales.
  • Aceite de oliva.
  • Sal.
  • Harina
  • Huevo batido (opcional).
(1) Salamos el pescado, lo pasamos por harina y, si nos gusta, por huevo. Esta vez como tenía alguno abierto, se lo he echado otras, según se me de. Le viene bien. Lo freímos en aceite de oliva y dejamos escurrir en papel de cocina.

(2) En una bandeja para el horno, ponemos la merluza y echamos la salsa por encima.

(3) Introducimos en el horno durante unos 15 min. a fuego medio-alto.

Si lo dejamos, antes de poner en el horno, un tiempo adquiere más sabor.

Buenos de verdad.

De los bailes de salón me encanta el “Foxtrot”, que creo que inventó un tal Fox, el “Quickstep”, “el merengue” y el “Vals”, por supuesto.



jueves, 12 de abril de 2007

Pastel de chocolate (y almendras)

Pastel de chocolate (y almendras)Chocolate sin leche, pastel extrafino

Muy minimalista, por lo de mínimo. Fino, fino. Fácil de hacer y muy rico (de apetitoso),

Cuando cojo un ingrediente no lo suelto en unos días. Así me pasó con la ricotta y ahora me ha pasado con el chocolate. Ayer fueron unas galletas de chocolate, hoy un pastel de chocolate fácil y muy bueno. No vendría mal un poco más grueso, para hay todo solución: corto dos trozos y me los como uno encima de otro. Pero para 2 sería demasiado.

La receta no tendría porque llevar almendra, pero le he puesto una poca para aprovechar las que me han sobrado de las galletas blancas de almendra.

A M le encanta el chocolate y el brownie en particular, es uno de sus postres preferidos. El postre lo hice ayer por la tarde, en los intervalos mientras hacía un programa (en Java). Ni lo probó, y no creo que hubiese sido por la pinta del postre, cuando llega “cruzada” le pasa eso. Pudo haber sido cualquier tontería: que prefiriese que hubiese hecho otra cosa, que no había secado los cacharos (estaban lavados, pero escurriendo), que se encontró con alguien que no quería ver, algún problema del trabajo… cualquier cosa. El problema siempre es adivinar el porqué, nunca dice nada, se enfada y ya está. Lo (suelo) descubrir al día siguiente.
Mi estrategia es muy sencilla. Me lo voy comiendo hasta que quede casi nada y, como se le van los ojos y por miedo a que se acabe, lo prueba seguro. ;-) A veces, cuando todavía no lo ha probado algo, me lo como todo para que se quede con las ganas y aprenda que los caprichos le hacen más daño a ella que a mí.
Menuda confesión. Espero que hoy llegue más tranquila y la pruebe porque, en realidad, lo he hecho por y para ella.

(Unas horas después…)

Hoy trabaja por la tarde y yo tengo claustro, le he preparado una merluza al horno con salsa del piquillo. Nada más llegar, a las 13:30, le preparé la merluza y programé el horno para que al llegar estuviese a punto. Deje la mesa puesta, todo preparadito y me fui a correr un par de horitas antes de irme a trabajar. Llego de correr y lo primero que me dice es que la merluza y la salsa “están para morirse” (de ricas), pero de la tarta nada de nada. Sigue sin probarla. Cuando se encapricha con algo es terca a más no poder. Se lo pierde, pues creo que es una de los mejores pasteles de chocolate, y sencillos, que he realizado.

Pastel de chocolate (y almendras)
La tarta es una tarta que debe quedar, por lo menos a mí así me gusta, poco hecha. Lo mejor es cortarla en el momento de comer, no antes, para evitar que se reseque por dónde hayamos cortado.

En realidad he empleado la mitad cantidades de las que presento. Para un molde normal, ésta es la cantidad buena.

(Receta del libro “Verrückt nach Schokolade” de Trish Deseine)

Ingredientes
  • 200 gr. de mantequilla.
  • 200 gr. de chocolate negro, 74% o más.
  • 250 gr. de azúcar.
  • 4 huevos.
  • 2 cucharadas de harina (suelen pesar unos 8 gr. cada una)
  • Una pizca de sal para realzar el sabor del chocolate.
  • Aroma: ralladura de naranja, café, etc. (opcional)
  • Algún fruto seco: almendra troceada, nueces, … (opcional)
(1) Engrasamos y enharinamos un molde, he empleado uno circular, con mantequilla y ponemos papel de hornear en el fondo del molde. Precalentamos el horno a unos 190º C.

(2) Troceamos el chocolate negro en trozos (“trocear en trozos”, aunque es una perogrullada y redundancia, lo dejo para dar constancia de la prisa y naturalidad del blog) [*]. He usado chocolate del 74%. Troceamos la mantequilla y juntamos con el chocolate en un bol. Derretimos poniéndolos unos segundos al microondas. Ojo, el chocolate se quema muy fácil. Sólo unos segundos cuando la mantequilla se haya derretido. Ya fuera, y con ayuda de una espátula de plástico, vamos fundiendo el chocolate en la mantequilla.
También podemos hacerlo al baño María, cuidando de que no caiga ni una gota de agua dentro del chocolate. Esta vez lo he calentado a fuego muy bajo, 2 y 3, hasta que empezase a fundirse. Después he acabo de mezclarlo con una espátula.

(3) Añadimos el azúcar cuando todo se hay derretido. Echamos una pizca de sal y los aromas, si los queremos. Dejamos enfriar unos 5 minutos para que no se cuajen los huevos cuando los echemos uno a uno.

(4) Pasado en tiempo añadimos los huevos, uno a uno con una espátula o un batidor. Añadimos la harina y las nueces o almendras si se las echamos. Mezclamos bien.

(5) Echamos en el molde y ponemos a hornear unos 25 min. Como mi cantidad era menor la he dejamos menos tiempo, unos 20 minutos como mucho. Este punto es el más difícil e importante y puede marcar la diferencia. Si lo hacemos demasiado quedará muy seco y poco sabroso. Estará cuando empieza a hacerse por la parte superior.

(6) Retiramos del horno y del molde. Se puede tomar caliente o fría. A mí me encanta recién hecho, pero al día siguiente también está buenísimo, o mejor. Podemos espolvorearlo con azúcar glaseé, acompañarlo de un sirope de frutas, mermelada, sirope de chocolate o lo que más os guste.

Está buenísimo y es muy fácil. Ya digo, cuidado con el horneado, nada más.

[*] Empecé el blog como uno de recetas y día a día, por su propio peso, se está convirtiendo en mi diario personal de recetas. No me preocupa, necesito desahogarme, y pensar que hay alguien en algún lugar que me está escuchando, aunque no le interese nada lo que me sucede. Uno más. Mensaje en una botella. Gracias.

Pastel de chocolate (y almendras)

miércoles, 11 de abril de 2007

Galletas de chocolate rellenas de Nutella

Galletas de chocolate rellenas de Nutella¿Y tú de quién eres?: Nutella gana enteros

A los seres humanos, sí, a nosotros, hombres y mujeres, nos gusta tomar parte en cualquier disputa, evento u opinión. Sobre todo opinar, nos encanta, aunque no tengamos ni idea. Medio estado tiene por segundo equipo, o primero, al Barça o al Madrid; son de izquierdas o de derechas; son de Cola-Cao o de Nesquik; Pepsi o Coca Cola; Nordic o Schweppes; de Orange o Vodafone; de mar o de montaña; de Cuétara o de Fontaneda; de zanco o de pechuga (los hay)… podría seguir así hasta el fin de los días, pero no interesa. De pequeño había otra gran disputa: de Nocilla o de Pralín. En eso siempre he sido de “Nocilla”, probablemente porque era lo que compraba mi madre, al igual que el “chorizo Revilla”.

Con el tiempo los productos, por ahorro en la elaboración, han ido perdiendo el sabor que tenían. Es una duda que tengo: ¿me habrán cambiado los gustos?, ¿será que con la opulencia actual ya no se saborean las cosas?, ¿realmente han cambiado?, ¿son los recuerdos los que magnifican esos sabores? Una gran, o pequeña, decepción fue cuando vi algún capítulo de la reposición de Mazinger Z, era demasiado pequeño y la fantasía superaba a la realidad.

Ya mayor de edad he descubierto algo nuevo: la Nutella. Realmente estupenda. En otros países es la principal crema de cacao y se emplea en muchos postres que busquen un sabor a avellana. En estas galletas les hacen un sándwich, pero se gana el favor del público ;-)

Galletas de chocolate rellenas de Nutella
Galletas de chocolate rellenas de Nutella
Estamos en la quincena de las galletas, o “la semana fantástica de las galletas”. De almendra, de chocolate y… ya veremos.

Ingredientes
  • 125 gr. de mantequilla pomada
  • 2 cucharadas de azúcar glasé
  • 120 gr. de harina normal
  • 2 cucharadas de harina de maíz refinada (maicena)
  • 1 cucharada de cacao en polvo
  • 85 gr. de Nutella, para rellenar
(1) Batimos la mantequilla con el azúcar glasé hasta que quede ligero y esponjoso.

(2) Añadimos los ingredientes secos y mezclamos bien (con las manos) hasta formar la masa. Al principio parece que no va a ligar, veréis que de sobra.

(3) Con ayuda de una cuchara echamos en una “pistola” o manga con forma de estrella gruesa como os apetezca. La masa no es demasiado blanda por lo que debe ser resistente y la abertura suficientemente gruesa. Algunas las he pasado por una churrera y otras las he hecho con molde de galletas.

(4) Horneamos a unos 170º C durante unos 15 min. o hasta que veamos que esté cocinado. La superficie debe quedar seca. Ojo, tampoco nos pasamos, pues quedarán más duras. Retiramos del horno y dejamos enfriar en la propia bandeja.

(5) Una vez frías, y con ayuda de una cucharilla o manga, rellenamos las galletas con Nutella en forma de “sándwich”.

También era de “Pantera Rosa”, el “Tigretón” me empezó a gustar en la post-adolescencia, cuando la Pantera Rosa dejó de ser lo que era…
¿Y tú de quién eres?, ¿de la Nocilla de dos sabores o la de un sabor?

martes, 10 de abril de 2007

Galletas blancas de almendra

M(u)y cookies!

¿Que puedo hacer si tú no estás? Si tu estás a régimen, ¿qué puedo hacer? Galletas! Suave, suave, te comes una y no pasa nada, aunque lleven manteca. No te digo nada, por si acaso. A ver si no lo notas.
El que calla otorga. “Sí, ya sé que te había prometido esos crêpes salados con huevo, queso y jamón que te comiste en París, dame un poco de tiempo”. “Ya, los dulces de Nutella, también. Ya sabes que la acabé el otro día para rellenar el bizcocho de claras.”

Ingredientes
  • 170 gr. de manteca
  • 110 gr. de azúcar glasé
  • ¼ cucharilla de sal. Una pizca.
  • 200 gr. de harina normal.
  • 80 gr. de fécula de maíz (“maizzzzena”)
  • 100 gr. de almendras en trocitos.
  • Un poco, un poco, de aceite de maíz o girasol si la masa queda algo seca.
  • Si queremos algo de sabor más: una cucharilla de esencia de vainilla o ralladura de limón.
  • Opcional: yema de huevo para pintar las galletas. También las podemos cubrir de azúcar glasé o una “glasa” de azúcar impalpable (era demasiado volver a decir “glasé”) y agua.
(1) Batimos la manteca con el azúcar hasta que quede cremoso. Si le echamos aromas, éste es el momento.

(2) Añadimos la harina y la maicena con la sal; también los trozos de almendra que, en mi caso, he troceado con un cochillo.

(3) Amasamos y, si no se adhiere, le echamos un chorrito de aceite de maíz o girasol.

(4) Enfriamos en el frigorífico unos 30 min., para amasar mejor. No es necesario si lo trabajamos bien. Aplanamos la masa de un centímetro de espesor y, con ayuda de un molde, cortapastas o vaso, formamos las galletas. Pintamos con yema (opcional).

(5) Horneamos durante unos 25 min. aprox. a unos 170º o hasta que hayan adquirido un pequeño tono marrón, pequeño.

(6) Retiramos la bandeja del horno y dejamos enfriar (algo) antes de conservarlas en la “caja-de-galletas-que-tenemos-porque-un-día-compramos-o-nos-regalaron--unas-galletas-danesas-que-venían-en-esa-caja-de-metal-tan-chula”


Qué más puedo decir. Lo que engorda sigue estando muy bueno. Pero os puedo asegurar, por falta de experiencia, que los gustos reales no se ajustan a los prototipos esteriotipados de las más que delgad@s hombres/mujeres de los anuncios de “eau de toilette”.

“salut i força al …” que más deseéis!

Por cierto, voy a cambiar de gestor de estadísticas. El que tenía me estaba generando pop-ups, y yo sin enterarme!