Que la vida no me sea indiferente…Mayflower
(http://larsvontrier.blogspot.com)
Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Webs que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)
Un típico postre USA de estas fechas. Es habitual del “Día de Acción de Gracias” y durante las Navidades. Por aquí no tenemos la tradición de la calabaza tan arraigada, por lo menos en Galicia, pues creo que en el levante español también son típicos los pasteles y tartas de calabaza.
He querido ser lo más riguroso y preciso que he podido con las especias, elemento característico de este postre. Son las encargadas de realzar el sabor de la calabaza, nunca deben camuflarlo, si así fuera no habríais puesto las cantidades correctas. Son típicas: la canela, el jengibre, la nuez moscada, la pimienta de Jamaica y/o el clavo. Incluso se venden preparados de “especias de pastel de calabaza” que las incluyen. Si lo hacemos con nuestras propias manos podremos “jugar” con nuestros gustos y apetencias. Ésa es la única dificultad, encontrar el punto preciso para obtener la combinación perfecta a nuestros gustos.Con la canela no hay problema, siempre es el sabor que debe predominar y se tomará como referencia. Después viene el jengibre, aproximadamente la mitad, y por último, en menor cantidad, nuez moscada, pimienta de Jamaica (allspice) y/o clavo. Para no acabar por escribir la Biblia de las especias, sólo una recomendación personal: hay que tener mucho cuidado con la nuez moscada, un mal uso puede dar lugar a una tarta demasiado fuerte. Ante la duda prescíndase de la nuez moscada o sólo una pizca. En este caso: “mejor que falte que no que sobre”. Opinión personal.
Llega a ser tan común el uso del puré de calabaza, tanto para tartas como para panes, que se puede comprar ya preparado y envasado en gran variedad de establecimientos. Yo lo he realizado al horno y, con lo que me ha sobrado, también he hecho un pan de calabaza con nueces. Ha quedado tanto o más rico que esta delicia de tarta. Ya lo pondré, aunque como el día de hoy ha sido triste las fotos hayan quedado a juego…
… sólo le pido…La última receta fue de Mercedes Sosa y tirando del hilo he llegado a esta canción. Es una canción llena de objetivos y ¿esperanzas? en el futuro, tristezas en el pasado. No es una canción religiosa, aunque lo parezca, tampoco una canción reivindicativa. Es una canción que despertará (espero) en cada uno de nosotros sentimientos muy dispares en la forma pero no en el fondo.
Mi ilusión y propósito para el 2008 (y hasta el infinito) es que el “futuro no nos sea indiferente”, ni el dolor, ni las guerras, ni la emigración…
“Vamos a cantar todos juntos. Gracias… “ Sólo le pido…
que el dolor no me sea indiferente
que la reseca muerte no me encuentre
vacía y sola sin haber hecho lo suficiente.
Sólo le pido a Dios
que lo injusto no me sea indiferente
que no me abofeteen la otra mejilla
después que una garra me arañe la suerte.
Sólo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente
es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.
Sólo le pido a Dios
que el engaño no me sea indiferente
si un traidor puede más que unos uantos
que esos cuantos no lo olviden fácilmente.
Sólo le pido a Dios
que el futuro no me sea indiferente
desgraciado es el que tiene que marchar
para vivir una cultura diferente.
Sólo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente
es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.
Sólo estoy solo. De “Apocalypse Now “a Rosalía.Saigon...shit. I'm only in Saigon. Every time, I think I'm gonna wake up back in the jungle.
Sigo en Santiago, solo, otra vez. Ya no sé qué es mejor.
When I was here, I wanted to be there. When I was there...all I could think of was getting back into the jungle.
Hoy la lluvia ha sido arte, “chove, chove, miudiño”. Corriendo por la alameda, entre los robles y el barro, cada gota es eterna, ni moja ni alumbra. Está.
Como chove miudiño,
como miudiño chove;
como chove miudiño
pola banda de Laíño,
pola banda de Lestrove
Soledad implica caos. He salido a correr a las dos y cuarto, la primera etapa era obligada, pasar al lado de la Catedral, después pensaría si ir en dirección Lavacolla, Grixoa, girar e ir hacia Luou… cualquier camino sería bueno, siempre intentando evitar las carreteras y pisando barro. Era de esos días en los que sería imperdonable perderme esta lluvia.
¡Como a triste branca nube
truba o sol que inquieto aluma,
cal o crube i o descrube,
pasa, torna, volve e sube,
enrisada branca pruma!
Giro de 180º, dirección oeste. Al pasar por la Alameda no pude evitar dar una vuelta, hojas caídas; dos vueltas, soledad, hora de la comida; tres vueltas, barro y niebla; cuatro vueltas, Valle Inclán; cinco vueltas, la mejor vista de La Catedral; seis vueltas, dos jóvenes con sus perros, en silencio; siete vueltas, turistas fotografían árboles y casas; ocho vueltas, pareja; nueve vueltas, campus sur; diez vueltas, una familia;…. n vueltas, Rosalía:
Nesta terra tal encanto
se respira... Triste ou probe,
rico ou farto de querbanto,
¡se encariña nela tanto
quen baixo o seu ceu se crobe!...

Acabé por pasar prácticamente las dos horas dando vueltas por a la Alameda. Dar giros suele resultar monótono pero esta vez he descubierto en cada vuelta algo nuevo : la Iglesia de Santa Susana, el reflejo de La Catedral en una fuente (pronto habrá fotografía), los patos del jardín, el palco/quiosco…
Nota: como no he llevado la cámara ;-), las fotos de la Alameda son de “Santiago Turismo”. Ya tocará algún día.
IngredientesPara un molde de 22 cm de diámetro y cerca de unos 3,5 de alto (mínimo)
- Una base de masa dulce o masa quebrada. Mi preferida es la masa dulce, que he usado.
- 425 gr. de puré de calabaza.
- 400 gr. de leche condensada.
- 2 huevos grandes.
- 1 cucharilla de canela molida.
- ½ cucharilla de jengibre.
- ¼ a ⅛ de cucharilla de nuez moscada (opcional)
- ¼ a ⅛ de cucharilla de pimienta de Jamaica.
- Una pizca de clavo molido (opcional)
- ½ cucharilla de sal.
Puré de calabaza(1) Preparación del puré de calabaza. El puré de calabaza puede realizarse tanto mediante cocción (al vapor o en agua) como al horno. Personalmente prefiero hacerlo al horno, pues durante una cocción adquiere mucha agua, siendo necesario exprimirla y dejarla en reposo hasta que haya eliminado el exceso de líquido. Al horno, aunque también suelta agua, aunque en una cantidad mucho menor.
Cortamos la calabaza en trozos retirando las semillas, que podremos tostar para tomarlas como las famosas “pipas” de girasol, y las hebras que tiene en su interior. Los trozos no deben ser demasiado pequeños, si la calaba es pequeña la partiremos transversalmente por la mitad. La ponemos en una bandeja con la piel hacia abajo y horneamos entre unos 50 minutos a una hora y "pico" a 165º C, hasta que esté blandita. No debe tostarse ni quemarse, eso le daría un sabor indeseado, sólo debe cocerse lentamente hasta que la pulpa esté blanda y se deshaga relativamente fácil con un tenedor. Podemos taparla con papel de aluminio para que no se tueste.
Una vez cocida raspamos la piel, retiramos el relleno y hacemos puré, evitando que queden unas indeseables fibras y el puré sea homogéneo. Escurrimos el exceso de agua con un colador. Podemos dejarlo en un colador varias horas para que siga escurriendo. Reservamos hasta su utilización. Puede conservarse perfectamente en el congelador (o eso he leído alguna vez, no lo he probado)

(2) Preparamos la base de acuerdo con la receta de la masa dulce y la introducimos en el frigorífico hasta el momento de ser usada, un mínimo de dos horas.
Estiramos la masa con un rodillo y entre dos bolsas de congelación o película de cocina, cualquier otro elemento haría que se pegase. Forramos el molde de 22 cm de diámetro hasta una altura de unos 3,5 cm. Pinchamos la superficie para evitar que suba. No es necesario hacer ningún prehorneado de la masa, estará cociéndose casi una hora. Reservamos en el frigorífico o en lugar frío.
(3) Precalentamos el horno a unos 210º C, aproximadamente. En un cuenco grande o tartera mezclamos el puré de calabaza con la leche condensada, las especias y la sal. Esta mezcla, y durante todo el proceso, debe hacerse con suavidad para evitar que coja aire, se agriete y deforme. Añadimos los huevos con cuidado, uno a uno, sin añadir el siguiente hasta que el primero esté totalmente incorporado a la mezcla.
(4) Introducimos en el horno precalentado a unos 205-210º C durante un cuarto de hora, aproximadamente. Si vemos que se hincha demasiado bajaremos la temperatura. La idea es que la masa se ase y no quede cruda.
Pasados unos 15 minutos bajamos la temperatura hasta unos 170º C, aproximadamente, para que el relleno se haga de un modo homogéneo. Debe estar cociendo durante unos 40 minutos, justo hasta que veamos que está compacta (podemos pinchar con un cuchillo o brocheta para comprobar la cocción). Intentaremos no abrir el horno durante todo el tiempo de cocción para no bajar la temperatura de modo brusco y que quede la superficie perfectamente lisa.
Apagamos el horno y dejamos que baje la temperatura poco a poco. Se puede dejar el horno ligeramente entreabierto, poniendo una cuchara de palo para que no se cierre.
Dejamos que enfríe totalmente antes de degustar. Suele tomarse a temperatura ambiente con una nata fresca espesa o helado. A mí también me gusta fría y mejor uno o dos días después, los sabores se habrán repartido y consolidado.
Si os gusta la calabaza como a mí os encantará. Es una tarta diferente y, por ello, no para todo tipo de paladares, el sabor de las especias es sutil y nada recargado, el justo para realzar el sabor de la calabaza.


















































