domingo, 30 de diciembre de 2007

Pastel de calabaza

Pastel de calabazaQue la vida no me sea indiferente…

Mayflower

(http://larsvontrier.blogspot.com)

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Webs que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)


Un típico postre USA de estas fechas. Es habitual del “Día de Acción de Gracias” y durante las Navidades. Por aquí no tenemos la tradición de la calabaza tan arraigada, por lo menos en Galicia, pues creo que en el levante español también son típicos los pasteles y tartas de calabaza.

Pastel de calabazaHe querido ser lo más riguroso y preciso que he podido con las especias, elemento característico de este postre. Son las encargadas de realzar el sabor de la calabaza, nunca deben camuflarlo, si así fuera no habríais puesto las cantidades correctas. Son típicas: la canela, el jengibre, la nuez moscada, la pimienta de Jamaica y/o el clavo. Incluso se venden preparados de “especias de pastel de calabaza” que las incluyen. Si lo hacemos con nuestras propias manos podremos “jugar” con nuestros gustos y apetencias. Ésa es la única dificultad, encontrar el punto preciso para obtener la combinación perfecta a nuestros gustos.

Con la canela no hay problema, siempre es el sabor que debe predominar y se tomará como referencia. Después viene el jengibre, aproximadamente la mitad, y por último, en menor cantidad, nuez moscada, pimienta de Jamaica (allspice) y/o clavo. Para no acabar por escribir la Biblia de las especias, sólo una recomendación personal: hay que tener mucho cuidado con la nuez moscada, un mal uso puede dar lugar a una tarta demasiado fuerte. Ante la duda prescíndase de la nuez moscada o sólo una pizca. En este caso: “mejor que falte que no que sobre”. Opinión personal.

Pastel de calabazaLlega a ser tan común el uso del puré de calabaza, tanto para tartas como para panes, que se puede comprar ya preparado y envasado en gran variedad de establecimientos. Yo lo he realizado al horno y, con lo que me ha sobrado, también he hecho un pan de calabaza con nueces. Ha quedado tanto o más rico que esta delicia de tarta. Ya lo pondré, aunque como el día de hoy ha sido triste las fotos hayan quedado a juego…

Pastel de calabaza… sólo le pido…

La última receta fue de Mercedes Sosa y tirando del hilo he llegado a esta canción. Es una canción llena de objetivos y ¿esperanzas? en el futuro, tristezas en el pasado. No es una canción religiosa, aunque lo parezca, tampoco una canción reivindicativa. Es una canción que despertará (espero) en cada uno de nosotros sentimientos muy dispares en la forma pero no en el fondo.

Mi ilusión y propósito para el 2008 (y hasta el infinito) es que el “futuro no nos sea indiferente”, ni el dolor, ni las guerras, ni la emigración…

Vamos a cantar todos juntos. Gracias… Sólo le pido…

Sólo le pido a Dios
que el dolor no me sea indiferente
que la reseca muerte no me encuentre
vacía y sola sin haber hecho lo suficiente.

Sólo le pido a Dios
que lo injusto no me sea indiferente
que no me abofeteen la otra mejilla
después que una garra me arañe la suerte.

Sólo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente
es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.

Sólo le pido a Dios
que el engaño no me sea indiferente
si un traidor puede más que unos uantos
que esos cuantos no lo olviden fácilmente.

Sólo le pido a Dios
que el futuro no me sea indiferente
desgraciado es el que tiene que marchar
para vivir una cultura diferente.

Sólo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente
es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.

Pastel de calabazaSólo estoy solo. De “Apocalypse Now “a Rosalía.

Saigon...shit. I'm only in Saigon. Every time, I think I'm gonna wake up back in the jungle.

Sigo en Santiago, solo, otra vez. Ya no sé qué es mejor.

When I was here, I wanted to be there. When I was there...all I could think of was getting back into the jungle.

Hoy la lluvia ha sido arte, “chove, chove, miudiño”. Corriendo por la alameda, entre los robles y el barro, cada gota es eterna, ni moja ni alumbra. Está.

Como chove miudiño,
como miudiño chove;
como chove miudiño
pola banda de Laíño,
pola banda de Lestrove

Soledad implica caos. He salido a correr a las dos y cuarto, la primera etapa era obligada, pasar al lado de la Catedral, después pensaría si ir en dirección Lavacolla, Grixoa, girar e ir hacia Luou… cualquier camino sería bueno, siempre intentando evitar las carreteras y pisando barro. Era de esos días en los que sería imperdonable perderme esta lluvia.

¡Como a triste branca nube
truba o sol que inquieto aluma,
cal o crube i o descrube,
pasa, torna, volve e sube,
enrisada branca pruma!

Giro de 180º, dirección oeste. Al pasar por la Alameda no pude evitar dar una vuelta, hojas caídas; dos vueltas, soledad, hora de la comida; tres vueltas, barro y niebla; cuatro vueltas, Valle Inclán; cinco vueltas, la mejor vista de La Catedral; seis vueltas, dos jóvenes con sus perros, en silencio; siete vueltas, turistas fotografían árboles y casas; ocho vueltas, pareja; nueve vueltas, campus sur; diez vueltas, una familia;…. n vueltas, Rosalía:

Nesta terra tal encanto
se respira... Triste ou probe,
rico ou farto de querbanto,
¡se encariña nela tanto
quen baixo o seu ceu se crobe!...

Pastel de calabaza
Acabé por pasar prácticamente las dos horas dando vueltas por a la Alameda. Dar giros suele resultar monótono pero esta vez he descubierto en cada vuelta algo nuevo : la Iglesia de Santa Susana, el reflejo de La Catedral en una fuente (pronto habrá fotografía), los patos del jardín, el palco/quiosco

Nota: como no he llevado la cámara ;-), las fotos de la Alameda son de “Santiago Turismo”. Ya tocará algún día.

Pastel de calabazaIngredientes
Para un molde de 22 cm de diámetro y cerca de unos 3,5 de alto (mínimo)
  • Una base de masa dulce o masa quebrada. Mi preferida es la masa dulce, que he usado.
  • 425 gr. de puré de calabaza.
  • 400 gr. de leche condensada.
  • 2 huevos grandes.
  • 1 cucharilla de canela molida.
  • ½ cucharilla de jengibre.
  • ¼ a ⅛ de cucharilla de nuez moscada (opcional)
  • ¼ a ⅛ de cucharilla de pimienta de Jamaica.
  • Una pizca de clavo molido (opcional)
  • ½ cucharilla de sal.
Pastel de calabazaPuré de calabaza

(1) Preparación del puré de calabaza. El puré de calabaza puede realizarse tanto mediante cocción (al vapor o en agua) como al horno. Personalmente prefiero hacerlo al horno, pues durante una cocción adquiere mucha agua, siendo necesario exprimirla y dejarla en reposo hasta que haya eliminado el exceso de líquido. Al horno, aunque también suelta agua, aunque en una cantidad mucho menor.

Cortamos la calabaza en trozos retirando las semillas, que podremos tostar para tomarlas como las famosas “pipas” de girasol, y las hebras que tiene en su interior. Los trozos no deben ser demasiado pequeños, si la calaba es pequeña la partiremos transversalmente por la mitad. La ponemos en una bandeja con la piel hacia abajo y horneamos entre unos 50 minutos a una hora y "pico" a 165º C, hasta que esté blandita. No debe tostarse ni quemarse, eso le daría un sabor indeseado, sólo debe cocerse lentamente hasta que la pulpa esté blanda y se deshaga relativamente fácil con un tenedor. Podemos taparla con papel de aluminio para que no se tueste.

Una vez cocida raspamos la piel, retiramos el relleno y hacemos puré, evitando que queden unas indeseables fibras y el puré sea homogéneo. Escurrimos el exceso de agua con un colador. Podemos dejarlo en un colador varias horas para que siga escurriendo. Reservamos hasta su utilización. Puede conservarse perfectamente en el congelador (o eso he leído alguna vez, no lo he probado)

(2) Preparamos la base de acuerdo con la receta de la masa dulce y la introducimos en el frigorífico hasta el momento de ser usada, un mínimo de dos horas.
Estiramos la masa con un rodillo y entre dos bolsas de congelación o película de cocina, cualquier otro elemento haría que se pegase. Forramos el molde de 22 cm de diámetro hasta una altura de unos 3,5 cm. Pinchamos la superficie para evitar que suba. No es necesario hacer ningún prehorneado de la masa, estará cociéndose casi una hora. Reservamos en el frigorífico o en lugar frío.

(3) Precalentamos el horno a unos 210º C, aproximadamente. En un cuenco grande o tartera mezclamos el puré de calabaza con la leche condensada, las especias y la sal. Esta mezcla, y durante todo el proceso, debe hacerse con suavidad para evitar que coja aire, se agriete y deforme. Añadimos los huevos con cuidado, uno a uno, sin añadir el siguiente hasta que el primero esté totalmente incorporado a la mezcla.

(4) Introducimos en el horno precalentado a unos 205-210º C durante un cuarto de hora, aproximadamente. Si vemos que se hincha demasiado bajaremos la temperatura. La idea es que la masa se ase y no quede cruda.
Pasados unos 15 minutos bajamos la temperatura hasta unos 170º C, aproximadamente, para que el relleno se haga de un modo homogéneo. Debe estar cociendo durante unos 40 minutos, justo hasta que veamos que está compacta (podemos pinchar con un cuchillo o brocheta para comprobar la cocción). Intentaremos no abrir el horno durante todo el tiempo de cocción para no bajar la temperatura de modo brusco y que quede la superficie perfectamente lisa.
Apagamos el horno y dejamos que baje la temperatura poco a poco. Se puede dejar el horno ligeramente entreabierto, poniendo una cuchara de palo para que no se cierre.


Dejamos que enfríe totalmente antes de degustar. Suele tomarse a temperatura ambiente con una nata fresca espesa o helado. A mí también me gusta fría y mejor uno o dos días después, los sabores se habrán repartido y consolidado.

Si os gusta la calabaza como a mí os encantará. Es una tarta diferente y, por ello, no para todo tipo de paladares, el sabor de las especias es sutil y nada recargado, el justo para realzar el sabor de la calabaza.

jueves, 27 de diciembre de 2007

Gofres de chocolate (Waffles de chocolate)

¿Navidades?

Otra receta fácil y rica. Breve. Si no se tiene gofrera pueden hacerse como tortitas, también muy ricas, siempre mejor como gofres, pues el calor de la plancha les proporciona una textura externa perfecta, ligeramente crujiente. El interior quedará jugoso en cualquier caso.
Diría que son un tipo de gofres belgas con sabor a chocolate. También llevan cerveza pero en este caso incluyen levadura química, más rápida y sin necesidad imperiosa de reposo, aunque un reposo nunca le viene mal.
Como por estas fechas estamos todos liados, tanto o más que en época laboral, seré breve. Se pasa el día comprando, celebrando cenas y banquetes, una vida de lo menos gratificante. “KK D La vaK”.

¿… qué Navidades?

Factores que ter informan de que estás en Navidades:

a) Recibes infinidad de postales, cartas, llamadas y mensajes de felicitación. En todo este tiempo sólo he recibido ¡1 mensaje SMS!, mal comienzo. No es que antes recibiese muchos más, pero por lo menos dos, incluyendo los compañeros de trabajo y el de MI AMIGO Jorge de Ourense.

b) Tu casa se llena de bolas, cintas y objetos de “todo a 100” (¿se sigue llamando así?) con motivos navideños. Ni una mísera BOLA. Ayer pasó Martín y, como observador que es, se extrañó que no tuviésemos ni un solo objeto navideño, ni me había percatado de ello. Sólo había un caganer, cortesía suya cuando nos envió el décimo de lotería, sobre la mesa del estudio.

c) Ver mucho a la familia. En un mes, contado la noche, horas de asueto y demás, 24 horas exactas. No creo que se le pueda llamar a eso “ver mucho a la familia”.

d) Tener ganas de fiesta y de estar en compañía. Sin comentarios.

e) Peleas y disputas familiares, especialmente con la suegra. Para eso todavía estamos a tiempo. Nos queda fin de año y Reyes con alguna tarde más de visita. He ido dos tardes y por el momento no ha habido tiempo a que explotase nada.

d) Compras, más de lo habitual. Cumplimos la primera parte de la premisa “Compras” pero no más de lo habitual. Todo el año lo pasamos de compras y, miedo peligro, todavía quedan las rebajas de “casi-enero”, porque por aquí no empiezan hasta pasado el día de Reyes.

e) Anuncios de colonia y juguetes. No los he visto, pero haberlos, sí los hay. Sólo he visto la publicidad GRATUITA de los telediarios (Cfr.: “los videojuegos son educativos” antes de la salida al mercado de un famoso juego; “se acaba el plan prever”, para que se compren coches, sin informar que el nuevo sistema impositivo dejará de gravar a los coches que menos contaminan –sólo lo han dicho hoy, que ya es demasiado tarde-; etc.)

f) Milagro en la calle 34”, en alguna de sus versiones. Sí, ya la han puesto, y toda esa retahíla de insufribles películas de Santa Claus. ¿Para cuándo una de los Reyes Magos?

g) Deseo personal e imperioso de que pasen de una vez, sobre todo aquellos días que implican visitas a “los parientes”….

Hoy me he enterado que, en contra de lo que pensaba, después de las vacaciones de Navidad es la época del año en la que se producen más divorcios. Las visitas a casa de los suegros y demás disputas familiares son la gota que colma un vaso ya de por sí repleto. Dios proveerá ;-)

Nada sosa

Un comentario me ha traído del recuerdo otra de mis mil canciones preferidas: “Gracias a la vida”, mi preferida en voz de Mercedes Sosa. Esta vez la he “tuneado”, destrozando su mensaje original. Pero claro, la vida cambia y la visión que se tiene sobre ella también. Gracias Mercedes, gracias Violeta Parra, y mil perdones:

Gracias a la vida que me ha “quitado” tanto
me dio dos luceros que cuando los abro
“ya no” distingo lo negro del blanco
y en el alto cielo su fondo es “amargo”
“ni” en las multitudes “a la mujer” que yo amo

Gracias a la vida que me ha “quitado” tanto
me ha dado el oído que en todo su ancho
graba noche y día “gritos” y “pesares”
martirios, turbinas, ladridos, chubascos
y la voz “de queja” de mi bien “amada”

Gracias a la vida que me ha “quitado” tanto
me ha “quitado” el sonido y el abecedario
con él, las palabras que pienso y declaro
madre, amigo, hermano
y luz alumbrando la ruta del alma del que estoy amando

Gracias a la vida que me ha “quitado” tanto
me ha dado la marcha de mis pies cansados
con ellos anduve ciudades y charcos
playas y desiertos, montañas y llanos
y la casa tuya, tu calle y tu patio

Gracias a la vida que me ha “quitado” tanto
me dio el corazón que “duele” en su marco
cuando miro el fruto del cerebro humano
cuando miro “lo bueno tan cerca de lo malo”
cuando miro el fondo de tus ojos claros

Gracias a la vida que me ha “quitado” tanto
me ha “quitado” la risa y me ha dado el llanto
así “no” distingo dicha de quebranto
los dos materiales que forman mi canto
y el canto de ustedes “no” es el mismo canto
y el canto de todos que “no” mi propio canto

Gracias a la vida, gracias a la vida

Perdona Mercedes, pero me he emocionado con "tu otra" canción...

Ingredientes
  • 25 gr. de mantequilla.
  • 125 gr. de harina.
  • 15 gr. de cacao en polvo.
  • 20 gr. de azúcar moreno.
  • Una pizca sal.
  • 6 gr. de levadura química (Royal).
  • 1 huevo.
  • 75 ml. de agua.
  • 75 ml. de leche
  • 30 ml. de cerveza rubia, mejor belga.
  • Opcional: 5 ml. de extracto de vainilla.
  • Opcional: trozos de chocolate.
Acompañamiento
Salsa de chocolate, Salsa de chocolate (tipo ganache) o nata/crema fresca espesa.

(1) Preparamos la mantequilla. En un cazo a fuego bajo derretimos la mantequilla hasta que se haya separado en dos capas y tenga un ligero tono tostado. Así conseguiremos que obtenga un ligero tono y sabor a avellana. Reservamos.

(2) Mezclamos la harina con el cacao, la levadura y la sal. Reservamos. Batimos el huevo con el azúcar, le añadimos el agua, la leche y la cerveza. Batimos.

(3) Removiendo, añadimos, poco a poco, la harina y por último la mantequilla reservada. Opcionalmente le podemos añadir un poco de extracto de vainilla o agua de azahar, así como chocolate troceado, a gusto.
Lo mejor es dejar reposar la masa, así crecerá con más facilidad. Incluso puede aguantar en el frigorífico varios días tapada con film de cocina.

(4) Calentamos la placa para gofres, la impregnamos con abundante mantequilla y cocinamos como normalmente, durante un par de minutos. Los tomamos con una salsa de chocolate caliente o con trozos de chocolate con leche derretido.

Lo bueno de estas masas es que también son apropiadas para hacer unas tortitas. Como gofres se obtiene una textura superficial más homogénea, pues se cocina toda la masa por igual.

Otro verdadero placer, sobre todo para los que somos amantes de las tortitas, gofres o crêpes.

Galletas con chocolate negro y blanco

Galletas con chocolate negro y blancoPequeñas Navidades

Pequeñas cosas

Cuando uno está de aquí para allá, con muy pocas horas libres, lo mejor es cocinar “pequeñas cosas” que se transforman en “pequeños placeres”. Unas galletas, unas tortitas, unos gofres o unos caramelos. He hecho caramelos, gofres y galletas. Empiezo por las galletas, el resto ya tocará en otro momento, mejor intercalar.

Galletas con chocolate negro y blancoÉsta es la primera de las dos recetas que pondré hoy (intentaré), con una ventaja frente a muchas de las que he puesto de galletas: he sustituido la mantequilla por margarina vegetal y el resultado ha sido igualmente (o más) bueno. Me daba miedo la consistencia, pero al no haber incluido huevo (sí leche) las galletas han conservado el crujir deseado.

Galletas con chocolate negro y blancoPequeñas Navidades

Ayer tocó Boiro, a dónde no volveremos hasta después de Reyes. Ahora ya sólo toca Ferrol. Hoy fue visita hospitalaria (con el doble sentido de la palabra) y muy tarde de vuelta a Santiago. Estas vacaciones tendré tiempo para memorizar el trayecto…

Por una vez la causa es más que justificada, otras veces también le ha resultado fácil encontrar una excusa, sin motivo aparente: “Es que…”. Y claro, si sólo va ella “yo soy el malo” y “el bicho raro”, incluso esas veces en las que la descompensación es más que manifiesta. En aquellos casos no me quedaba en Santiago porque no me apeteciese ir a F., no únicamente, la principal razón era no sucumbir a una definitiva claudicación, a no ser de modo definitivo un verdadero “calzonazos”. No ser una de esas parejas en las que ella manda, él obedece. Prefiero estar solo.

Un miedo permanente es la sensación que se tiene cuando uno se queda en Santiago. Como se suele decir: “me pitan los oídos”, como si un par de personas pretendiesen planificar mi futuro en la distancia y, sobre todo, a mis espaldas. No M, no me creo que hayan dejado de hablar del “tema” porque sí. No se pasa del “todo” al “nada” con tanta facilidad.


Sueño

Me ha entrado en sueño, es tarde pero tenía ganas de escribir algo. Mañana (hoy ya) no sé qué pasará, por ello, lo dejo aquí y ya seguiré en otro momento. ¡A dormir! Un pis y a la cama, ni leeré el correo que pueda tener pendiente de estos días… acabaría por acostarme a las cuatro de la madrugada.

Ingredientes
  • 170 gr. de harina normal.
  • ½ cucharilla de bicarbonato sódico.
  • 1 cucharilla de crémor tártaro.
  • 1/8 de sal (pizca).
  • 110 gr. de margarina.
  • 85 gr. de azúcar.
  • 1 cucharilla de extracto de vainilla.
  • 30 ml. de leche entera.
  • 45 gr. de Golden Syrup. ¿Podría sustituir se por otro sirope, como arce? Dudas.
  • 60 gr. de trocitos de chocolate negro.
  • 60 gr. de trocitos de chocolate blanco.
Galletas con chocolate negro y blancoGalletas con chocolate negro y blanco
(1) Troceamos los chocolates. Mezclamos la harina con el bicarbonato, el crémor y la sal. Reservamos. Si no tenemos crémor podemos sustituir el bicarbonato y el crémor por una cucharilla de levadura química (Royal). Batimos la margarina con el azúcar hasta que quede cremoso. Añadimos la vainilla, el Golden Syrup y la leche. Mezclamos.

(2) Incorporamos la harina y los trozos de chocolate. Amasamos hasta que forme una pasta compacta y homogénea. Podríamos cocinarlas de inmediato o, mejor, llevarlas al frigorífico unas horas (o toda la noche). Puede aguantar varios días.

(3) Precalentamos el horno a 185º C. Formamos bolas y las rebozamos en azúcar grano.

Las ponemos sobre una bandeja con papel antiadherente, lo suficientemente separadas unas de otras, e introducimos en el horno durante unos 8-11 minutos, hasta que empiecen a dorarse un poco por los bordes.

Dejamos enfriar un poco antes de retirarlas para que no se rompan.

Riquísimas.

lunes, 24 de diciembre de 2007

Pastel vasco

Pastel vascoEl león duerme esta noche

Etxeko biskotxa

Pastel vasco (me cuesta ponerlo con “v”, en gallego, inglés, francés… se escribe con “b”; en euskera se escribe con “e” ;-) ), Gateau basque o Etxeko biskotxa es un pastel típico de la zona de Lapurdi (Labort), en Iparralde (País Vasco Francés), aunque hay versiones a ambos lados de la frontera. Tiene una larga tradición e historia, pasando por gran variedad de versiones y modalidades. Fue a partir del siglo XIX cuando se empezó a popularizar la versión con crema, que es la que presento. Puede encontrarse con cerezas o incluso con mermeladas o confituras.

Gâteau basque
He buscado una “auténtica receta”, hay muchas que así lo predican, y todas diferentes. La que más me ha gustado es la masa de mi amigo Pedro combinada con (otra) crema pastelera “versionada” con ron y almendra. En realidad también le he puesto una “mini capa” inferior del estilo PH que puede percibirse en la fotografía pero no en sabor. Por ello, nos quedamos con la versión de la masa de Pedro, una masa quebradiza con almendra y sabor a vainilla, y con el relleno de crema más recomendable, con almendra y ron, los auténticos toques de calidad.

El resultado: buenísimo. A veces es mejor coger “lo mejor de cada casa” para formar un postre más personal y completo. Probadla, éste es uno de esos casos en los que las fotos no hacen justicia al postre.

Gâteau basque“Españoles, en estas fechas tan señaladas….”

No es el momento de quejarse, es el momento de intentar alegrar a los seres queridos y también a los no queridos. El momento de mirar el futuro con optimismo.

Gâteau basque
(Coros)
Ee-e-e-um-um-a-weh
Ee-e-e-um-um-a-weh
Wemoweh, wemoweh, wemoweh, wemoweh

LisboaLisboa
Todavía no sabemos qué haremos y dónde estaremos estas Navidades, dependemos de las circunstancias. El primer año que se pasa lejos de la familia es el más duro, después ya casi te da igual, el masoquismo se ceba dentro de uno y hasta llega a preferir escaparse de esas situaciones. La soledad. “Ya empezamos, Pepinho. ¡Para ya!.”

(Coros)
Imbube…
Ingonyama ifile
Ingonyama ilele
Thula

Cuando hacía la Prestación Social Substitutoria, y mientras no me concedían el traslado para realizarla en la Universidad (desconocía que el estado te asignaba lo más cerca de tu casa para evitar gastos), tuve durante unos meses que ocupar mis fines de semana y festivos (durante la semana estaba en el Dpto. con la tesina) en la Cruz Roja (todavía me acuerdo del número: 981 22 22 22, ;-)).

Allí pasé mi primer día de Navidad fuera de casa (“Bravo”, “Charly”,….). Yo, un hipocondríaco incapaz de soportar la sangre, que se emocionaba e impresionaba ante cualquier herida o accidente, tuve que quedarme en la base (“bravo”) atendiendo las llamadas, comunicándome con la ambulancia (“alfa”) y los accidentados. ¡Qué tensión!, con cualquier llamada esperabas lo peor, que ese día fuese un conocido… Un día le tocó a un compañero, el ¡horror! Por suerte, poco duró, un par de meses después me reclamaron para acabar la Prestación Social en la Universidad. Era como el “Antoine Doinel” de “Besos Robados” pero al revés, objetor de conciencia.

(Coros)
Ee-e-e-um-um-a-weh
Ee-e-e-um-um-a-weh
Wemoweh, wemoweh, wemoweh, wemoweh

El año pasado estuvimos por estas fechas en Lisboa. Es precioso escaparse de viaje en Navidad, ni el frío es un inconveniente. Este año, entre las circunstancias y la ausencia de vacaciones de M nos quedaremos todos los días por Galicia (Santiago-Ferrol y un poco de Boiro).

El viaje lo recuerdo, por estas fotos y muchas más, como algo bello. Hasta me han hecho olvidar aquellas llamadas en las que no paraba de llorar por un futuro que no deseaba….

(Coros)
Ee-e-e-um-um-a-weh
Ee-e-e-um-um-a-weh
Wemoweh, wemoweh, wemoweh, wemoweh

Hasta M se tomó un café con Pessoa:


Minha mulher, a solidão,
Consegue que eu não seja triste.
Ah, que bom é o coração
Ter este bem que não existe!

Gâteau basque(Coros)
Ee-e-e-um-um-a-weh
Ee-e-e-um-um-a-weh
Wemoweh, wemoweh, wemoweh, wemoweh

En el Oceanário de Lisboa vimos a Nemo, encerrado en una pecera:

Por aquí no hay nieve, ni estrellas, sí luna llena esta tarde:

Y el sol esta mañana ha salido de una chimenea:

solNo es lo que diría “una canción muy navideña”, pero el perro me inspira una ¡verdadera y sincera FELIZ NAVIDAD!, “pos” eso, ¡Felices Fiestas!:

(Coros)
Ee-e-e-um-um-a-weh
Ee-e-e-um-um-a-weh
Wemoweh, wemoweh, wemoweh, wemoweh




Ingredientes
He hecho una tarta de 20 cm de diámetro y con las cantidades indicadas me ha sobrado un poco de todo, principalmente crema. Podría llegar para un molde de 22 cm.

Gâteau basqueMasa (base y cobertura)
  • 160 gr. de harina de repostería.
  • 2-3 gr. de levadura química.
  • Sal, 4 pizcas ;-)
  • 120 gr. mantequilla.
  • 100 gr. de azúcar moreno.
  • 60 gr. de almendra molida.
  • 1 yema de huevo.
  • 10 gr. de azúcar vainillado ( ½ cucharilla de vainilla en polvo o media vaina)
Gâteau basque(1) Tamizamos la harina con la levadura química y la sal. Reservamos. Ablandamos la mantequilla con ayuda de una espátula, mezclamos con el azúcar y batimos con una cuchara de madera. Añadimos la almendra molida, la yema y la vainilla. Mezclamos.

(2) Añadimos poco a poco la mezcla de la harina, mezclando con las manos y sin trabajar demasiado la masa. Lo justo para obtener una masa homogénea. Formamos una bola, la envolvemos en film de cocina y llevamos al frigorífico. Dejamos reposar un par de horas o más.

Pastel vascoCrema pastelera de almendra y ron
  • 175 ml. de leche entera.
  • 75 ml. de nata líquida.
  • ½ vaina de vainilla, cortada longitudinalmente.
  • 2 yemas de huevo.
  • 50 gr. de azúcar, mejor en polvo.
  • 10 gr. de azúcar vainillado.
  • 30 gr. de harina de repostería.
  • 2 cucharadas soperas de almendra molida.
  • 15 ml. de ron añejo.
  • 25 gr. de mantequilla.
Para pintar
  • Una yema de huevo.
  • Una pizca de sal.
(1) En un cazo ponemos al fuego la leche y la nata con la vaina de vainilla partida longitudinalmente, en dónde también hemos extraído y echado las semillas que contiene. Dejamos hervir, retiramos y dejamos infusionar unos minutos fuera del fuego.

(2) En otra tartera batimos las yemas con el azúcar y el azúcar vainillado, hasta blanquear. Añadimos la harina y la almendra molida, seguimos batiendo hasta formar una pasta. Echamos la leche caliente sin dejar de batir.

(3) Llevamos de nuevo al fuego, esta vez a fuego lento, y removemos sin parar hasta obtener una crema bien espesa y lisa. Retiramos del fuego y añadimos el ron. Mezclamos bien. Dejamos que baje un poco la temperatura (muy poco tiempo), añadimos la mantequilla y removemos hasta que se haya fundido totalmente. Reservamos hasta su uso.
Si tardamos demasiado la envolveremos en una película de cocina para que no forme costra.

(4) Montaje y preparación. Precalentamos el horno a 180º C. Untamos un molde de 20 cm. de diámetro con margarina y enharinamos, eliminando el exceso. Retiramos la masa del frigorífico y la dividimos en dos partes. Con ayuda de unas bolsas de congelación estiramos la masa formando dos discos de unos 2 ó 3 milímetros de espesor.

Cubrimos la base del molde con uno de los discos, pinchamos la superficie con un tenedor y rellenamos con la crema, sin que llegue al borde para así poder tapar con el otro disco. Cubrimos con el otro disco de masa, sellando los bordes y, si fuese necesario, nos ayudarnos de agua fría para humedecer los bordes.

(5) Batimos la yema de huevo con una pizca de sal y pintamos la superficie de la tarta. Decoramos a gusto, por ejemplo, usando un cubierto para hacer dos grupos de líneas paralelas en forma de ángulo agudo (como he hecho y puede verse en la fotografía).
Introducimos en el horno precalentado a 180º C y horneamos durante unos 40-45 minutos. Retiramos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla. Dejamos enfriar totalmente antes de cortar o desmoldar para que no se rompa.

Gâteau basqueUna sorpresa muy, muy agradable. Todo encaja.

Ee-e-e-um-um-a-weh
Ee-e-e-um-um-a-weh
Wemoweh, wemoweh, wemoweh, wemoweh

domingo, 23 de diciembre de 2007

Cake con trocitos de chocolate

Cake con trocitos de chocolateLa felicidad y el algoritmo de vuelta atrás

“Su sábana”

Y qué tiene que ver una sábana con un cake ¿y yo qué sé´? Sólo sé que cuando compré el libro de J. A. no contaba con que fuese una repostera tan bien consideraba. En Francia acaba de salir al mercado un libro en colaboración con My Darling PH, “confidencias dulces”. Igual que antes, me sigo quedando con la duda: ¿cómo una repostera puede estar tan delgada? PH se ajusta a las dimensiones recomendadas para esa profesión pero ella…

Ante tal descubrimiento y con el re-descubrimiento de que ¡me gustan los cakes!, hasta tal punto de que incluso ahora prefiero esa textura ligeramente más densa a la de un bizcocho…. Repito libro con receta de un cake con chocolate (y sabor delicioso a mantequilla) que se hace llamar “Mi sábana”. Como no siempre está al gusto de todos, le he hecho “mis” cambios, empezando por echarle un poco de sal. “Thank you, Mr. Wilder”.

Backtracking

Absténganse despistados, “vuelta atrás” no tiene nada que ver con el sexo. No ahora. Hoy se me ha ido la olla, es lo que tiene.

Cierto día busqué entre mis libros la fórmula de la felicidad, y la encontré, no la felicidad, la fórmula. Pero claro, esa fórmula no soluciona ningún problema, sólo te ayuda a calcular de modo ligeramente científico el estatus actual de felicidad. Siguen siendo demasiados factores, muchos incontrolables.

Ante eso, he pensado que mejor que emplear una fórmula para calcular mi nivel de felicidad e intentar decrementar los divisores que puedan hacer que esté bajo ese nivel (e incrementar los factores), sería mejor buscar una solución de un modo más o menos factible. De entre la gran variedad de estrategias estudiadas y pensadas para el caso, he optado por la “vuelta atrás”.

Bien, ¿y en qué consiste el backtracking o vuelta atrás? Es una de esas técnicas fáciles de aplicar pero difíciles de explicar. Un ejemplo: el sudoku. Si habéis hecho alguna vez un sudoku, de un modo inconsciente habéis utilizado este algoritmo; si no has hecho un sudoku, lo mejor es que te vayas directamente a la receta y te saltes este rollo filosófico-matemático.

Cuando uno se plantea hacer un sudoku parte de una situación inicial, un conjunto de números dispersos por un tablero (esos números podrían ser el punto de partida de nuestras vidas). Después de dar solución a los casos triviales, aquellos cuya solución es inmediata (crecer como un niño, ir al colegio,...) llegan los primeros problemas y tomas de decisiones (nodos). Es en este punto en el que realmente empieza el algoritmo.

Escogemos (mentalmente) una opción (hacer la primera comunión) e intentamos (todavía mentalmente) seguir los pasos de esa elección. Si llegamos a una solución imposible o elección incorrecta (hemos cometido un error) volvemos al punto anterior y tomamos otro camino (podría ser no hacer la primera comunión), así hasta encontrar la solución al problema (ser felices).

El problema de “la felicidad” se resolvería muy fácilmente empleando este algoritmo. Si en algún punto de nuestras vidas se diesen las condiciones que hiciesen inútil seguir ese camino se abandonaría, volviendo hasta el lugar en el que hubiésemos tomado la última decisión. Cuando nos equivocásemos volveríamos a ese punto, “podaríamos” esa rama, y seguiríamos otro camino. Fácil, eh. Ya, pero la vida no tiene vuelta atrás, hay elecciones que son para toda la vida (tener hijos) y en otras una vuelta atrás te condiciona en los nuevos caminos (el matrimonio, por ejemplo). Además, las decisiones son tantas que el tiempo requerido para encontrarla no sería factible, humanamente hablando, claro. Si nos quedásemos con las decisiones importantes y supiésemos distinguirlas, el tiempo de computación se reduciría drásticamente, pero claro, ¿cuáles son las decisiones importantes?

¡Qué fácil sería poder volver atrás, podar y seguir otro camino! Pero no se puede. También podríamos pensar que el primero que llegue a la solución (la felicidad) podría informarnos cómo llegar. Grave error, la solución depende de las condiciones iniciales, la disposición de los números sobre el tablero (yo, tú, él,…), por lo que cada uno tiene su propio camino hacia la felicidad. Por eso no existen recetas y muchos consejos se convierten en verdaderos errores para otro sujeto.

Téngase en cuenta que “no ser feliz con alguna decisión” (nodo) no quiere decir que no sea un camino para la felicidad.

Función vuelta atrás (decisión)
Si es buena la decisión y nos hace felices entonces
Devuelvo decisión //esto sucede muy pocas veces ;-)
Si no
Para cada “decisión nueva” hacer
Si la “decisión actual” no lleva a la felicidad hacer
vuelta atrás (“decisión actual”)
Fin si
Fin para
Fin si
Fin función

En donde lo difícil es determinar si “la decisión actual no lleva a la felicidad” (condición de poda) o si “es buena la decisión y nos hace felices” También tenemos otro problema: la vida no se acaba cuando encontramos la felicidad.


No sé si resulta complejo o no, pero la vida es muchísimo más compleja. Tan vez una búsqueda en profundidad iterativa… pero en ese caso necesitaríamos muchas cosas: tiempo, máquina del tiempo, memoria,…

Tanto rollo para nada, para llegar a la conclusión que este algoritmo no es el camino para encontrar la solución a la felicidad. Como la vida misma, a veces haces cosas cuyo único objetivo ha sido descubrir que no ha valido la pena y que ha sido tiempo perdido, aparentemente, claro, de todo se aprende.

Tres pajaritos

Llevo todo el día con esta canción. Todo. ¿por qué será? Bob Marley, Three Little Birds.

Tomemos el camino que tomemos, no nos arrepintamos, aprendamos para que con la siguiente decisión podamos alcanzar nuestra tan ansiada solución (sin haberlo preparado me ha salido un pareado). Don’t worry..

Don’t worry about a thing,
cause every little thing gonna be all right.
Singing: don’t worry about a thing,
cause every little thing gonna be all right!

Rise up this morning,
Smiled with the raisin sun,
Three little birds
Pitch by my doorstep
Singing sweet songs
Of melodies pure and true,
Saying, (this is my message to you-ou-ou:)

Se me olvidaba, si hay alguien que cumpla años ;-): ¡muchas felicidades!
(-;…-


Ingredientes
Para mi molde de 22,5x12,5 cm2

  • 220 gr. de harina (210 gr., son suficientes.)
  • 12 gr. de levadura química.
  • Un pizca de sal.
  • 220 gr. de azúcar.
  • 100 gr. de mantequilla reblandecida.
  • 3 huevos, separadas yemas de las claras.
  • 100 ml de leche.
  • 65 gr. de chocolate de alto porcentaje de cacao (70%) rallado o triturado.
  • 10-15 ml. de extracto de vainilla líquido.
  • 10 gr. de mantequilla/margarina para engrasar el molde.
  • Azúcar glasé para espolvorear el molde.
(1) Retiramos previamente la mantequilla del frigorífico una(s) hora(s) antes para que se reblandezca. Tamizamos la harina con la levadura química y una pizca de sal, reservamos. Rallamos el chocolate con ayuda de un cuchillo o en una trituradora eléctrica; no es demasiado chocolate, por lo que con un cuchillo se hace muy fácil. Precalentamos el horno a 150º C.

(2) Batimos la mantequilla reblandecida con un batidor eléctrico hasta que quede espumosa y suelta. Añadimos las yemas de huevo y las batimos con la mantequilla. Echamos la mezcla de la harina, la leche y la vainilla líquida. Mezclamos con una espátula o cuchara de palo.

(3)En otro cuenco levantamos las claras a punto de nieve con un batidor eléctrico, añadiendo un chorrito de limón para facilitar que se levanten. Añadimos una cucharada de las claras a la mezcla anterior para bajar la densidad y las restantes de forma envolvente con ayuda de una espátula, mezclando de abajo hacia arriba.

(4)Engrasamos un molde para cake con margarina y espolvoreamos con harina o azúcar glasé. Con harina se adhiere menos pero los postres (sobre todo de chocolate) pueden quedar con un tono ligeramente blanquecino. Echamos mitad de la masa, sobre ella repartimos las virutas de chocolate (durante la cocción se repartirán por todo el pastel) y cubrimos con la masa restante.

(5) Horneamos durante unos 55 minutos a una hora, aproximadamente. Una vez esté hecho y para evitar que siga cociéndose, ponemos en un baño de agua fría (opcional). Dejamos que se temple sobre una rejilla y desmoldamos. Se toma frío o templado.Durante el horneado y para evitar que se haga por debajo, lo mejor es poner el molde sobre una rejilla, retirando el resto de bandejas para que se reparta de un modo homogéneo el calor en el horno.
Se conserva muy bien en el frigorífico envuelto en film transparente. Antes de tomar lo podemos dejar a temperatura ambiente, a mí ya me gusta con la consistencia que tiene al salir del frigorífico.

Un té, my friend. Menudo té, menuda delicia de cake.

Cake con chocolateEpílogo

Para evitar estar buscando eternamente la felicidad, incluso cuando la haya encontrado he complicado un poco el algoritmo. Salvo error u omisión, la versión recursiva quedaría como sigue:

Función vuelta atrás (decisión)
Si es buena la decisión y nos hace felices entonces
Devuelvo decisión
Si no
Tomo una decisión y la añado a la lista de decisiones
Mientras tenga decisiones en la lista y no haya alcanzado la felicidad hacer
“Decisión actual” = cojo la primera decisión de la lista
Actualizo conjunto de decisiones
Si la “decisión actual” no lleva a la felicidad hacer
felicidad = vuelta atrás (“decisión actual”)
Fin si
Fin mientras
Devuelvo felicidad
Fin si
Fin función