jueves, 31 de enero de 2008

Clafoutis de cerezas con chocolate (y almendra)

Clafoutis de cerezas con chocolate (y almendra)Siempre hay sol sobre las nubes

Sólo un cambio

No amaretto, porque casa perfectamente con la almendra (es licor de almendra) pero con el chocolate… Sí vainilla, porque se lleva bien con todos, y al ser azúcar vainillado le ha dado el dulzor que necesita un chocolate amargo. Sí, es (casi) un Copy-Paste de una receta de Julie Andrieu, sin amaretto y con vainilla. No tengo tiempo para darle vueltas a la cabeza ni pensar en otra cosa que no sean cifras y letras. Además, aprovecho para dedicárselo a tod@s aquellos que no leen los comentarios que escribo ;-) y no saben que es mi cuarta (casi quinta) receta de Julie, la eterna amante de D’artacán ;-) (Magdalenas de almendra y miel con pepitas de chocolate -uno-, Cake con trocitos de chocolate -dos-, Terrina de chocolate con galletas y canela -tres-, Cake de chocolate con trozos de chocolate a la flor de sal y medio. También se lo dedico a aquell@s otros que quieren que vaya al grano, al grano de arroz. ¡Toma chocolate!

Clafoutis de cerezas con chocolate (y almendra)Se me olvidaba, he hecho otro pequeño cambio. Lo he cocinado un poco más tiempo para poder cortarlo, no tenía los recipiente adecuados para hacer uso de una cuchara, mejor un corte…

Otro más, se me olvidaba. Como lo quería tomar “al corte”, y aunque sé que siempre se recomienda con hueso, he deshuesado las cerezas antes de cubrirlas con la masa.

Perdonad, pero me he propuesto (no tengo otro remedio) no responder de modo particular a los comentarios durante un par de semanas. No tengo ningún tiempo, de hecho no sé cómo me las he arreglado para escaparme un poco. Besos.

Clafoutis de cerezas con chocolate (y almendra)Aerolíneas Argentinas

Las cerezas, gracias a las bondades de las líneas aéreas, unas grandiosas (en tamaño y sabor) cerezas argentinas. Por aquí la primavera, como decía Neruda, no ha hecho su trabajo: “Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos…”. Eran argentinas pero las próximas serán chilenas, como las que veía florecer Pablito.

Del clafoutis ya he hablado algo en la receta salada del Clafoutis de tomates cherry, cebollino y ricotta, así que tomad aquellas palabras como las mías, porque lo son.

Clafoutis de cerezas con chocolate (y almendra)¿La trilogía de chocolate? Tetralogía

No hay tres sin cuatro. ¿Drama o tragedia?, no sé cuál de las cuatro es…

Clafoutis de cerezas con chocolate (y almendra)No time, no space

Literal. La canción empezaba de un modo un extraño, sube y baja, pero el arranque del estribillo en inglés está genial: No time, no space

”… keep your feelings in memories, I love you, especially tonight.”

Clafoutis de cerezas con chocolate (y almendra)Ingredientes
Para 4 recipientes pequeños o uno circular de 20 cm de diámetro.
  • 40-45 cerezas.
  • 200 ml de nata líquida.
  • 2 huevos.
  • 70 gr. de chocolate negro (70% cacao).
  • 10 gr. de azúcar vainillado.
  • 50 gr. de azúcar.
  • 30 gr. de harina de repostería.
  • 100 gr. de almendra molida.
  • Una pizca de sal.
  • Almendras fileteadas para espolvorear (¿20 gr?)
Clafoutis de cerezas con chocolate (y almendra)(1) Precalentamos el horno a 160º C. Batimos los huevos con el azúcar y el azúcar vainillado, añadimos la nata y seguimos batiendo. (JA empieza batiendo antes el azúcar con la nata, yo soy un clásico en eso). Mezclamos la almendra con la harina y la sal, añadimos a la mezcla sin dejar de batir.

(2) Derretimos el chocolate, al baño M o en el microondas (unos segundos a máxima potencia en varias veces, como ya sabéis) y se lo añadimos a la mezcla. Untamos con mantequilla 4 moldes pequeños de porcelana o barro, repartimos la cerezas lavadas y con hueso (deshuesadas he hecho yo, por eso de cortar) separándolas unas de otras y distribuyéndolas de modo uniforme. Vertemos la salsa con cuidado e introducimos en el horno precalentado durante unos 18 min.
Como yo he usado uno grande (20 cm. es grande, ¿verdad?) y la quería algo compacta, la he dejado algo de más tiempo. El justo hasta que la superficie empezaba a secarse, no del todo.

(3) Retiramos del horno, dejamos templar y servimos a temperatura ambiente espolvoreado con almendras laminadas y tostadas.

Reloj no marques las horas...

Clafoutis de cerezas con chocolate (y almendra)

lunes, 28 de enero de 2008

Rollitos de chocolate y canela/Caracolas de chocolate y canela

Caracolas de chocolate y canelaLe llaman “el desaparecido”

Trilogía del chocolate, Parte III: los trocitos de chocolate

Podría pensarse que la trilogía del chocolate acabaría con otra tarta, un chocolate blanco (o con leche) u otro tipo de postre “puro chocolate” [Ojo: el uso del chocolate en la cocina salada ha dado lugar a platos increíbles, ya podré alguno]. He pensado que todos nos olvidamos del chocolate cuando tiene tanto o más peso que el resto de los ingredientes que componen el plato: los famosos trocitos.

Caracolas de chocolate y canelaPor el hecho de que vayan troceados no quiere decir que desmerezcan en sabor a los postres “todo chocolate”, muchas veces las cantidades incluso las superan y otras su intención es pasar desapercibido y realzar el resto del postre. Éste es el caso, la combinación de canela y chocolate es grandiosa. Sin resultar pesado y provocar incredulidad, he de decir que para mí este postre está entre mis 20 preferidos de los que he puesto en el blog. Ya sabéis que disfruto más de un bollo que de una tarta y, con ambos, más que de un plato salado.

Caracolas de chocolate y canelaEl desaparecido

He batido el record (negativo) de tiempo sin publicar una receta, exceptuando las vacaciones fuera del hogar, por supuesto. Eso puede dar una medida del estado de estrés, trabajo o tensión que estoy llevando. Os puedo prometer, y prometo, que sólo he claudicado ante una actividad (aparentemente) ociosa: las dos horas de carrera. Ni el mero hecho de correr me está permitiendo relajarme un poco, lo estoy haciendo a costa de otros sacrificios como horas de sueño. Es mi vida, “born to run”. Por ejemplo, anteayer me acosté a las 3:30 de la madrugada y a las 7:10 ya estaba haciendo footing. El rendimiento y capacidad de concentración bajan tanto que me he pasado casi todo el día adormecido, los alumnos lo han padecido.
Los trabajos de última hora me han robado un tiempo que había pensado organizar para otras tareas como el estudio. Febrero, para los que estamos a ambos lados de la tarima (examinadores y examinados) puede resultar agotador, pero no ha sido eso; qué más quisiera que poder tener tiempo para estudiar algo. Siempre me pregunto lo mismo, ¿por qué me meto en estos berenjenales innecesarios y sin más fin que el conocimiento? Naturaleza viva y muerta.

Caracolas de chocolate y canelaEstoy muerto

Figuradamente hablando, claro.
Capacidad de asimilación. Es en el único punto en el que no deseo ser (ni soy) modesto, en la capacidad analítica y lógica. La (falsa) modestia es para aquellos que pueden permitirse el lujo de serlo (en todo), M me ha enseñado a valorarme algo (ella lo hace en exceso, a ella y a mí). Sin eso, yo sería escoria.

Cuando era pequeño estaba totalmente acomplejado (en todo), por lo que mis comentarios parecerían modestia y/o realidad. Desde hace unos diez años sigo siendo realista (lo intento) en casi todo lo que a mí hace referencia, lo que me lleva a la modestia, sólo he dejado de serlo en la capacidad intelectual. Es ahora, pasados unos años cuando he descubierto que detrás de ese misteriosa nebulosa de mucha gente que me rodeaba había muy poco, ni pensamiento ni opinión, sólo actos (¡que duro he sido!, necesitaba defenderme).

Caracolas de chocolate y canelaDurante toda mi vida (sobre todo en la infancia) me he agarrado a ello para poder sobrevivir en este mundo de apariencia y crueldad. Pensaba (y todavía lo hago) que hay tres formas básicas (hay más) de discriminación social: (1) La belleza. Todos aquellos que son guapos tienen mucho ganado para poder ser “considerados socialmente” (como ellos dicen) en este entorno superficial. Para los demás es otra guerra. (2) El dinero. No se mira con los mismos ojos a un pobre que a un rico, consciente o inconscientemente (Cfr.: éxito de programas de “famoseo”), además de la facilidad que tienen para acceder a ciertos recursos. (3) La cultura y el saber. A diferencia de los otros dos puntos, se trata también de un elemento de defensa ante la sociedad y la discriminación provocada por los dos primeros. Además de una necesidad inherente y un anhelo, se ha convertido en el mayor argumento de defensa para preservar mi identidad y no caer ante esos factores que quieren influirnos.

En el color púrpura se añadían nuevos argumentos discriminatorios. Recordemos una de las fases más crueles y realistas de la historia: “Mírate. Eres negra, eres pobre, eres fea, eres una mujer. Vamos, que no eres na. Yo me quedaría con la respuesta: “Soy pobre, negra y puede que fea.... ¡pero, por Dios, aquí estoy! (I'm poor, black, I may even be ugly, but dear God, I'm here)

Toda mi vida he tenido la sensación de ir (relativamente) “sobrado” en aspectos de estudio, que un fin de semana era suficiente para ponerme al día. Hasta ahora. Estoy cansado, sin ánimo, sin fuerzas y sin tiempo, “no soy na de na”. Desanimado y sin incentivos, los objetivos hacían que diese ese esfuerzo necesario que ahora no tengo.

Mirando hacia atrás descubro que es increíble la capacidad de sufrimiento del ser humano (no la mía). Eso nos distingue de otros animales, una capacidad de sufrimiento sicológica y física. Es lo que nos ha hecho sobrevivir a desgracias personales y colectivas, al dolor, a la soledad y a la compañía,… porque en el fondo casi todos desean seguir vivos. Es ese deseo el que nos mantiene con vida. Cuando no deseemos vivir con todas nuestras fuerzas habremos muerto, primero por dentro y después por fuera.

Deseo ser dueño de mi vida para poder desear vivir o morir. Decidir es lo que cuenta.

Caracolas de chocolate y canelaPerdón

He hecho una pausa antes de irme a cama. Haré lo que pueda durante las próximas dos semanas, después intentaré que “todo vuelva a ser como antes”. Perdón por no responder, ni el correo estoy leyendo. Gracias por perdonarme.

Atte. Pepinho, Harry Haller, Antoine Doinel, Wilma Deanie Loomis…

Caracolas de chocolate y canelaIngredientes

Masa
  • 115 ml. de leche templada (30º C)
  • 1 huevo.
  • 35-40 gr. de margarina
  • 310 gr. de harina de fuerza (de panadería).
  • ½ cucharilla de sal.
  • 1 cucharilla de vainilla en polvo.
  • 50 gr. de azúcar.
  • 2 cucharillas de levadura seca de panadería (unos 10 gr.)
Relleno
  • 100 gr. de azúcar moreno.
  • 1+ ½ cucharilla de canela en polvo ( o más)
  • 35 gr. de mantequilla derretida.
  • Chocolate troceado, unos 80 gr., a gusto.
  • Nueces troceadas, 6-10 nueces (opcional). Los he hecho en dos tandas, en la primera le he echado, en la segunda no. Otras ideas: pasas, frutas confitadas,…
Cobertura
  • 50 gr. de queso crema (estilo Philadelphia)
  • 30 gr. de margarina en pomada.
  • 95 gr. de azúcar glasé.
  • ¼ de cucharilla de extracto de vainilla (líquido) o similar.
  • Opcional: una pizca de sal.
(1) Mezclamos la harina con la sal, el azúcar, la vainilla en polvo y la levadura seca de panadería. Formamos un volcán, añadimos el huevo semibatido y la leche templada. Amasamos un poco hasta formar una masa e incorporamos poco a poco la margarina troceada y en pomada (debe retirarse antes del frigorífico). Amasamos hasta formar una masa que no se pegue, lisa y sin grumos.
Envolvemos en película de cocina y llevamos al frigorífico durante unas horas. Puede ser de un día para otro.

(2) Estiramos la masa sobre una superficie enharinada (yo prefiero hacerlo en dos tandas), formando una tira rectangular de un centímetro de grosor, más o menos. Mezclamos bien la canela con el azúcar. Derretimos la mantequilla del relleno, pintamos la superficie generosamente y espolvoreamos con la mezcla de azúcar. Sobrará.
Troceamos el chocolate (y las nueces) y esparcimos por toda la superficie. Cortamos las tiras y formamos cilindros, enrollando desde un borde. Ponemos en un molde, individual o grande, sin apretar demasiado unas con otras para que crezca con facilidad.
Dejamos en lugar templado y sin corriente hasta que doble su tamaño. Necesitaremos más de una hora en invierno y menos tiempo en verano.

Caracolas de chocolate y canelaCaracolas de chocolate y canela
(3) Precalentamos el horno a 200º C. Pintamos la superficie con huevo batido e introducimos en el horno precalentado hasta que empiece a tostarse, unos 15-20 minutos. Si se hacen grandes se bajará la temperatura y se dejará un poco más para que se hagan por dentro.

(4) Una vez hayan salido del horno pueden tomarse así o con una rica cobertura de queso y azúcar. La cobertura la prepararemos mientras horneamos los bollos. Batimos todo junto hasta formar una pasta cremosa y homogénea. Cubrimos cuando esté todavía caliente.

Riquísimos. Para mi gusto y el de M por lo menos.

Si me muero dejaré de escribir

Caracolas de chocolate y canela

domingo, 20 de enero de 2008

Tarta de queso y chocolate fundente

Tarta de queso y chocolate fundenteHola, soy Coco

Segunda parte: el queso y el chocolate

Segunda parte de la trilogía del chocolate. Menuda costumbre, ¿por qué siempre hacen trilogías y no hacen otro tipo de agrupaciones?… dos es poco, cuatro es mucho. Mi pasión por el chocolate está resultando obsesiva.

Tarta de queso y chocolate fundenteLas tartas caseras más tradicionales incluyen queso o chocolate, aparte de los bizcochos y las manzanas, claro. Curiosamente, entre ellos, el queso y el chocolate se llevan a las mil maravillas. En la tarta de queso, chocolate blanco y frambuesa el sabor predominante es el queso, en ésta predomina el chocolate y es el queso el que pasa a un segundo plano, percibiéndose de un modo ligero pero interesante. Os presento las cantidades indicadas y recomendadas para el chocolate (170 gr.), sin embargo, mis necesidades chocolateras en este momento resultaban tan obsesivas que aumenté en mucho la cantidad, de ahí esa consistencia que puede verse en la fotografía. Puro chocolate, parte II. Usad las indicadas.

Personalmente, pienso que lo que diferencia “una gran tarta” de una superlativa (grandísima, riquísima, “muy mejor” ;-)) es el acompañamiento. Una cobertura, helado, nata… algún elemento que contraste temperaturas: frío/caliente o sabores: dulce/amargo. Con ésta, y con casi todos los chocolates, un helado o una nata azucarada.

Tarta de queso y chocolate fundenteEsta vez mi amigo Coco me ha estado acompañando en la degustación y sesión fotográfica. Estaba obsesionado con enseñarme la diferencia entre arriba y abajo, derecha e izquierda. Esto último no me ha quedado nada claro… ;-). “Arriba”, y sobre todo “abajo”, me ha quedado muy clarito.

Tarta de queso y chocolate fundente… Os voy a explicar la diferencia entre arriba y abajo

Ahora estoy abajo. Y ayer, y anteayer, y el otro día. Bueno, hubo un día que estaba arriba. No sé ni recuerdo cuándo.

Es muy fácil saberlo. Si agachas la cabeza mientras caminas; pides eternamente perdón por todo y por nada; no comes o lo haces compulsivamente; necesitas ayuda pero no la deseas; quieres hablar pero no puedes; no duermes; estás cansado; llueve por dentro y por fuera; te ves aislado, solo, pero prefieres estarlo; piensas… estás abajo. Sonríes; hace sol; la vida es gratificante; duermes; nada te obsesiona; disfrutas de la compañía pero no te importa estar solo; actúas…. estás arriba.

Tarta de queso y chocolate fundenteCoco: “voy a poner mi supercerebro en funcionamiento”

Yo soy Coco (Grover). Un poco ingenuo e idealista, que sueña con volar con una simple capa, obteniendo como resultado un físico lleno de moretones, es un pájaro es un avión es… (cast.). Endeble y frágil, un poco delirante, capaz de andar con un casco de centurión sin complejos (eng.). Sólo se le aproximan (de lejos) la posición de los dedos de SuperLópez o los aterrizajes de “El gran héroe americano”, “lo creas o no”. Ha sido cartero (cast.) o escalador (cast.) para enseñarnos qué es el eco, siempre enseñando. Lo mejor, como bailarín disco no tiene precio.

Tarta de queso y chocolate fundenteDe no ser Coco sería Triqui, el monstruo de las galletas, aunque me sigue pareciendo demasiado obsesivo (cast.). La rana Gustavo (René) me resulta demasiado “políticamente correct@”, tan perfecto, sin errores; me sigue haciendo gracia cuando ante determinadas situaciones traga saliva. La cerdita Pegui (Piggy) es muy glamurosa y, sobre todo, con un temperamento muy fuerte (¿a quién me recuerda…?). Fozzie tiene menos gracia que los hermanos Calatrava, que ya es decir, aunque su humor es tan surrealista como el “Faemino y Cansado”. Gonso es demasiado real, bueno y malo. Epi es un tramposo, detrás de esa sonrisa se oculta uno de los personajes más falsos que conozco (aunque me gusta). Blas es un amargado, un perdedor con conciencia al que la vida le ha dado la espalda… cuando explote va a armar la marimorena: “¿pero si parecía buena persona? Era un buen vecino…”, ya conocéis esas historias.

Sí, yo también tuve un profesor al que llamábamos Don Pimpón y (yo) tampoco sabía qué era una “horchata de chufa chachi…”.

Tarta de queso y chocolate fundenteEl Gonso pasa

Buscando me he encontrado otros clásicos: El cóndor pasa (amer.)en versión Gonso, ¿os apetece una hamburguesa?, ¿qué es una sorpresa?, a Epi (Enrie) enseñándonos las partes de la cara de Blas (Bert) (eng.) o contando ovejas (eng.). Todavía no he conseguido localizar al Sheriff Coco montado en su “Jaca Paca”.

“Qué bueno que llegaron…”

Tarta de queso y chocolate fundenteIngredientes y elaboración

Base
  • 240 gr. de galletas de chocolate o Digestive con una cucharada de cacao. He usado unas “American Cookies de chocolate” de la marca Carrefour.
  • 60-70 gr. de mantequilla derretida.
  • Puede añadirse también: un poco de azúcar glasé y/o cacao en polvo si no usamos galletas de chocolate.
(1) Trituramos las galletas finas, opcionalmente le podemos añadir una cucharada de azúcar y/o otra de cacao en polvo (si usamos galletas que no sean de chocolate). Añadimos la mantequilla derretida en el microondas (unos segundos). La mantequilla la iremos añadiendo poco a poco, la justa para que se forme una pasta no demasiado húmeda y que ligue la galleta de un modo ligero, casi quebradizo.

(2) Cubrimos la base de molde aro (y base) desmoldable de unos 22 cm. de diámetro con papel de hornear. Engrasamos y espolvoreamos con harina el molde, eliminando los restos. Forramos la base con la pasta de galleta hasta obtener el grosor deseado. Introducimos en el frigorífico mientras preparamos el relleno.

Tarta de queso y chocolate fundenteRelleno
  • 510 gr. de queso crema (tipo Philadelphia).
  • 300 gr. de leche condensada.
  • 3 huevos enteros.
  • 10 ml. de extracto de vainilla.
  • 170 gr. de chocolate negro (semidulce , sin leche), uno que tenga un porcentaje de cacao rondando el 50-60%, aunque si os gusta podéis usar el del 70% [ver nota 1]. Soy un chocolatero, por lo que he sido extremadamente generoso: ¡le he puesto 250 gr! para darle cuerpo (acababa de hacer otra de queso). Probad con 170 gr, es más que suficiente, lo mío es pasión por el chocolate.
  • Una pizca de sal en el chocolate para realzar sabores.
  • Si se usa un chocolate demasiado fuerte: una cucharada de azúcar.
Nota [1]: no penséis que cuanto más cacao mejor chocolate, la calidad es igualmente (o más) importante. También cuanto más cacao menos dulce, por lo que puede ser recomendable añadirle un poco más de azúcar. Cuanto menos cacao más dulce pero más seco (menos manteca de cacao).
Para muchos expertos chocolateros los mejores chocolates son los que emplean la modalidad de cacao denominada “criollo”, poco amargo y con mucho aroma, procedente de Venezuela. Las dos principales empresas que elaboran chocolates con ese tipo de cacao son la californiana Chuao, cuyo nombre viene precisamente de la región venezolana de dónde obtienen el 100% del cacao, y la francesa Valrhona.


(1) Precalentamos el horno a unos 150º C, depositando agua en otra bandeja o en uno o dos cuencos individuales (baño María). Derretimos el chocolate troceado en el microondas, durante unos segundos y en varios intentos (unos tres), hasta que se deshaga con facilidad con ayuda de una espátula de silicona. Puede hacerse al baño María o a fuego muy bajo. Removemos con una espátula hasta que se haya disuelto totalmente y no queden partes sólidas. Reservamos.

(2) Batimos con suavidad el queso en un cuenco grande u olla, añadiendo poco a poco la leche condensada. Mezclamos hasta que tenga una textura suave. Siempre de batiendo con mucho cuidado. Añadimos los huevos, uno a uno, incorporando el siguiente cuando el anterior haya sido absorbido totalmente. Añadimos la vainilla y la mezcla de chocolate derretido con una pizca de sal (opcional). Siempre suavemente (y tres), mezclando lo justo para que no queden grumos ni se formen burbujas.
Como he dicho más de dos y tres veces, “si batimos en exceso la masa cogerá aire que hará que se deforme y tenga una depresión central después del horneado”.

(3) Suavemente (y cuatro), vertemos el relleno sobre la base retirada del frigorífico e introducimos en el horno precalentado a unos 150º C durante algo más de una hora. Apagamos el horno y dejamos la tarta en el interior con la puerta cerrada hasta que se haya enfriado totalmente “para que no se baje y agriete”. Si la preparamos al mediodía o por la mañana, la retiraremos por la noche y la dejaremos toda la noche en el frigorífico. Si la preparamos por la noche, la retiraremos al levantarnos e introduciremos en el en el frigorífico hasta la hora de consumir.
Los dos reposos son importantes. En el horno le dará presencia y en el frigorífico realzará los sabores.

Acompañamos con una crema fresca, helado,… algo que le dé cierto contraste.

Tarta de queso y chocolate fundenteTarta de queso y chocolate fundente

sábado, 19 de enero de 2008

Terrina de chocolate con galletas y canela

Terrina de chocolate con galletas y canelaTrilogía del chocolate

Primera parte: la terrina.

Cuando el tiempo apremia y estás entre la espada y la pared, tanto que los pensamientos están monopolizados, lo inmediato es echar mano de un libro. Si a eso añadimos que el cuerpo pide chocolate, nos quedamos entre dos: “Chocolate Desserts” de PH o “Chocolate” de Julie Andrieu. Mi intento por descubrir nuevas formas me llevó a optar por JA y esta receta. La receta, que presento sin modificaciones, no tiene ninguna dificultad, la única es encontrar un molde para cake lo suficientemente pequeño. La mitad del mío es más que suficiente, para mi molde he doblado las cantidades. Otra cosa, el molde debe ser desmoldable o de fácil extracción, ¿uno de silicona? No sé.

Terrina de chocolate con galletas y canelaNo había hecho nunca una terrina de chocolate y hay dos cosas que me han resultado muy atractivas: gana mucho pasados un par de días en el frigorífico y resulta muy adictivas. Sorprendentemente, a M le ha encantado, así me lo ha repetido varias veces. Mi primera impresión no fue del todo completa (un rico chocolate, pensé) pero a medida que iba comiendo descubrí su riqueza de sabores y esa necesidad de comer más y más. La receta recomienda que sea acompañada con una salsa de chocolate. Puro chocolate que en combinación con la galleta y canela (sin miedo) forman una relación perfecta.

Se me olvidaba: ¡no va al horno!

Un día ocupado y el peso de las mentiras piadosas

He llegado tarde. Al final no hemos ido a la isla y (probablemente) nos quedemos el fin de semana. M está relativamente tranquila, mis mentiras piadosas (¡no te engañes, eres un mentiroso!, ¡qué bajo has caído!) son la solución más fácil y patética, causan efecto en ella (escucha lo que desea) y la vida resulta más sencilla. Esas piedades se convierten en un puzle sin solución inmediata. La verdad os hará libres, pero todo aquello que mencione sobre “el tema” será pura mentira, pues ni yo tengo claro qué es lo que realmente deseo. Deja que pasen las lluvias y volveré a ser sincero, sean cuales sean las consecuencias.

¿Nos vemos obligados a mentir? No, sólo es el camino más sencillo. Quién eres tú, la imagen directa o cada uno de los reflejos:
No eres tú. Tanto los reflejos difuminados como la imagen directa son representaciones falsas a través del objetivo de una cámara. Los ojos también mienten. Cualquier imagen es una mentira, pero “unas más que otras”. Little lies.

Ayer, otra tarde (y día) fuera, primero escuchando las eternas instrucciones de cómo poner a funcionar un coche. El manual ocupa más que los grandes bloques en 15 idiomas que vienen con muchos aparatos electrónicos. Después una gratificante visita para cerrar la adquisición de dos cuadros. Prefiero un cuadro a un millón de coches. Para mí el rostro de mujer (eterna juventud), para ti las vidas que caminan en una misma dirección, marginados.

M, espero que de ahora en adelante nuestra vidas sean por fin paralelas. Que giremos en la misma dirección, con las mismas paradas y sin cruces de vías. No quiero que a nuestras vidas llegue la alta velocidad, prefiero llegar y disfrutar de cada estación. Sin prisas.


Ingredientes
  • 150 gr. de chocolate con 55% de cacao.
  • 100 gr. de chocolate negro (con 70% de cacao como mínimo).
  • 150-200 gr. de galletas spéculoos, María o Digestive. He usado Digestive.
  • 120 gr. de mantequilla.
  • 100 ml. de nata líquida.
  • 1 huevo fresco (extra) grande.
  • 1 cucharadita de canela en polvo.
  • 10 gr. de azúcar vainillado.
  • una pizca de sal.
(1) Troceamos los chocolates. Calentamos la nata al fuego, una vez empiece a hervir la retiramos y vertemos el chocolate. Removemos con una espátula hasta que se disuelva totalmente. Mezclamos bien. Si fuese necesario lo pondremos un poco a fuego muy bajo. Puede derretirse al baño María o tres veces durante un minuto a máxima potencia en el horno microondas.

(2) Añadimos la mantequilla troceada, el huevo batido, el azúcar vainillado, la canela y, opcionalmente, una pizca de sal. Mezclamos y dejamos enfriar un poco. Vertemos 1/3 de la crema de chocolate en una terrina pequeña con fondo antiadherente (importante, debemos desmoldarla con facilidad). Cubrimos con una capa de galletas. Repetimos el proceso dos veces más hasta acabar con una capa de de galletas.

(3) Envolvemos en película de cocina transparente y colocamos en la zona más fría de la nevera durante 12 horas como mínimo.
Servimos la terrina cortada en rodajas y, opcionalmente, acompañada con una salsa tibia de caramelo líquido (recomendación de Julie): añadimos 100 gr. de caramelo líquido a 150 ml de nata líquida y llevamos a ebullición, dejando que se derrita a fuego lento. También podemos emplear “mi” salsa de chocolate (parecida).

jueves, 17 de enero de 2008

Bollos de miel

Bollos de mielOnce in my life

Masas fermentadas, segunda parte

Estos panes están buenísimos, y sencillos que son. Tengo una miel casera deliciosa que le da un toque especial. Si con los brioches no os habéis atrevido os recomiendo los hagáis, las medidas son prácticamente exactas. Pueden tomarse solos, rellenos de salado o de dulce (chocolate, mermelada,…) la elección es vuestra.

Bollos de mielPor una vez en mi vida

Por una vez en mi vida tendría que estar relajado. Por una vez en mi vida debería olvidarme de todo, dejar las responsabilidades a un lado. Las responsabilidades son parte del problema. Qué lejos quedan aquellos momentos en los que las responsabilidades se ceñían al estudio y poco más. Ahora, con cada minuto, se carga como una losa algún nuevo problema: en el trabajo, en casa,… Con lo fácil que sería poder olvidarse de todo y ejercer cierto pasotismo. Para mí imposible.

La serie que converge

Necesito ir al cine, ya hace tiempo que no me acerco a la tranquilidad de una sala. Apartaré las responsabilidades por unas horas e intentaré olvidarme de los problemas. ¡Qué fácil (y difícil) resulta tirarlo todo por la borda!, sobre todo a medida que vemos más cerca nuestro fin, el fin de todo. El mío lo veo muy próximo, no como cuando era pequeño, cuando los cálculos rondaban 1/10 de vida, 1/8 de vida,… con suerte (¿?) ya habré pasado 1/3 de la vida. Por algo soy Harry Haller, porque un tercio ya no es un tercio, es más.

Quisiera ver algo diferente pero el “cine diferente” está con reformas, aunque no veo ningún movimiento en el interior. Espero que no se refieran a una reforma en el comportamiento de los espectadores, a que nos atrevamos a ver otro tipo de cine, el cine que cuenta historias sin héroes ni villanos, el cine que ya no existe y no sé si existirá. Esperar esas reformas implicaría un cierre permanente.

Bollos de mielVuelvo. Ya han pasado horas desde el momento en que he empezado el relato. Y no, no he ido al cine. No he tenido tiempo, las responsabilidades (y las necesidades) han podido más. He vuelto a las 14:00 y me he puesto de inmediato manos a la obra, M salía hoy a las 14:30 y había bastante que cocinar. No quería hacerla esperar. A las tres había acabado todo pero me faltaba fregar, no quería que estuviese fregando hasta la hora de marcharse (16:15) ¿Y el resto de los días? A las 15:45 me fui a correr, la comida fue a las 18:00. Demasiado tarde, esperaba ir al cine a primera hora, ahora tengo demasiados temas pendientes para mañana y las próximas semanas… A ver el fin de semana. Lo dudo. Por lo menos después de tanta espera mañana nos entregan el nuevo coche.

Bollos de mielFor once in my life

Otra canción dulce como la miel, como estos bollos, como esos momentos deseados y, a veces, olvidados. Mi versión preferida y más recordada es la de Stevie Wonder, uno de esos genios que no necesitan lámpara, de los que hay “uno en la vida”. Capaz de dar ritmo o hacer canción melódica, componer o acompañar con solos de harmónica (y 2).
Por una vez en la vida… sed felices:


Ingredientes
Para unos 4-6 bollos, dependiendo del tamaño.
  • 190 gr. de harina de fuerza (de panadería).
  • 70 gr. de harina integral.
  • ½ cucharilla de sal.
  • 1 cucharilla de levadura de pan seca (no fresca). Si se usa levadura fresca se necesita mayor cantidad.
  • 40-45 gr. de miel.
  • 145 ml. de leche templada (25-30ºC)
  • 25 gr. de huevo (½ aprox.)
  • 15 gr. de mantequilla troceada a temperatura ambiente.
  • Huevo batido o mantequilla derretida para pintar antes (la mantequilla, después) de hornear.
(1) En un cuenco grande tamizamos la harina y la mezclamos con la harina integral, la sal y la levadura de panadería seca (en sobres). Formamos un volcán y añadimos la miel, la leche templada (no caliente) y el huevo ligeramente batido. Amasamos un poco hasta que la masa no se pegue a las paredes y añadimos la mantequilla poco a poco. Seguimos amasado hasta formar una masa homogénea y lisa.

(2) Formamos los bollos de unos 8 cm. de diámetro, bien formando bolas o estirando la masa ligeramente y cortándola con un cortapastas o vaso. Ponemos los bollos en una bandeja con papel de hornear y dejamos fermentar hasta que doble su volumen, durante una hora o más. La he puesto en el horno a unos 25-30º C durante una hora.

Bollos de miel(3) Una vez hayan doblando su volumen los pintamos con huevo batido o con mantequilla derretida. Opcionalmente podemos espolvorear con un poco de sésamo. Introducimos en horno precalentado a unos 180º C durante unos 10-20 minutos, hasta que haya tomado un tono dorado. Después de hornear podemos pintar con un poco de mantequilla derretida.
Riquísimos relleno de dulce o de salado. Por una vez en mi vida… las harina está (casi) en su justa medida.

Bollos de miel

lunes, 14 de enero de 2008

Brioches con frutas confitadas

Brioches con frutas confitadasLey 15/1999

Bollo de leche

Si me gustan tanto los bollos (en cocina y fuera de ella) ¿por qué no los hago? Ni idea, de inmediato intentaré volver a ellos. Supongo que es una cuestión de tiempo, no porque el amasado sea excesivamente prolongado, más bien porque se necesita un tiempo de reposo del que ahora yo no puedo disponer. Ni tiempo ni reposo. Si amaso antes de ir a correr la masa habría fermentado en exceso (así me he visto obligado a hacer hoy), si lo hago a la vuelta tendría que hornearlos por la noche. ¿Y los fines de semana? Los n últimos, con n>5, no hemos estado en Santiago ni en A illa.

Por una temporada, un par de días ;-), apartaré las tartas o bizcochos y me pondré manos a la obra con la bollería, así me olvido de tener que hacer las interminables capas, uno o dos amasados son suficientes. Empiezo con un brioche.

Brioches con frutas confitadasDe las muchas recetas existentes, éste lleva una buena dosis de mantequilla, que le da un sabor agradable, y unas frutas confitadas que son la “guinda” del pastel (¿no eran bollos?). No será la última versión, ni la primera.

El relleno, el que más os guste: chocolate, frutas o algo salado (queso, chorizo, sobrasada,…). Después de Reyes a más de uno le habrán sobrado frutas confitadas y agua de azahar, sólo usaremos las primeras y un poco de ralladura de naranja. Las formas las pondremos a gusto, empezaremos haciendo bolitas, seguiremos con unos “panettonitos” y acabaremos… comiéndolas.

Brioches con frutas confitadasEn la Provenza el famoso roscón de Reyes se hace con una masa de Brioche con frutas confitadas ¿y agua de azahar?: Brioche des Rois. Incluso podemos darle forma de Panettone y ponerle unas pasas sultanas. A fin de cuentas no es más que un tipo de brioche italiano ¿o no?

Brioches con frutas confitadasEn lo más profundo

¿Ocultamos algo? ¿Tenemos algún secreto en lo más profundo, o no tan profundo, de nuestra existencia? Esa pregunta me surgió a raíz de un breve comentario que hice el día de Reyes: ¿Cuál es ese regalo que siempre he deseado pero no he recibido? Me callé la respuesta a ese hecho sin importancia. Más adelanté pensé si tendría algún secreto sin contar, algo que nadie supiera, que ni yo mismo me atrevería a desvelar.

En mi caso, no sé en el vuestro, no se trata de nada de lo que me avergüence, ni nada que deba ocultar a mi pareja, ni siquiera una anécdota que me hubiese causado un rubor inconfesable. Es mucho más sencillo que todo eso, la salvaguarda de mi intimidad, de mi forma de ser o pensar. Esos datos que hablan de qué soy y no cómo soy, aquellos que no vienen recogidos en la Ley 15/99, los que van más allá de ser “datos especialmente protegidos”. Porque si nadie está obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias, tampoco lo estaría sobre qué es o cómo realmente se siente por dentro. También me ampara el “derecho de rectificación o cancelación”, mi vida cambia en cada instante.

Brioches con frutas confitadasDe pequeño guardábamos nuestros misteriosos (objetos) secretos en pequeñas cajas que enterrábamos en el monte y cuya localización posterior resultaba difícil incluso para nosotros. Con el tiempo nos olvidamos de esos pequeños fragmentos de intimidad, que acabaron perdidos entre las montañas de tierra revuelta que trajo la civilización, era nuestra “selva esmeralda”. No todos esos secretos se acabaron ahí, sólo los materiales. Los que importaban se han quedado con nosotros hasta que la memoria nos deje para siempre.

Lo he dicho, son simples caprichos infantiles que han perdurado con el tiempo y que el tiempo los ha hecho menos simples de lo que parecían. Había dicho que tuve tres amores. El otro día recordé que no fue así, que tuve un cuarto amor, que después de muchos años pude ver en la distancia. Escapé desesperado, no por miedo a enfrentarme al pasado, sí porque es de esos casos en los que el recuerdo posiblemente pueda superar a la realidad. Uno nunca sabe en qué momento se volverá a cruzar con su pasado, pero lo haremos, y ese día debemos estar preparados, para bien y para mal. Hay amores que uno nunca ha querido desvelar para salvaguardar esa pureza y evitar que otros puedan trivializar sobre algo tan grande. ¿No volverá a suceder?

Brioches con frutas confitadasOtros secretos (que ya no lo son) son menos románticos, no para mí, pero igualmente profundos: el mejor juguete, unos zancos que nos hizo mi padre, una caja de zapados que había transformado en un “timbre”, un muñeco de “Anaclero Agente Secreto” o un libro que nunca podré recuperar: “el libro de las olimpiadas de Moscú” que regalaban con el Cola-Cao. Otros me los seguiré guardando porque ahora es lo único que poseo… y esos recuerdos (y secretos) SOY YO.

Brioches con frutas confitadasIngredientes
  • 25-30 ml. de leche templada (30-35º). Podríamos sustituir parte de la leche por agua de azahar.
  • 10 gr. de levadura fresca de panadería.
  • 200 gr. de harina de fuerza (de pan) + la necesaria para que no se pegue la masa a las manos.
  • 5 gr. de sal.
  • 35 gr. de azúcar.
  • 1 cucharilla de vainilla en polvo.
  • Ralladura de ½ naranja.
  • 110 gr. de huevo semibatido (2 pequeños). El sobrante lo usaremos para pintar los brioches.
  • 120 gr. mantequilla a temperatura ambiente y cortada en trozos pequeños.
  • 50-100 gr de frutas confitadas
  • Opcional: trocitos de chocolate, uvas pasas sultanas remojadas en ron y/o almendras troceadas para espolvorear.
Brioches con frutas confitadasBrioches con frutas confitadas
(1) Diluimos la levadura en la leche hasta disolver totalmente. La leche debe estar a temperatura ambiente o ligeramente templada, si estuviese caliente “mataría” a la levadura, dejando de tener efecto. En un cuenco grande o tartera (si disponemos de amasadora lo haremos mejor a máquina) tamizamos la harina con el azúcar, la sal y la vainilla en polvo. Rallamos la naranja sobre la mezcla. Añadimos la leche con la levadura y los huevos. Amasamos con una cuchara de madera (o manos, o -mejor- a máquina) hasta que la masa se despegue de las paredes del recipiente.

(2) Añadimos poco a poco la mantequilla troceada, amasando bien hasta que haya sido admitida en su totalidad. Debe amasarse lo suficiente como para que no se pegue a las pareces del recipiente. Si fuese necesario añadiremos un poco de harina, muy poca. Envolvemos en película de cocina y llevamos al frigorífico un mínimo de 6 horas, así podremos trabajarla con mayor facilidad y no tendrá correa.

(3) Pasado ese tiempo cogemos porciones de la masa, las estiramos ligeramente y repartimos una cucharada de frutas confitadas y otros rellenos. Cerramos formando bolas. Dejamos reposar en lugar templado sobre una bandeja con papel de hornear hasta que doblen su volumen. ¡Lo doble!, hay que tener paciencia.

Brioches con frutas confitadasBrioches con frutas confitadas
(4) Cuando hayan doblado su volumen pintamos con huevo batido y espolvoreamos (opcionalmente) con almendras troceadas. Los introducimos en el horno precalentado a 190-210º, dependiendo del grosor del brioche. Cuanto más pequeños mayor temperatura y menor tiempo de cocción. Retiramos cuando hayan adquirido un tono dorado.

Si no tienen pan, que coman brioche ;-)

Brioches con frutas confitadas