domingo, 30 de marzo de 2008

Galletas de jengibre II

Galletas de jengibre II¿Qué me pasa Doctor?

Histeria de dos galletas(http://larsvontrier.blogspot.com)

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Web que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)

. La caja de galletas está vacía y hay pocas cosas mejores que unas galletas caseras para los momentos en los se necesita un poco dulce o se tiene “mono”, las de jengibre o canela son mis preferidas. Esta historia habla de dos tipos de galletas, éstas y otras que pondré en otro momento, pero la vuelta a la normalidad ha sido tan anormalmente estresante que el blog ha pasado al olvido. La vida misma ha dado un bajón, el trabajo se ha vuelto agobiante y la compañía es lo que menos se desea. Será la primavera lluviosa.

Galletas de jengibre IIHoy he recibido la visita de Triqui, tiene una facilidad asombrosa para aparecer cuando los aromas de unas galletas en el horno invaden la casa. Así han durado poco, muy poco; en la caja sólo he guardado unas pocas, los restos de su curiosa forma de comer galletas y la otra parte de la histeria, historia.

Galletas de jengibre IICookies
Hacer unas galletas y “jugar” con ellas es de las cosas más fáciles y divertidas en la repostería. Una materia grasa (mantequilla, margarina o manteca), levaduras químicas, harinas, azúcares y, opcionalmente, elementos para ligar la masa (huevos, yemas, claras u otros líquidos). Sólo es necesario conocer el efecto que produce el uso de uno u otro ingrediente. Ahora escribiré algo en relación a la materia grasa.

La materia grasa es uno de los elementos que hacen que las galletas sean más crujientes pero a la vez puedan perder su forma durante el horneado. A mí me gusta combinar las materias grasas (siempre que no hablemos de masas quebradas), una le da sabor y consistencia, otra cierta suavidad interior. La mantequilla se funde más fácilmente que la margarina (recuerdo la historia napoleónica de la invención de la margarina) o la manteca. Así, las galletas que abusan de mantequilla suelen deformarse un poco más que las de margarina o manteca. Por otro lado están los sabores, mi preferido es el de la manteca.

Galletas de jengibre IIHay muchos otros los factores que afectan al aspecto y textura de las galletas (levaduras, azúcares y, sobre todo, huevos). A modo de resumen: más materia grasa da lugar a galletas más planas y crujientes (tipo teja); con menos materia grasa quedarán más blanditas y con forma más estable. La mantequilla es menos estable que la margarina o manteca pero da lugar a una textura muy agradable al paladar. Podéis comparar los resultados obtenidos con estas galletas sustituyendo la margarina por mantequilla y/o manteca, sabores parecidos pero texturas muy diferentes.

Galletas de jengibre II
“Ich bin ein Berliner” (20 de marzo del 2008)
Ya han pasado dos días. Algunas cuestiones importantes ya tienen respuesta (negativa), otras siguen sin solucionarse.

Empiezo a entender porqué los alemanes se ponen en manga de camisa con 15º C cuando llegan a España. Por aquí se hiela todo, empiezan por congelarse las orejas y las manos. Después de unas horas fuera, el frío se te ha introducido lentamente en los dedos de los pies y debajo de la ropa interior.

Hoy hemos visto tres museos, un museo y dos galerías. Salió el sol, pero hasta los rayos se helaban al entrar en contacto con la tierra. El sol fue nube y las nubes agua a última hora de la tarde. Esto no es lluvia ni orvallo, se nota que no han estado en Galicia.

Ayer entramos en dos museos, fue muy curioso lo que nos sucedió en la “Alte Nationalgalerie”. Entramos con un sol de justicia y, mientras contemplábamos las pinturas impresionistas, M descubrió como de repente había empezado a nevar. Dejamos las pinturas y pasamos a deleitarnos con un cuadro realista y poco común para nosotros: la nieve. El arte está en todas partes, sólo depende de los ojos con los que se mire.



Dr., ¿Qué me duele?
Para ir al médico hay que empezar por saber que te duele. A mí me duele todo, nada físico, todo parte de la cabeza y se distribuye por todo el cuerpo. Deseo que llegue el buen tiempo, dicen que ayuda a subir el ánimo. Ayer por unos momentos, mientras corría, el sol me ayudó algo, nunca lo suficiente.

Por si fuera poco, van y nos cambian la hora. Justo cuando mi organismo empezaba a acostumbrarse al nuevo horario. Que no os sorprenda si no parezco por aquí durante unas horas o unos días, nunca se sabe. Tengo que poner dos exámenes, corregir otros y hacer muchas cosas, demasiadas.

Galletas de jengibre IIIngredientes
  • 125 gr. de harina normal.
  • 1 cucharilla de jengibre.
  • ½ cucharilla de canela molida.
  • 1 cucharilla de bicarbonato.
  • ½ cucharilla de crémor tártaro (opcional).
  • ¼ a 1/8 de cucharilla (o algo menos) de sal.
  • 50 gr. de margarina.
  • 30 gr. de manteca (puede sustituirse todo por margarina).
  • 100 gr. de azúcar.
  • 25 gr. de huevo.
  • 30 gr. de melaza.
  • 50 gr. de azúcar para rebozar las galletas antes de hornear.
(1) Mezclamos la harina tamizada con las especias, el bicarbonato, el crémor (si se usa) y la sal. Reservamos. Batimos en un cuenco la margarina y la manteca con el azúcar hasta que quede cremoso y suave. Añadimos el huevo y la melaza, y seguimos batiendo hasta mezclar.

(2) Vertemos la mezcla de harina y mezclamos hasta que quede una pasta homogénea. Podemos preparar ahora las galletas o, mejor, dejar la masa en el frigorífico cubierta de película de cocina para que adquiera consistencia y sabor. Puede ser de un día (o varios) para otro.

Galletas de jengibre II(3) Precalentamos el horno a 175ºC. Formamos bolas pequeñas y las rebozamos en azúcar. Las ponemos suficientemente separadas en una bandeja de horno cubierta con papel de hornear (o silicona). Introducimos en el horno precalentado hasta que estén hechas, entre 8-15 minutos, dependiendo del tamaño y gusto. Estarán cuando veamos que empiezan a cambiar de tono ligeramente por los bordes.

Retiramos la bandeja del horno y dejamos enfriar unos minutos, el tiempo suficiente como para que se hayan endurecido y no se rompan. Guardamos en recipiente hermético, así podrán durar bastantes días.

La masa puede quedar sin preparar varios días en el frigorífico, siempre que se tape bien con película de cocina.

Galletas de jengibre II

sábado, 29 de marzo de 2008

Pastel de zanahoria, almendra y avellana

Pastel de zanahoria, almendra y avellana“Oil” no es mi día

“Oilvidate “de mí
(http://larsvontrier.blogspot.com) ¡Qué rico este pastel! y qué descuidado he sido. Estos días, mientras cocino, estoy con la mente en otra parte, se me olvidan los ingredientes, hago brioches como panes y galletas como churros (por cantidad). Pensaba en muchas cosas mientras echaba el aceite y he echado más de la cuenta (¿el doble?)… pero estaba riquísima. Me he dado cuenta al momento, pero ya era demasiado tarde para “la marcha atrás” (perdón). A grandes problemas, grandes ¡sorpresas!.

El pastel podría ser exclusivamente hecho con avellanas o con almendra molida, pero me atrevería a decir que la combinación le sienta mejor. En el relleno también hay varias opciones, empezando por las clásicas nueces y acabando con unas avellanas, quizás más apropiadas en este caso. Sano y rico.

Pastel de zanahoria, almendra y avellana
Berlín, día 0 (18/3/2008)
Esperaba poder tener vacaciones pero no ha sido así. Exceptuando esa noche del viernes de vida sencilla, el resto ha sido (Ctrl+G)* puro estrés. Tensión y contrarreloj para: intentar acabar varios temas laborales pendientes (imposible), ultimar varias labores que empiezan por M.

No sé a dónde voy ni qué encontraré, es un viaje de inercia, de aceptar las propuestas (la propuesta) que se me puso sobre la mesa en forma de panfleto.

Es bueno saber que llegaremos a las 22:30. Iniciamos el aterrizaje en tránsito. Después: espera, despegue y aterrizaje.

He soñado con el espacio y su silencio. Sin sonidos. Me veo navegando en la oscuridad, en el silencio absoluto y en paz. Me imagino así la muerte, un momento de silencio absoluto, polvo cósmico en un universo finito, que nació hace años y morirá para mí ese mismo día.
El universo es oscuro, la luz es la de una noche estrellada.


Nota (*): estaba escribiendo en mi libreta de anotaciones y mensajes, bolígrafo en mano y, por un momento, hice el amago de pulsar ¡Crtl+G!, ¡salvar! Mi vida se está mecanizando.

Now!
Ahora, con el paso de los días, he descubierto varios puntos positivos de un largo viaje con escalas: ¡he empezado un nuevo libro de lectura!, ¡y no está relacionado con el trabajo o el estudio! El resto de cosas las iré comentando en los próximos días y a medida que vayan surgiendo.

Una semana para olvidar
Se nota cuando estoy ajetreado, las recetas las publico a cuentagotas. La vuelta ha sido dura, ahora prefería no haberme ido y haberme dedicado a trabajar durante la SS (¿Sese-ese?). He vuelto el lunes con mucho trabajo pendiente, que he tenido que recuperar robando varias horas al sueño y otras al blog. Ya empiezo recuperar el tiempo perdido, casi estoy al día, pero necesitaré un par de ellos más para zanjarlos definitivamente.

Hoy han llegado los Reyes Magos y ni tiempo he tenido para “jugar” con los presentes. A mí todos los regalos me llegan demasiado tarde. Lo peor es la impotencia que se siente cuando se tienen cosas y no hay tiempo para disfrutarlas.

¿Cuánto tiempo hace que no veo una película en el DVD? ¿Y escuchar música en casa? ¿Y dibujar? ¿Qué es ese aparato negro que pone PlayStatition y que está al lado de la TV? ¿Una novela? Si lo único que escucho es la música de la (tele)novela mientras friego, justo al acabar el telediario. Sonaba algo así: “¡Ay! Amor…” De inmediato cambio a los documentales de la 2, y no es un tópico, la semana pasada vi como una mantis se engullía a una mariposa y un sinfín de estrategias de mimetismo, varios tipos de osos (alguno amante de las despensas) o cómo es la vida cerda del polo…

“Ay amor!”

Pastel de zanahoria, almendra y avellanaIngredientes

Pastel de zanahoria
  • 2 huevos.
  • 100 gr. de azúcar polvo.
  • 10 ml. de extracto de vainilla.
  • 50 gr. de harina.
  • 250 gr. de zanahoria rallada.
  • 12 gr. de levadura química.
  • 65 gr. de almendra molida.
  • 65 gr. de avellanas molidas. (Pude usarse sólo almendra o sólo avellana)
  • Una pizca de sal.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva suave, unos 20-30 gr.
  • Nueces picadas y/o avellanas.
(1) Precalentamos el horno a 180º C y trituramos la zanahoria fina. Tamizamos la harina, añadimos la levadura química, las avellanas molidas y la almendra. Reservamos. Batimos enérgicamente los huevos con el azúcar hasta que queden pálidos. Añadimos la vainilla y, poco a poco, la mezcla de harina.

(2) Por último, añadimos el aceite, la zanahoria y las avellanas troceadas gruesas. Vertemos en un molde engrasado y enharinado de 20x20 cm (equivalente a uno circular de 22,5 cm de diámetro) e introducimos en el horno precalentado. Cocinamos durante unos 30-40 minutos hasta que esté hecho.
Dejamos templar antes de cubrir. También podemos espolvorear con azúcar glasé.

Cobertura
  • 100 gr. de queso crema (estilo Philadelphia)
  • 60 gr. de margarina en pomada.
  • 180 gr. de azúcar glasé.
  • ½ de cucharilla de extracto de vainilla
(1) Batimos todo hasta formar una pasta homogénea. Cubrimos mientras todavía está fluida.

“Oil” no es mi vida.

Pastel de zanahoria, almendra y avellana

martes, 25 de marzo de 2008

Barritas de limón y cardamomo con Oreo, queso crema y chocolate blanco

Barritas de limón y cardamomo con Oreo, queso crema y chocolate blanco
¡Vaya usted a saber!

Un limón, medio limón…(http://larsvontrier.blogspot.com/) Por suerte escribí la receta antes de irme de vacaciones, ahora sólo recuerdo sus sabores y el proceso. Sí, ya estoy de vuelta, de vuelta y media, porque un par de días los tendré que ocuparme a ponerme de nuevo al día en la vida normal, en el trabajo y en el sueño. Sorry.

Barritas de limón y cardamomo con Oreo, queso crema y chocolate blanco
El postre (ya me olvidada) está delicioso. Se puede jugar con la cantidad de limón, más o menos adaptada a nuestros gustos (¿y naranja?). Introducimos el dedo y listo. Las cantidades indicadas han sido perfectas para el gusto de M y el mío, una delicia que, además, tiene presencia. El cardamomo y su aroma alimonado queda perfecto, la cantidad indicada no es excesiva pero sí justa si lo que queremos es tener un postre de limón. En Santiago no he podido encontrar “citronella” (Cymbopogon), nunca la he probado, pero intuyo que también podría ser un perfecto sustituto para el limón.

Barritas de limón y cardamomo con Oreo, queso crema y chocolate blancoAdiós. Reflexión (17 marzo 2008)
Varias circunstancias me han llevado a replantearme ciertos temas (blog incluido). Desesperación, agotamiento, insatisfacción, degradación, materialismo, egoísmo,… poca cosa. Me vendrá muy bien irme de vacaciones, aunque sea bajo la lluvia, como creo que será.

Barritas de limón y cardamomo con Oreo, queso crema y chocolate blanco
497 mensajes sin leer
¿Qué querrá decir? ¿Que los lea? ¿Que bata el record mundial de mensajes no leídos? ¿O que siga esperando a que se me llene el buzón? Teniendo en cuenta que hace tiempo que no me llegan correos con “VIAGRA”, habrán desistido después de mis negativas ;-), y que han puesto un filtro anti-SPAM, me veo leyendo medio libro de mensajes, un mosaico de vidas y opiniones, las mías, las de los blogs, las del trabajo, de publicidad, de un/una desconocid@.
Mañana empiezo, o quizás hoy. Por el momento, como los últimos meses, seguiré leyendo por encima alguno que otro, al azar.

Barritas de limón y cardamomo con Oreo, queso crema y chocolate blancoBases para una vida
Axioma 1. No se puede cambiar el mundo con la voluntad de cambiarlo.
¿Cuál es el fin de mis principios y el principio de mis pecados? ¿Me quedo con la palabra o actúo? ¿No es la palabra una acción? Si os digo que me quedo en la palabra soy un memo burgués, si no me quedo en la palabra seré un engreído memo burgués.
Cuando las bondades se cuentan se llaman vanidades, cuando no se cuentan se olvidan pero te hacen más fuerte.
¿Somos buenos o lo parecemos? ¿Soy malo o lo parezco? Lo ideal es ser bueno y parecer malo, lo humano es ser malo y parecer bueno, ser bueno y parecer bueno o ser malo y mostrarlo.

Axioma 2. Si te olvidas del mundo serás feliz, si el mundo te olvida serás un marginado y si no te olvidas del mundo serás infeliz.
El equilibrio o no existe o no lo he encontrado. “Bob esponja” lo absorbe todo, “Bob esponja” vive en un vaivén emocional permanente. Mr. Mirror lo repele todo, Mr. Mirror se mira el espejo y se gusta.

Barritas de limón y cardamomo con Oreo, queso crema y chocolate blanco
Axioma 3. Nadie puede demostrar que abrir los ojos al mundo valga la pena (ni lo contrario).
¿Y si lo ideal es olvidar? ¿Tener memoria selectiva y no ver más allá de lo que la vida nos alcance? Recuerdo una conferencia de cierto actor famoso (y activista) en la que contaba que envidiaba a aquel hombre que se dedicaba a trabajar con sus manos, sin más afán y deseo que hacer lo mejor posible su trabajo. Yo tendría dos preguntas: ¿no es esa otra forma de cambiar el mundo?, ¿volverías a hacer lo mismo en tu vida?
Si volviese a nacer no haría las mismas cosas, sólo repetiría algunas. Será porque me sé el final. También soy algo masoquista, con lo malo he disfrutado (a posteriori) tanto (o más) que con lo bueno.

Axioma 4. No se puede ser eternamente bueno ni eternamente malo.
El momento de debilidad, para lo bueno y para lo malo, existe. No tiraré la primera piedra. Nadie es perfecto.

Axioma 5. Creerse mejor o, simplemente, bueno también es “pecado”.
El pensar que se es bueno te hace malo, te convierte en soberbio y autocomplaciente.
De tiempo a esta parte he aprendido a valorarme más (ojo, “más” es relativo), M, en cambio, desde que la conozco tiene un estado de complacencia consigo misma que me ha ayudado a valorarme más (relativo).
El desconocimiento del mundo y de lo ajeno lleva a la satisfacción absoluta o a la total insatisfacción, siempre dependiendo del “sujeto paciente”. Conocer más el mundo es lo que me ha salvado, descubres las miserias y los sufrimientos, que la mayoría de la gente no tiene nada, “no sabe nada”, he querido decir. Los satisfechos no quieren descubrir el mundo por miedo a perder ese estatus de ceguera que los hace sentirse importantes. ¿Qué es importante?

Pregunta 6. ¿Se puede amar eternamente? ¿Pueden los momentos de amor ser mayores que los breves (en tiempo) pero intensos momentos de desazón?
“Hace un año estábamos desenamorados, muy no enamorados…”

Barritas de limón y cardamomo con Oreo, queso crema y chocolate blanco
El tema del día
La canción para estar de vuelta no podía ser otra más que Alexanderplatz:

Y de golpe llegó el mes de febrero,
hacía frío en aquella casa,
me repetías: “¡sabes que en invierno se vive bien como en primavera!”
Sí, sí justo así.
La bedela regresaba de la escuela un poco antes para ayudarme
"Pareces cansado, será que tienes ojeras
¿cómo te encuentras en Berlín Este?"
Alexander Platz auf wiedershen
Y había nieve, voy a dar un paseo hasta la frontera, "Voy contigo"
Y la noche siempre se volvía tarde,
sólo mis pasos por las calles.
Y me gustaba limpiar y hacer las camas
quedar aislada como una auténtica princesa
prisionera de su firma en la esquina como Marlene
Será que tienes ojeras, ¿cómo te encuentras?
¿Cómo te encuentras en Berlín Este?
Alexander Platz auf wiedershen
y había nieve,
nos vemos esta noche fuera del teatro
"¿Te gusta Schubert?"

Me gusta Schubert.

Barritas de limón y cardamomo con Oreo, queso crema y chocolate blancoIngredientes
Para un molde de 19,5x19,5 cm2

Base
  • 310 gr. de galletas Oreo (o similar)
  • 35-50 gr. de mantequilla derretida
Relleno
  • 210 gr. de chocolate blanco.
  • 225 gr. de queso crema, estilo philadelphia (puede ser mascarpone o incluso ricotta).
  • 45 gr. de azúcar.
  • 40 ml. de zumo de limón.
  • 5 vainas de cardamomo.
  • (opcional) 5 ml. de vainilla (esta vez no le he echado).
  • Ralladura de 1+½ limones grandes. He sido muy generoso, le he echado la ralladura de unos 2, usad a gusto.
  • 1,5-2 hojas de gelatina (3-4 gr.)
  • 120 ml. de nata 35% M.G. + una cucharada para derretir la gelatina.
(1) Introducimos la gelatina en agua fría para que se hidrate, necesitará unos 5 minutos. Para facilitar el desmoldado, cúbrase la base de un molde (19x19) con papel de hornear. Triturad las galletas hasta que queden finas, a ser posible con una trituradora de cuchillas (más cómodo, yo uso la que viene con la batidora). Derretid la mantequilla unos segundos en el microondas, y añadidla poco a poco, la justa para que se adhiera sin problemas.
Cubrimos la base del molde, presionando ligeramente con una cuchara e introducimos el molde en el frigorífico. Opcionalmente podemos hornearla a unos 160º C durante unos 10 minutos, esta vez la he horneado con anterioridad.

(2) En un cazo a fuego muy bajo (al 2) derretimos el chocolate blanco troceado, removiendo de vez en cuando para que se disuelva por igual. Retiramos del fuego. Retiramos las semillas de la vaina del cardamomo y las pulverizamos en un mortero. En un cuenco o tartera batimos el queso crema con el azúcar, la ralladura de limón y el polvo de cardamomo hasta que quede suave y sin grumos. Añadimos el zumo, batimos y, por último, el chocolate derretido.

(3) Montamos la nata (bien fría) hasta que forme picos. Calentamos una cucharada de nata en el microondas y añadimos la gelatina hidratada y escurrida. Vertemos sobre la mezcla y, a continuación, la nata montada de forma envolvente. Mezclamos con cuidado hasta que quede homogénea. De inmediato vertemos sobre la base, dándole ligeros golpecitos para alisar la superficie.

(4) Introducimos en el frigorífico unas horas, mejor de un día para otro. Cubrimos con virutas o ralladuras de chocolate blanco y, opcionalmente, con limón caramelizado.

Limón caramelizado
Se hace, básicamente para decorar. Unas virutas de chocolate blanco, un jarabe, cacao (poco), son otras opciones. Sin cargar, eso sí.

Barritas de limón y cardamomo con Oreo, queso crema y chocolate blancoBarritas de limón y cardamomo con Oreo, queso crema y chocolate blanco
  • 100 gr. de azúcar (pude ser en polvo).
  • 40 gr. de agua.
  • Un chorrito de limón (opcional)
  • Medio limón pequeño, a ser posible con poca zona blanca.
(1) Cortamos el limón en rodajas finas, retirando las pepitas. En una sartén antiadherente ponemos al fuego el agua con el azúcar y un chorrito de limón (opcional). Cocemos a fuego bajo hasta que se disuelva y forme un jarabe, dejamos unos minutos e introducimos las rodajas de limón. Dejamos cocinar a fuego lento hasta que estén caramelizados.
El almíbar sobrante puede usarse para decorar la tarta, siempre que ho haya quedado demasiado ácido.

domingo, 16 de marzo de 2008

Magdalenas sabana con naranja y chocolate

Magdalenas sabana con naranja y chocolate¡Volver a empezar!

Mi sábana II
Es un giño a una amiga que me aclarado una duda. ¡Y yo que pensaba que era un error de ortografía! “Sabana”, que no “sábana”. En Kenia recuerdo haber preguntado al guía por el significado de Masai Mara, cuyo significado es, literalmente, “tierra moteada”, de ahí su nombre. Thank you!

Son unas madeleines moteadas con corazón negro. Se puede hacer con dos capas en horizontal, vertical, si-no-si-no, cualquier dibujo para una combinación perfecta. Podríamos sustituir la naranja por el limón, lima u otro cítrico (¿conocéis más?). La piel blanca lleva aceite el corazón negro, mantequilla.

Nos queda poco para irnos de viaje (volveremos el domingo de Pascua) y no quisiera que sobrase ningún postre, por eso estos días haré postres en miniatura y, espero, con sabores mayúsculos.

Magdalenas sabana con naranja y chocolateComo un enano
Hacía años que no disfrutaba tanto. La cocina es mi escape dentro del hogar, pero no es el único. Por si me quedaba alguna duda, que me quedaba, se puede volver a nacer. A la mayoría os parecerá una estupidez lo que voy a contar, con razón, pero para mí fue uno de los mejores momentos que he tenido últimamente (no diré años).

¡Qué fácil es ser feliz! Empezando por volver a empezar, por hacer las cosas que más nos gustaban: pintar, tocar, ir de cafés, una tertulia o un paseo. M tenía cena con compañeros de trabajo. Cuando éramos novios no le importaba “llevarme”, ahora prefiere ir sola. Estupendo. Ayer viernes estaba muy tenso, la semana había sido de lo menos gratificante, empezando por casa y acabando en el trabajo.

Magdalenas sabana con naranja y chocolateEra demasiado tarde como para ir al cine y no quedarse dormido. Tampoco tenía ganas de quedarme en casa, acabaría entre platos, entre libros o delante de un monitor. Relax. Tampoco era el mejor momento de ir a correr, la luz natural era pobre: ni luna ni estrellas. Recordé el balón de baloncesto olvidado en la bodega, la bomba para inflar en el armario y la pista iluminada a unos 250 metros de casa. Ése balón no lo tocaba desde que vivía solo, entonces o tenía más tiempo o el tiempo era mío. Un poco de todo.

Inflé el balón con todas mis fuerzas, siguiendo el rito de antaño: dejarlo caer desde la altura de los hombros y esperar a que alcanzase el nivel del codo. Ya estaba, allá fui, directo rememorar una de mis aficiones de hace años, ir a relajarme a tirar unos tiros. Además, ahora todas las canastas tienen red, no como antes que lo mejor que te podía suceder era que no entrase limpia y tocase el aro en la parte posterior. En cuatro minutos ya estaba disfrutando, hacía más de 8 años, quizás. Un placer, esos minutos habían hecho que el día hubiese valido la pena. Eran pasadas las nueve de la noche en una pista iluminada por unos grandes focos, alrededor todo era oscuridad.

Magdalenas sabana con naranja y chocolateNo todo acabó ahí. Como en aquellos tiempos en los que te ofrecían un “partidillo”, se presentaron cinco chicos me ofrecieron jugar a fútbol sala. Eso hace… ¡casi diez años!, desde que me escapé de Boiro y dejé de hacer deporte en compañía. Acepté de inmediato, y aunque en los primero toques se notaba ese estado de inactividad, poco a poco acabé por adaptarme y disfrutar como un enano. Corriendo por la pista a esas horas en las que la mayoría de la gente está ante el televisor o tomándose unas copas.

Después me quedé un rato más. Eran las once de la noche cuando llegué a casa y, después de una ducha, me fui directo a la cocina para preparar el postre de mañana. Una sorpresa que contaré en otro momento.
Qué fácil ha sido ser feliz por un día, un balón y un aro. Hoy ha tocado un poco de agujetas, el fútbol no tiene nada que ver que el atletismo y eso lo nota el cuerpo que hace tanto tiempo que no se permite esos lujos, sólo correr y estirar.

Magdalenas sabana con naranja y chocolateOtra vez
Otra vez vuelves a las andadas, echando cizaña y haciendo daño a la gente que quiero. Ni ante las breves visitas de mi familia puedes mostrarte afable y agradable. Sobre todo cuando es quién tú ya sabes. El rencor te corroe y eso no es bueno. Hace que me sienta mal, haces sentírselo a los demás y tampoco creo que tú seas la felicidad personalizada. Siempre un pero… ¿Cuándo curan las heridas? O peor, ¿Cómo curarlas?

Os quiere, Pepinho.

Magdalenas sabana con naranja y chocolateIngredientes
Unas 20 magdalenas.

Piel blanca
  • 55 gr. de harina normal.
  • 1 cucharilla escasa de levadura química (Royal).
  • 60 gr. de azúcar
  • 1 huevo grande.
  • 50 ml. de aceite vegetal (suave, no virgen).
  • 5 ml. de extracto de vainilla.
  • 40 gr. de trocitos de chocolate negro (70%).
  • Una pizca pizca de sal (opcional).
(1) Tamizamos la harina con la levadura química y una pizca de sal (opcional). Reservamos. Batimos el huevo con el azúcar hasta que tenga un tono pálido y haya formado espuma. Añadimos el aceite vegetal (he usado un aceite de oliva suave) y el extracto de vainilla, todo sin dejar de batir.
Añadimos la mezcla de harina, poco a poco, hasta que no tenga grumos. Dejamos reposar toda la noche en el frigorífico. Una vez guardaba en el frigorífico pasamos a preparar la segunda parte de la masa de las magdalenas.

(2) Al día siguiente troceamos el chocolate fino y lo incorporamos a la masa anterior antes de rellenar el molde.

Corazón negro
  • 45 gr. de azúcar.
  • 1 huevo grande.
  • 40 gr. de harina normal.
  • ½ cucharilla colmada de levadura química (Royal).
  • 8 gr. de cacao e polvo.
  • 1 pizca de sal.
  • Ralladura fina de ½ naranja grande.
  • 50 gr. de mantequilla derretida pero no caliente.

(1) Tamizamos la harina con el cacao en polvo, la levadura química y la sal. Reservamos. En un cuenco trabajamos el azúcar y la ralladura de naranja mezclando con las yemas de los dedos, hasta aromatizar y que se haya humedecido ligeramente. Añadimos los huevos y batimos enérgicamente hasta que tenga un aspecto espumoso y blanquecino.

(2) Vertemos la mantequilla derretida pero no caliente y seguimos batiendo. Incorporamos la harina poco a poco, batiendo mientras la vamos echando y hasta que esté perfectamente incorporada y sin grumos.
Vertemos en un recipiente apto para el frigorífico, cubrimos con película de cocina y dejamos reposar toda la noche.

Horneado

Magdalenas sabana con naranja y chocolate(1) Precalentamos el horno a 190º C, aprox. Engrasamos y enharinamos los moldes de magdalenas, retirando la harina sobrante. Repartimos media porción de cada una de las masas en cada una de las cavidades, sin que llegue a los bordes. Para no hacer una hornada con una o dos magdalenas, he rellenado un poco más los moldes. Lo ideal es que cubra en torno a ¾ del molde.

Horneamos durante unos 15 minutos (aprox.), justo hasta que veamos que están hechos y abombados. Dejamos templar y tomamos todavía calientes. Aguantan bastante bien, pero también pueden calentarse unos segundos en el microondas si son del día anterior.

Muy ricas. También pueden hacerse de modo independiente.

jueves, 13 de marzo de 2008

Pastel de cacao y Coca Cola

Pastel de cacao y Coca ColaSoy Starman

Si bebes Coca Cola…

Es mi tercer postre en el que utilizo Coca Cola después del Brownie de Coca Cola o el Pastel de chocolate y Coca Cola, tampoco será el último. He descubierto que la Coca Cola es un perfecto ingrediente para darle un ligero tono dulzón a los postres de chocolate, muy sutil y suave, nada exagerado.

De los tres postres éste es en el que menos se percibe su sabor, hasta me atrevería a decir que podría sustituirse por leche o nata, mejor nata. Es un pastel muy sencillo y rápido, a mí lo que más tiempo me ocupa es abrir y trocear las nueces, sobre todo si son pecanas. Unas frutas, fresas o frambuesas también le quedarían muy bien. Como siempre, ojo con el tiempo de horneado, mejor que quede algo crudito que no pasado; debe tenerse en cuenta que después de retirarlo del horno siempre acaba de cocinarse con el calor residual del molde.

Pastel de cacao y Coca ColaEl resultado ha sido delicioso, los trozos de chocolate negro encajan muy bien con el resto del pastel, hasta estoy pensado en darles un toque de flor sal como en el Cake de chocolate con trozos de chocolate a la flor de sal, sería un contraste perfecto con el azúcar y a acidez del chocolate. Me han regalado flor de sal de diferentes aromas, las probaré con alguna receta a ver qué tal resultan.

DB

No es Database, es David Bowie. Esta semana he vuelto a escuchar a David Bowie de camino y de vuelta del trabajo. Después de mi vida y paseo por Marte me estoy alejando hasta las estrellas. Cada vez estoy más lejos de la realidad, de M. Parecía haber habido un acercamiento pero todo era una falsa alarma (falsa alegría). Seré yo.

Eso lo decía ayer, mi vida fluctúa más que la bolsa. Ayer estaba por los suelos, hoy una charla de media mañana me ha relajado lo suficiente como para sentirme algo mejor. De vuelta a sonado más DB: Starman, mi querida Space Oddity y otro viaje a Marte.

Pastel de cacao y Coca ColaParis, Teo

El hermoso sol de la tarde (y mi carrera) me ha llevado hasta París, Teo. El cartel ponía: “París, cemiterio”, y no hacía referencia a ninguno de los cementerios que morbosamente recorrimos en Paris. Además de un París, Francia, hay un París, Texas o un París, Teo.

Pastel de cacao y Coca ColaEl sol de la tarde. Cuando en la televisión nacional dicen que vendrá el mal tiempo es momento de guardar el paraguas. Buen tiempo es sinónimo de borrasca. Galicia existe, pero, al contrario que en el resto de la península, nos encanta que el Anticiclón (esa A grande de los mapas) se queda quieto-parado en el golfo de Vizcaya. “Buen tiempo” en la televisión nacional es equivalente a “sol en la Castellana o en las playas levantinas, a dónde vamos a tomar el sol”… No es por ser malo, pero desearía que viniese ese “mal tiempo” en Semana Santa.

Pastel de cacao y Coca ColaTopónimos. No sólo París, Galicia está llena de nombre curiosos y otros mutilados e irreconocibles con el paso del tiempo. Cuando llegó la dictadura lo primero que se hizo fue prohibir el gallego, pero como no les llegaba con eso, se encargaron de cambiar los nombres a todas los topónimos de raíz gallega, es decir, casi todos. El desaguisado fue escandaloso, porque además de fascistas demostraron mucha ignorancia, tal vez por eso eran fascistas ;-).

Pastel de cacao y Coca ColaEmpezaron con las “X” gallegas, que sustituyeron por “J”, como si traducir del gallego al castellano fuese tan sencillo. Así, “Sanxenxo” (¡San Ginés! en castellano) pasó a ser “Sanjenjo”; Xinzo, fue “Ginzo” (¿qué significa “ginzo”), no sé si con “g” o “j”. He supuesto cómo traducirían el nombre de esta receta al portugués: “Pastelão de cacão y Cocão Colacão” (Pastelón de cacón y Cocón Colacón), igualito que el difundo de su abuelito. Otras veces se olvidaron de traducir todo el topónimo y sólo lo hicieron en parte, por ejemplo, “Ponteareas” pasó a ser “Puenteareas” (no Puentearenas); “Porto do son” fue “Puerto del son” (¿Puerto del sonido?). La palma se la llevaron con una de las traducciones más surrealistas: “O niño da aguia”, literalmente significa “El nido del águila”, lo tradujeron como “El niño de la guía”, ¡pura metáfora!, ¡para morirse!, de risa y de pena. Los casos son interminables y cada cual más patético. Por suerte lejos quedan los tiempos en los que un barbudo tenía que salir de un dos caballos con un bote de pintura.
Se olvidaron de traducir: “O Carballiño” (¡El roblecito!), Portonovo (¡Puertonuevo!),… quizás no fuesen lo suficientemente importantes.

Pastel de cacao y Coca ColaIngredientes
Para un molde de 19,5x19,5 cm2.

Pastel de cacao y Coca Cola
  • 130 gr. de harina con levadura.
  • 1 cucharilla de levadura química (Royal).
  • 14 gr. de cacao puro en polvo.
  • Una pizca de sal o ¼ de cucharilla de flor de sal.
  • 130 gr. de azúcar.
  • 8 gr. de azúcar vainillado (o una cucharilla de esencia).
  • 2 huevos.
  • 130 gr. de mantequilla.
  • 80 ml. de Coca Cola.
  • 50 gr. de nueces pecanas (o normales).
  • 75 gr. de chocolate negro troceado (o pepitas).
Cobertura de chocolate y Coca Cola
  • 100 gr. de chocolate troceado.
  • 100 gr. de mantequilla.
  • 60 ml. de Coca Cola.
  • 100 gr. de azúcar polvo.
(1) Precalentamos el horno a unos 180º C. Engrasamos y enharinamos un molde de 19,5x19,5 cm2, aproximadamente. Troceamos las nueces y el chocolate. Reservamos para el final.
En un cuenco mezclamos la harina con la levadura química y la pizca de sal. Reservamos. En un cuenco grande batimos los azúcares (y esencia de vainilla si la usamos) con los huevos hasta blanquear. En un cazo derretimos a fuego bajo la mantequilla con la Coca Cola y el cacao, sin dejar de remover y sólo el tiempo justo para que se disuelva, acabando de disolverlo fuera del fuego.

(2) Echamos la mitad de la mezcla de harina sobre los huevos y la mezcla de la mantequilla derretida. Mezclamos y añadimos el resto de la harina, removiendo bien hasta que quede una pasta homogénea y sin grumos. Por último incorporamos las nueces y el chocolate troceado. Vertemos en el molde e introducimos en el horno precalentado a unos 180ºC durante unos 20 minutos o más, hasta que esté hecho pero no demasiado. Podríamos hacerlo algo menos tiempo, unos 20 minutos, y dejarlo un poco más con el horno entreabierto.
Mientras tanto podemos empezar a preparar la cobertura.

(3) Cobertura. En un cazo derretimos a temperatura baja la mantequilla con el chocolate y la Coca Cola, hasta que tenga una textura suave. Añadimos el azúcar polvo y removemos hasta disolver totalmente. Dejamos templar hasta que tenga la consistencia suficiente para cubrir con facilidad.
Cubrimos e introducimos en el frigorífico hasta el momento de consumir. También puede tomarse a temperatura ambiente.

Pastel de cacao y Coca Cola

miércoles, 12 de marzo de 2008

Chipirones/calamares en su tinta (II)

Calamares en su tintaUn día de feria

Segundas partes

Acostumbraba a hacer los chipirones en su tinta con mi receta preferida (aunque la foto no lo le haga justicia), pero hay momentos en los que viene bien un cambio. Cambiar es bueno, salir de la rutina y hacer cosas nuevas, saborear la vida de otro modo. Pronto no iremos de nuevo de viaje; la elección del viaje fue sin pensarlo demasiado, y ahora tampoco estamos seguros de que fuese el tipo de viaje que necesitábamos.

Esta nueva forma de prepararlo le da mayor cuerpo a la salsa. No me atrevería a decir cuál es mejor, ésta es más elaborada (tiempo de caramelización, batido,…) pero permite jugar más con la presentación y le da mejor presencia.

Chipirones en su tintaEl día

Como todos los días, me había acostado tarde y me he levando temprano. Unas 5 horas entre una cosa y otra. Después de más de una semana, me he afeitado, era el único momento que no significaría una pérdida de tiempo. Había sido de los pocos adolescentes que no tuvieron prisa en afeitarse, justo hasta que los pelos eran como esas motas que se encuentran debajo de las camas, o como decía Martín, esos que arrastra el viento en las películas del oeste. Después de una ducha rápida me dirigí a la cocina. Siempre preparo la ropa y dejo el té en el microondas la noche anterior.

M seguía en cama, llegaría tarde al trabajo. Puse la taza con agua a calentar en el microondas, la retiré burbujeando, introduje un sobre de Earl Gray y unas pastillas de sacarina en el agua. Demasiadas, decir el número me causa rubor. Encendí la tele para oír las noticias mientras esperaba a que M se levantase y se dirigiese a la ducha. Tardó más de lo debido, quedaba claro que llegaría tarde. Recogí la ropa, aireé la habitación e hice la cama mientras sonaba el eco de la ducha. M es muy rápida, en 15 minutos está lista, pero hoy cuando acabé de hacer la cama todavía acababa de salir de la ducha. Eran las 8, su hora de entrada, y todavía estaba en casa. No es que tuviese la necesidad de ser puntual, era más bien un tema de responsabilidad y solidaridad con los compañeros de oficina.

Chipirones/calamares en su tintaComo M hoy no vendría a comer, tenía comida con los compañeros de trabajo, no tuve que preparar nada antes de salir. No la esperé, salí antes para poder llegar con calma, preparar el proyector y el material antes de que empezasen las clases. Horror. Después de varias horas de clase la desidia del alumnado, su comodidad, el bajo nivel, acabó por deprimirme. ¿Qué estoy haciendo mal? Lo que para mí era atractivo, interesante, ilusionante, para ellos era un mero instrumento para aprobar, tener un título y ganar dinero. Sólo les interesa eso, el maldito dinero. Lo que no se dan cuenta es que por encima de eso está el conocimiento y por encima del conocimiento la generosidad, la sensatez y la bondad. Me despedí con un “hasta mañana si llego”, no tenía fuerzas para más y las lágrimas casi salían de mis ojos. Impotencia.

Al llegar a casa, me tomé todo con más calma, M no vendría y no había que preparar la comida. Salí a correr, sin fuerzas, cansado y con la mente ocupada. Ni tenía ideas sobre qué camino coger, hasta pensé en dar vueltas y vueltas al casco urbano. Por suerte, mi mente despistada me alejo algo y me llevó por caminos poco concurridos (Pedroso, Figueiras, Milladoiro,…). Comida y postre. Necesito comprensión y confidencia. Más allá de las cuatro llamé a Martín, estaba ocupado pero pude hablar un rato… y saber que alguien me escuchaba.

Chipirones/calamares en su tintaOtra casualidad, una frase que he capturado y que me permito tomar prestada: “Para ser alguien que nunca estuvo hecho a la medida de este mundo, debo confesar que me está resultando difícil abandonarlo. Claro que dicen que cada átomo de nuestro cuerpo formó parte una vez de una estrella. Quizá no me esté marchando, quizá esté yendo a casa.

Chipirones/calamares en su tintaIngredientes
Las cantidades son estimativas y espero que bastante aproximadas.
  • Aceite de oliva virgen, unos 45 ml, para sofreír la cebolla.
  • Calamares, chipirones o chopo. Personalmente prefiero los calamares o el chopo, su carne es más blanda.
  • Sal.
  • 1 diente de ajo.
  • 1 cebolla grande picada en juliana (tiras) fina.
  • 1 hoja de laurel.
  • Un trozo de pimiento verde, ¼ aproximadamente, cortado en juliana.
  • 60 ml. de vino blanco.
  • 60 ml. de tomate triturado o rallado.
  • 240 ml. de caldo de pescado suave.
  • 1 sobre de tinta o la tinta de un calamar.
  • Pan para mojar la salsa ;-)
(1) Limpiamos los chipirones, separando el cuerpo de la cabeza. SI usamos calamares, los troceamos. Calentamos al aceite a fuego medio-alto, secamos y salamos los chipirones y los salteamos para que se doren un poco. Los retiramos y reservamos. Bajamos el fuego, añadimos el ajo pelado y majado (con un golpecito), la cebolla, la hoja de laurel y el pimiento en tiras finas. Cocinamos a fuego bajo hasta caramelizar, si se queda sin aceite le podemos añadir un poco de agua. Es importante que no se queme.

(2) Una vez caramelizada, pasados unos 20-30 minutos, subimos el fuego, añadimos el vino y dejamos que se reduzca durante un minuto aproximadamente. Añadimos el tomate triturado o tomate natural rallado y dejamos reducir durante unos 3-5 minutos más. Vertemos el caldo de pescado y bajamos el fuego. Por último añadimos la tinta. Cocinamos un minuto y batimos la salsa con una batidora eléctrica, retirando la hoja de laurel.

(3) Echamos los chipirones reservados con la salsa y de los dejamos cocinar a fuego medio hasta que estén hechos, unos 20-30 minutos. Tomamos calientes acompañados de unas patatas fritas o un arroz en blanco.

Mojamos la salsa con pan… y chupamos los dedos.

Chipirones/calamares en su tinta