viernes, 30 de mayo de 2008

Flan de calabaza

Flan de calabaza¡Que me den calabazas!

Todos los flanes del mundo. Capítulo II: la calabaza
Papá me ha dado calabazas, literalmente hablando. Dos grandes calabazas que estaban esperando este momento u otros como éste. Si me gustase repetir, lo haría con el pastel de calabaza o con un pan de calabaza, quizás en ese orden. Pero por suerte no he repetido, no recuerdo aquellos sabores, sólo un vago recuerdo que se despierta con la lectura de aquellas entradas en el blog. (http://larsvontrier.blogspot.com)

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Webs que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)



Flan de calabazaMi memoria tiene la suerte de no serlo, la llamaría “desmemoria”, y este sencillo flan ha resultado riquísimo y le ha dado las gracias a mi desmemoria. Sin base ni harina, un cremoso flan especiado con un caramelo que realza ese contraste. Si tuviese que repetir lo haría, y lo haré, tengo otra calabaza por delante.

La primera parte de “Todos los flanes del mundo” sería el Flan criollo, sencillo y delicioso flan que en el fondo no es más que un flan de huevo con mayor porcentaje de caramelización. Esto ya cambia, parece un flan y se hace como un flan, ¡y sabe como un flan!, pero diferente. Un flan con un punto deferente… “…y sexy”, dirían en el anuncio.

Flan de calabazaHablando de anuncios
¡Qué poco me gusta el anuncio de Endesa! Sí, ese, “tomorrow…”sensiblero y falso que ponen en voces infantiles para causar mayor impacto. Por no hablar de que la empresa anunciante posee en Galicia la novena central eléctrica más contaminante de Europa, que emite al año la misma cantidad de CO2 que dos millones y medio de vehículos. O que son poseedores de tres de las cuatro centrales españolas que más contaminan. ¿Se puede ser más HIPÓCRITA?

Flan de calabazaBueno, ese no es el argumento del que quería hablar. El asunto es el mensaje subliminal, apoyado en la inocencia de unos niños, y que a mis ojos resulta de lo más conservador: “… quiero tener un hijo, y lo mejor es que él también querrá tener el suyo…” ¿Horror?, ¿qué es el horror? Traduzco del mensaje: no seas diferente, haz lo que todos y sigue el paso de tus padres. Dejadlo como está que nos va muy bien así. El mundo no se cambia dejándolo igual.

Yo sueño con un futuro como el de John Lennon en Imagine… y no uno políticamente correcto pero lleno de injusticias.

Me gustaría que el anuncio dijese algo así: Quiero decirle que “no” a algo. “No” a la intolerancia, “no” al egoísmo, “no” al capricho. Que piense por sí mism@, que no tenga hijos si no lo desea. Un futuro sin coches, sin ordenadores. Que las empresas no sean desafíos y sean humanas. Quiero que viva “en” la Naturaleza. Que aprenda de todo y con todos… Y lo mejor… qué él decida sobre su futuro… Tomorrooow.

Flan de calabazaLa lechera
¡Lo sabía! No es que sea gafe ni crea en esas supersticiones, pero hasta que algo no está firmado o cerrado es mejor callarse. Pero es que estaba muy contento, habías acabado con la eterna indecisión y nos las prometíamos muy felices acabando en la lejanía del Pacífico durante unos días. De camino a casa se nos rompió el cántaro.

El viaje era por Oeste de Estados Unidos (Los Ángeles, Las Vegas, Grand Cañón, San Francisco) con extensión a las Islas Fiyi (Fiji es su grafía inglesa). Dieciséis días con un poco de todo, para acabar descansando en aguas cristalinas que para los que venimos del país del agua, de la lluvia, es algo que necesitamos desesperadamente. Acabar en medio del Pacífico, traspasando la barrera del tiempo (dos días) era todo un incentivo.

Mi gozo en un pozo. Salimos de la agencia con la solicitud de la reserva, que yo ya daba por confirmada. Ayer nos llamaron para decirnos que ya no quedaban vuelos del paquete, y claro, escogiendo otro vuelo sobrepasaba los 6.000 euros por persona, cantidad que, por muchas ganas que tengas de viajar, excedía lo que habíamos pensado gastarnos. La vida está para vivirla pero con sentido común.

Ahora vuelta a empezar. A pensar en un destino diferente y los más alejado posible, o eso deseo yo. Descartado el hemisferio sur ya queda bien poco. Las Islas Cook por Fiyi, por lo que he podido hablar esta tarde con la agencia, tampoco parece ser una apuesta razonable. Como no quiero que me vuelva a pasar “el cuento de la lechera” no diré nada de nada hasta que tengamos los billetes… cruza los dedos. El año pasado nos cambiaron el circuito una semana antes.

Flan de calabaza¡Verano del 42!
Recordarla me ha llenado de emoción. Para mí no ha habido un verano del 42 particular, no existió ese verano en el que Pepinho pasó a ser Pepe. Tampoco tuve la suerte de conocer a una Jennifer O'Neill (nunca ha estado tan hermosa como en esa película), sólo de un modo platónico. Que no lo sepa M, se pondría celosa, pero el otro día me acordé de de TI.

Mi precocidad fue estimulada por los golpes de la vida. Pronto fui Pepe, por eso deseo recuperar mi tiempo perdido y volver a ser Pepinho, pero no puede ser. Por otro lado, nunca fui precoz en otras facetas: mi primera novia, mi primer beso correspondido,… una timidez extrema con la que M acabó (aparentemente). Ha sido ella la primera y la única. Hay quién dice que son las primeras relaciones por las que más se está dispuesto a sufrir, en las que sólo un terremoto o una juventud excesiva son los únicos motivos de ruptura. No lo sé.

Sólo sé que todo era nuevo y confuso, y que eso hacia sobrellevar los malos momentos, que los había.

SantiagoFoto realizada en Santiago el sábado 26/4/2008
Tengo una semana dura
… pero eso no me impide pensar. Pensar y pensar. Limita mucho mi tiempo, no es un tópico ni una justificación, es una realidad que empieza a notarse esta misma semana. Vosotr@s mism@s sois testigos de ello. ¿Lo diré o no lo diré?, perdón.

Es precisamente en los momentos duros cuando necesito hablar y ser partícipe de vuestros comentarios, pero no puedo. Sólo puedo pensar durante esas dos horas bajo la lluvia, porque sigue lloviendo y lloviendo. Sólo el azar puede impedir que llegue a casa empapado.

¡Qué lejos parece quedar aquel sábado 26 de abril paseando por la zona vieja!, hace poco más de un mes:

Santiago - Praza CervantesO el domingo 4 de mayo, tomándonos algo en el Bar del Faro, en A Illa, mientras observábamos la ría con sensación de relajación y paz exterior:

A ría de Arousa vista dende o Faro de A IllaDentro de dos días será una fecha señalada en el calendario. No he dicho de “celebración”, sólo “señalada”, y ni tiempo he tenido para reflexionar sobre ello y sobre “el camino”.

Me siento solo y apartado. De mi familia, con la que el teléfono se convierte en una barrera más que un puente. “¿Cómo estás?”, “Tirandillo, ¿y vosotros?”, pasados dos minutos llenos de tópicos, cuelgas pensando en que lo que has dicho podrías haberlo hecho en unos segundos: “os echo de menos”. De ella. ¿Cuándo ha sido la última vez que hemos hablado a corazón abierto? Tal vez… ¿nunca?

Flan de calabazaEl caramelo
  • 100 gr. de azúcar.
  • 40 gr. de agua.
  • Un par de gotas de limón.
El flan
La cantidad total de especias no debería sobrepasar en torno a ¾ de cucharilla de té. Si tenemos especias de calabaza podemos usar ¾ de cucharilla como sustituto de la combinación de especias que presento.
  • 130 gr. de puré de calabaza. Lo he hecho al horno como otras veces.
  • 90 gr. de miel.
  • 8 ml. de extracto de vainilla.
  • 195 gr. de leche evaporada.
  • ½ cucharilla (escasa) de té de canela molida.
  • 1/3 de cucharilla de té de jengibre en polvo.
  • 1/8 de cucharilla de té (escasa) de nuez moscada.
  • Una pizca de clavo molido.
  • Una pizca de pimienta de Jamaica (opcional).
  • ¼ de cucharilla de té de sal fina.
  • 2 huevos no demasiado grandes (ó 1+1/2 grandes ó 1 huevo grande y una yema/clara).
(1) Precalentamos el horno a 140-150º C disponiendo las bandejas para ponerlo al baño María. Preparamos el caramelo, bien en un molde grande o en pequeños moldes individuales. Calentamos a fuego fuerte el agua con el azúcar y unas gotas de limón hasta que (empiece a) tener tono dorado y sin que llegue a quemarse. En ese momento giramos el recipiente para que cubra generosamente las paredes del/los molde/s.

(2) En un cuenco en el que podamos emplear una batidora añadimos el puré, la leche evaporada, la miel, el extracto de vainilla, las especias y la sal. Batimos con una batidora eléctrica hasta que no tenga grumos y sin mover demasiado para que no coja demasiado aire. Incorporamos los huevos uno a uno, batiendo lo justo hasta que estén perfectamente incorporados.

(3) Vertemos en los moldes caramelizados e introducimos en el horno precalentado al baño María hasta que haya cuajado, cerca de una hora aproximadamente. Retiramos y dejamos enfriar antes de introducirlos en el frigorífico.
Para desmoldarlos con mayor facilidad podemos calentar ligeramente los moldes o ponerlos al baño María durante un par de minutos.

Que me sigan dando calabazas, ¡por favor!

Flan de calabaza

martes, 27 de mayo de 2008

Pastel de chocolate de Nancy con fresas y cobertura de vainilla

Pastel de chocolate de Nancy con fresas y cobertura de vainillaThe way we were…

Hermé S.L.

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Webs que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)

Circula por Internet la teoría, que yo no había desmentido, de que el pastel de Suzy es una receta de Pierre Hermé. Ante tanta unanimidad no le había puesto ningún pero a dicha afirmación y me atreví a confirmar su autoría. Pues no, después de un repaso por bibliografía para comparar versiones de éste y otros, he descubierto que la autora (mujer) del pastel de Suzy es de Suzy Peltriaux, una cocinera parisina, de ahí el nombre del pastel, pastel de Peltriaux ;-). Otro de los bulos que me atreveré a desmentir, esta vez de modo relativamente categórico, es la autoría de la conocida tarta de Nutella, que he hecho para la degustación personal pero no he puesto en el blog. La tarta de Nutella es una receta, o así viene firmada en los libros que he podido consultar, de Frédérick Grasser-Hermé, ex-mujer del prestigioso cocinero y su principal colaboradora en la publicación de sus libros. Detrás de una gran mujer… había un gran repostero.

Pastel de chocolate de Nancy con fresas y cobertura de vainilla
Por ello, aunque este pastel aparece en varios libros de PH sin firma, tampoco me atrevería a confirmar de modo tajante su autoría. ¿Es Nancy el nombre de la ciudad?, ¿de una mujer?, ¿de su primera novia?, ¿de la muñeca? Dejémoslo en pastel patrocinado por PH, aval suficiente para garantizar su calidad.

Pastel de chocolate de Nancy con fresas y cobertura de vainillaCambia tu corazón
...por una fresa o una frambuesa. Cambia tu corazón, mira a tu alrededor… (sí, es esa canción) Hasta en los pasteles más garantizados y apropiados no puedo evitar dejar mi firma o una mera aportación, aunque meta la pata (no creo haberlo hecho en este caso). No quiero ser un mero intérprete de estos libros, para eso pondría las fotos escaneadas, la receta y ahí se quedaría todo. No, quiero sentirme creador sin serlo. He llegado a pensar que ya tengo todos los libros necesarios para empezar a crear de modo autónomo, sin firmas ajenas. No quiero desmerecer la otra postura, pero prefiero ser un compositor, que combina notas de modo poco acertado, a un intérprete que pueda plasmar de manera personal las composiciones ajenas. Disfruto más de la creación que de la interpretación. Qué más da que la composición ni de lejos suene a Mozart y se parezca a un Chiqui-chiqui, es tu creación y tu forma de sentir ese postre o ese plato. Qué más da que sólo nosotros seamos los que disfrutemos de nuestras invenciones. La idea reconforta y hace que te sientas mejor sin serlo.

Pastel de chocolate de Nancy con fresas y cobertura de vainillaUna vez comprados muchos libros de repostería se descubren demasiadas coincidencias con sutiles y superfluas diferencias. Partes de recetas base: masas (dacquoise, hojaldres, crêpes, bretón, soletilla,…), cremas (muselinas, pastelera, mousses,…), glaseados, etc. y se combinan de modo imaginativo, más de una vez buscando contrastes y realce de sabores: jengibre, cítricos y chocolate, especias y dulces, frutas exóticas...

Pastel de chocolate de Nancy con fresas y cobertura de vainillaTe puede pasar a ti
¡Qué lejos se ven las desgracias! Por lo menos a mí me pasaba. Las desgracias naturales siempre ocurrían en países lejanos, que por la distancia, la desazón y el dolor no se padecían con la misma intensidad. Las guerras siempre lejanas y en el tercer mundo (eufemístico). Los que se divorciaban eran los padres de otros; para mí, mis padres se llevaban a las mil maravillas, parecía imposible la separación, aunque en realidad fuese más que factible. Las pérdidas le sucedían a conocimos, en tu casa eso no pasaba. Una burbuja perfecta.

Ese pensamiento, creo que fruto de la inmadurez y una visión sesgada, local y poco realista, era una visión nublada por los ojos de un niño, un cristal que se aclara con los años hasta tal punto que desearías se volviese a enmohecer para vivir en la ceguera permanente.
Lo que antes era imposible ahora no sólo es posible, también es probable. Es muy probable, casi seguro, que tus padres discutan de vez en cuando, si no lo hiciesen algo fallaría. Es seguro que habrá una pérdida de un ser querido, aunque nos cueste acostumbrarnos a ello y a hacernos a la idea. Las palabras de M, que hace más de un año perdió a su abuela, son reveladoras: “pensaba que mis abuelos era inmortales”. Una niña.

Pastel de chocolate de Nancy con fresas y cobertura de vainillaLa madurez es nacer a la verdad de la realidad manteniendo la mentira de la vida perfecta. Mentira que se oculta a los padres, a los hijos, a todo el entorno social que te rodea. Eso me indigna, ver esas familias que quieren parecer perfectas cuando todos sabemos que es imposible o, por lo menos, muy improbable. La mentira de la fachada. A un niño se le puede mentir, con un adulto difícilmente se puede llegar al engaño.

Pastel de chocolate de Nancy con fresas y cobertura de vainillaPNR (point of no return), 2ª parte
La suerte está echada (“alea iacta est”), cruzar el Rubicón, “...lanzarse irrevocablemente en una empresa de arriesgadas consecuencias”, quemar las naves, ese punto en el que hay que continuar con todas las consecuencias, pues una vuelta atrás es físicamente imposible o muy peligrosa. En términos aeronáuticos se da cuando no queda combustible suficiente para volver al punto de partida y la única solución es concluir la travesía.
Todas son expresiones o situaciones con idéntico significado y que hace un tiempo que he pasado (y lo seguiré haciendo) con más o menos gravedad. Las naves están quemadas, sólo me queda plantarle cara al “enemigo”. A mi futuro.

Ṭāriq ibn Ziyād al-Layti [*] mandó quemar sus naves para conquistar la península y que sus hombres no pudiesen retroceder, yo he quemado parte de mi vida para que otros puedan avanzar y lograr sus objetivos. Son muchos los ríos Rubicón que me he encontrado por el camino. Unos obligados y a los que todos hemos tenido que someternos por la propia naturaleza, el ciclo de la vida. Los peores, aquellas decisiones tomadas de modo personal o, en algún caso, provocadas por otros puntos de no retorno.

Pastel de chocolate de Nancy con fresas y cobertura de vainillaPrimer significativo PNR: “conocer a los padres y demás familiares”. No porque les tengas un cariño especial o porque exista una empatía difícil de romper, más bien conectamos bien poco. Una ruptura arrastraría a mucha más gente de la que en principio se suponía, a ella y a mí mismo. Si tuviese que dar un consejo (que bien poco me gusta) o volver a tomar decisiones, conocer a sus padres sería lo penúltimo que haría antes de tomar las decisiones casi definitivas. En aquellos momentos de noviazgo pasé por situaciones muy difíciles que no hubiese estado dispuesto a soportar si la ruptura sólo nos implicase a ella y a mí. O eso creo ahora.

Segundo ejemplo de PNR: “lo práctico”. Lo práctico agrupa todas aquellas decisiones que se toman durante la relación con vistas a facilitar la convivencia y la futura vida en pareja. Simples eventos materialistas sin importancia pero con una vuelta a atrás llena de conflictos casi siempre de carácter superficial pero liosos: cuentas bancarias conjuntas, vida en pareja, proyectos,… Desde luego es menos significativo, pero una vuelta atrás implica un papeleo y degradación de la honradez humana bastante difícil de aceptar.

Tercero: “el matrimonio”. No es que crea en la indivisibilidad del matrimonio y en la visión religiosa del mismo, ni de lejos. Ni con prismáticos. Pero una ruptura matrimonial suele etiquetarse como el primer gran fracaso personal. No puede dejar de pensarse en qué he hecho mal, por qué no he luchado (sufrido) hasta “salvar” el matrimonio, qué será de mi vida.

Los puntos de no retorno nos los encontramos a diario, incluso a veces en decisiones que aparentemente parecen irrelevantes. Para muchos un PNR significa: matrimonio, casualidad, hijos, dependencia económica, haber sacrificado tu vida personal y profesional por la de tu pareja…

La peor sensación que tengo y he tenido es la de tener la impresión de NO SER DUEÑO DE TU VIDA, de navegar en un RÍO que desemboca en el mismo mar que todos los demás, un río en el que la única decisión es el ritmo de navegación o, como mucho, desviarte temporalmente en algún lugar del cauce.

[*] Tariq desembarcó en Gibraltar, de ahí el topónimo: “Yabal Táriq” = Gibraltar, monte de Tariq.

Pastel de chocolate de Nancy con fresas y cobertura de vainilla
Memorias de Sidney Pollack
Hoy me he levantado con una mala noticia, la muerte de Sidney Pollack. Probablemente S. Pollack no pase a la Historia del Cine como uno de los diez grandes, pero estoy seguro que lo hará como un gran director/actor que amaba al cine. Eso se nota. Se nota cuando alguien respira cine. Como director, como actor, productor o incluso como guionista ha realizado y participado en verdaderas joyas.

Todos amamos esa película y ese clarinete de Mozart que suena en plena sabana. Como actor era grande, por ejemplo con su papel en “Maridos y Mujeres”. Tampoco fue casualidad que Stanley Kubrick, perfeccionista dónde los haya, lo hubiese llamado para encarnar al personaje de “Victor Ziegler”, tras las desavenencias con Harvey Keitel, en “Eyes Wide Shut”. No hay palabras.

The way we were. El amor es así de real y cruel. Gracias Sidney.

Pastel de chocolate de Nancy con fresas y cobertura de vainillaPastel de chocolate de Nancy
Necesitaremos un molde desmoldable de 22 cm. de diámetro y papel para hornear.
  • 200 gr. de chocolate negro al 70%.
  • 200 gr. de mantequilla a punto de pomada + 15 gr. para el molde.
  • 6 yemas.
  • 6 claras.
  • 100 gr. de azúcar polvo.
  • 75 gr. de almendra molida.
  • 80 gr. de harina.
  • Una pizca de sal.
  • 20 gr. de almendras fileteadas. (x2)
  • Azúcar glasé para espolvorear (opcional)
  • Unas fresas cortadas en tiras para rellenar, aunque mejor frambuesa si se tiene (opcional). Otras ideas: jengibre confitado, plátano caramelizado,…
(1) Precalentamos el horno a 170º C. Troceamos el chocolate con un cuchillo de sierra y lo fundimos al baño María o en el microondas. Como suelo hacer, por la facilidad y tiempo, lo he hecho en el microondas. Controlamos la temperatura (no debe ser alta) y añadimos la mantequilla troceada, poco a poco y sin dejar de remover hasta que forme una masa homogénea.

(2) Separamos las yemas de las claras. Añadimos las yemas a la mezcla de chocolate, una a una y removiendo enérgicamente. Añadimos el azúcar, la almendra molida y la harina tamizada con una pizca de sal. Mezclamos bien.

(3) Montamos las claras a punto de nieve firme con unas gotas de limón (para facilitar el trabajo). Retiramos un par de cucharadas de las claras y las vertemos sobre la masa de chocolate para aligerarla. Batimos bien para que tenga una densidad apropiada y, por último, añadimos de modo cuidadoso el resto de las claras, de manera envolvente, de abajo hacia arriba y desde el centro.

(4) Forramos la base del molde con papel de de hornear, engrasamos el molde y esparcimos las almendras fileteadas por la base de modo aleatorio pero de aspecto uniforme. Vertemos mitad de la mezcla y esparcimos las frambuesas o fresas en trocitos. También le he puesto un poco de almendra. Vertemos la otra mitad e introducimos en el horno precalentado durante unos 35 minutos, hasta que esté hecho.
Cuando esté hecho en el centro, desmoldamos y volcamos cuidadosamente sobre una rejilla para que las almendras aparezcan en la parte superior. Podemos degustar cubierta de azúcar glasé o rodear con un aro o molde para cubrir con la cobertura de vainilla.

Cobertura de vainilla
  • 220 gr. de azúcar moreno.
  • 75 gr. de mantequilla troceada.
  • 75 ml. de leche.
  • 8 ml. de vainilla.
  • 130 gr. de azúcar polvo.
(1) En un cazo ponemos al fuego los tres primeros ingredientes: el azúcar moreno, la mantequilla y la leche. Removemos con cuidado hasta que se haya disuelto el azúcar, y al contacto con los dedos no se noten granos. Añadimos la vainilla y retiramos del fuego.

(2) Esperamos un par de minutos, vertemos el azúcar polvo y removemos hasta que no se formen grumos. Si fuese necesario volvemos a calentarlo un poco para que coja espesor o se disuelva bien. Dejamos se temple y espese un poco antes de cubrir la tarta.
Rodeamos la tarta con un aro (o la dejamos en el propio molde), batimos ligeramente la cobertura y cubrimos la tarta. Introducimos en el frigorífico. El pastel está mejor de un día para otro y después de haber reposado en el frigorífico.

viernes, 23 de mayo de 2008

Tarta mousse de fresa (con bizcocho de chocolate sin harina)

Tarta mousse de fresa (con bizcocho de chocolate sin harina)Las 9 estaciones

La guinda
(http://larsvontrier.blogspot.com).

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Una tarta riquísima y fácil, sólo montar y montar. Si no tenemos paciencia o tiempo podemos prescindir del sencillo y ultra-esponjoso bizcocho de chocolate sin harina. De hecho, seré sincero, M prefiere una sencilla base de galleta a un bizcocho de chocolate, a mí me gusta más el contraste de fresa y chocolate. Si nos sucede lo contrario, que tenemos tiempo y paciencia, podemos hacerle un glaseado de frambuesa a base de glucosa, caramelo y confitura de frambuesa. Tenía paciencia pero no glucosa, no se puede tener todo, era la guinda que faltaba para darle brillo y presentación a este postre. Pedida está y, en estos momentos, no sé si la conseguiré en la farmacia de la esquina (Edito: ya la tengo). Si así no fuera siempre nos quedará Internet.

Tarta mousse de fresa (con bizcocho de chocolate sin harina)La temporada de fresas se acaba y antes de que eso suceda, ya con los últimos de Filipinas, no quería pasar “la temporada de las fresas en blanco”. Pronto llegarán las cerezas, y con ellos los clafoutis y la Selva Negra. Después los helados, las moras y las frambuesas. Allá volveré a las mousses y los quesos. Las manzanas, las uvas, los higos, las castañas… un ciclo que se repite año tras año y que casi siempre dejo pasar sin intentar obtener los objetivos que me había planteado. La dejadez, el cansancio, el desánimo y la desgana (lo peor de todo) empiezan a apoderarse de mi tiempo.

Tarta mousse de fresa (con bizcocho de chocolate sin harina)La libertad
Hasta en eso la lluvia me juega una mala pasada. Después de tanto tiempo, contaba con tener la tarde y noche para mí solito. Había pensado en ir al cine, acostarme y quedarme leyendo en cama con la luz encendida. La lluvia me ha aguado mi tarde-noche libre.

M tenía (pasado) rafting con los compañeros de trabajo, después cena. La lluvia ha hecho que lo pospusiesen para otro día. La cancelación dará lugar a otra “maravillosa” tarde de compras, en la que yo seré un espectador más con ganas de que pase pronto. Ahora un aparador, mañana será…

Tarta mousse de fresa (con bizcocho de chocolate sin harina)Todos necesitamos de vez en cuando un tiempo para nosotros, para nuestras aficiones o para, simplemente, encontrarnos con nosotros mismos y pensar qué dirección seguir. Ahora me encuentro en un punto de no retorno.

¡Dios!, ¡si supiera que nadie me lee! Si este fuese mi verdadero diario podría decirlo todo y sin miedo. No puedo hablar, tú me conoces y me lees, tú sabes (un poco) cómo soy, pero siempre hay cosas que no deberías saber.

Estación central
Fresas. Llega la manga corta, muy sigilosa, casi sin darme cuenta. Me prometo trabajo para los meses que restan, sólo dos y podré correr al sol todo el día. Todo era mentira, un día llueve y otro también, las camisetas tardan en llegar y el tiempo se echa encima. En verano volverán las prisas y a vivir para Ella.

Cerezas. Llega el hueso, el falso calor y más prisas. El plan del verano y la ilusión de las vacaciones. Otra falsa alarma, deseas volver a trabajar de nuevo. La rutina era tu mejor aliada. Todo el mundo escudriña en tu plato para ver cuánto comes, nadie te deja en paz. La paz se esconde detrás de unas falsas vacaciones que nunca llegan.

Melocotones y ciruelas. Es mi agonía entre arenas y toallas. El tiempo pasa, por una vez, despacio, muy despacio,… quieres volver a casa, estás cansado de tanto sol y tanta nada. Vuelta y vuelta, libro en mano y nada que contar. NADA. VACÍO. VOID.

Manzanas, uvas y melones. Te vienen a la memoria tus tiempos de instituto, ese deseo de empezar las clases para volver a verla. A estudiar aquello que tanto te gustaba, a soñar despierto.
No volverás a descalzarte y notar el escozor de mosto que se cuela entre las heridas de las delgadas piernas. Las rodillas contra el suelo y el olor a zumo de uva por los caminos. Volver, es la época de volver a empezar: un curso, una estación, una nueva vida con los planes y las mentiras de casi siempre.

Naranjas y peras. Ya podía ser verano.La naturaleza no es sabia, la naranja debería ser una fruta estival. El largo invierno se prolonga y esperas a que todo vuelva a ser como antes, como unas docenas de estaciones antes, cuando eras joven y libre.

Te pasas la vida esperando y haciendo planes para nada. Carpe Diem.

Tarta mousse de fresa (con bizcocho de chocolate sin harina)Te duele la verdad
A ti te duele la verdad, tanto que ni te atreves a preguntarlo. Te duele que no haya cambiado, que sepas que no estoy bien, que no me gustan las berenjenas.
A mí me duele la mentira, tanto que no me atrevo a contarla. Me duele que no hayas cambiado, que en el fondo sólo pienses en tu vida, que te encanten las berenjenas.

Me he mentido. La mayor de las mentiras que se pueden contar es la que se cuenta a uno mismo, decisiones que se toman para complacer a los demás. Me he engañado durante años, he preferido vivir en mi engaño que afrontar la realidad. Olvidarse de la valentía de las decisiones, aferrarme como cualquier otro a la protección y cobardía de la rutina. Dejarse llevar. Me miento cuando no hago las cosas con convicción y la convicción es la de otros u otras.

Es mucho más complejo de lo que parece, no son las relaciones personales, es todo.

Tarta mousse de fresa (con bizcocho de chocolate sin harina)La música de tu vida
Para cada estado de ánimo una música. No sé si llega la música y afecta a mi estado de ánimo o acontece al revés, si soy yo quién busca esa música ante ese estado de ánimo. Hace años eran música y cine, reveía secuencias enteras de películas. Como los estados eran dos (0 y 1, binario puro), las secuencias también lo eran: el “true”, George Bailey y su “Feliz Navidad vieja compañía de empréstitos”; el “false”, The End, que ya puse en la última receta.

Desde hace unos días que revolotean por mi cabeza estas dos canciones. Unas veces llegan y se quedan un par de días como mucho, otras, como esta vez, se quedan durante semanas: Anyone else but you, All I want is you.

Anyone else but you…

Tarta mousse de fresa (con bizcocho de chocolate sin harina)Bizcocho de chocolate sin harina
El contraste de la fresa y el chocolate no es del agrado de todo el mundo. M, por ejemplo, prefiere una sencilla base de galleta, a mí sí me gusta la esponjosidad y el gusto de este bizcocho de chocolate. Para gustos.
Expongo dos versiones, una “casera” y otra más “profesional”. El proceso es idéntico en las dos versiones expuestas, sólo que la pasta de cacao se añadirá al chocolate fundido en el segundo caso. Escribo las dos versiones para que haya constancia de una versión más profesional si deseamos aventurarnos en la precisión y sutileza de la gran repostería.
Necesitaremos un molde de 20 cm de diámetro o papel de hornear con el que poder dibujar el disco.


Versión casera
Es la versión que he hecho. Entre corchetes he puesto las cantidades para 2 discos, por si alguna vez queréis hacer una tarta con relleno. El peso aprox. para una yema es de 20 gr., el de una clara unos 38-40 gr.
  • 4 yemas de huevo, unos 80 gr. [8 yemas].
  • 60 gr. de azúcar polvo, para batir con las yemas [120 gr.].
  • 45 gr. de chocolate al 67% [90 gr.]
  • 3 claras, unos 112-115 gr. [6 claras].
  • 60 gr. de azúcar polvo, para montar las claras [120 gr.].
Versión “profesional”
Entre corchetes la versión para dos discos pequeños
  • 80 gr. de yemas [120 gr.]
  • 45 gr. de azúcar [68 gr.], para batir con las yemas.
  • 45 gr. de chocolate amargo al 67% [68 gr.]
  • 10 gr. de pasta de cacao extra [15 gr.], se funde con el chocolate amargo al baño M.
  • 100 gr. de claras de huevo [150 gr.]
  • 45 gr. de azúcar [68 gr.], para montar las claras.
(1) Precalentamos el horno a 170º C. Batimos las yemas enérgicamente con la primera parte del azúcar hasta que quede blanquecino y espumoso, mejor con un batidor eléctrico de varillas. Troceamos el chocolate con un cuchillo de sierra para que se funda con mayor facilidad y lo derretimos en el microondas o al baño María hasta obtener unos 40º C. Acabamos de fundirlo con una espátula de plástico fuera del calor. Si usamos pasta de cacao la añadiremos durante el proceso de fundición.

(2) Montamos las claras a punto de nieve con el azúcar restante, añadiéndolo en tres veces. La primera vez cuando empiece a levantarse y blanquear. Incorporamos 1/3 de las claras sobre las yemas y el chocolate derretido. Batimos enérgicamente con un batidor eléctrico de varillas hasta que quede bien aireado y sin grumos.

(3) Por último, agregamos el resto de las claras con cuidado y de modo envolvente, de abajo hacia arriba y desde el centro. Vertemos sobre un molde desmoldable de 20 cm. de diámetro, con base cubierta de papel de hornear y suficientemente engrasado y enharinado. Horneamos a 170º C durante unos 25 min., hasta que esté hecho. El tiempo exacto depende del tamaño del pastel y del horno.
Dejamos enfriar totalmente antes de usar. Si vamos a decorar los discos les daremos la vuelta una vez fríos. Pueden mojarse en algún jarabe si no se emplean para mousses.
También pueden formarse discos sobre una bandeja del horno con papel de hornear.

Tarta mousse de fresa (con bizcocho de chocolate sin harina)Capa de mousse de fresa o frambuesa
Para la mousse necesitamos preparar antes un merengue italiano. Necesitamos unos 120 gr. de merengue. También puede hacerse con un merengue suizo.

Merengue italiano
  • 75 gr. de azúcar.
  • 23 ml. de agua.
  • 75 gr. de claras a temperatura ambiente.
  • 20 gr. de azúcar.
  • Un unas gotas de limón para ayudar a montar las claras (opcional).
Mousse de fresa o frambuesa
  • 200 gr. de puré de frambuesas o fresas, para el que neceritaremos entre 300-350 gr. de frutas.
  • 4 hojas de gelatina neutra, lo que viene siendo algo menos de 8 gr.
  • 120 gr. de merengue italiano.
  • 160 ml. de nata para montar (35% M. G.)
  • 1 cucharada de azúcar.
  • Zumo de 1 limón.
(1) Preparación del merengue italiano.

(1.1) Retiramos las claras (o los huevos) de la nevera con antelación para que no estén frías y se monten con mayor facilidad. Preparamos el jarabe en un cuenco al fuego con los dos primeros ingredientes: 75 gr. de azúcar y 23 ml. de agua. Sin remover, dejamos que se forme un jarabe hasta que alcance una temperatura de 121º C.
Es importante simultanear la elaboración del jarabe con el montaje de las claras, o incluso medio-montar antes las claras, si preparásemos el jarabe con antelación se habría templado y endurecido.

(1.2) Mientras se va haciendo el jarabe (controlando la temperatura) vamos montando las claras, a las que le hemos añadido un chorrito de zumo de limón (o crémor) para facilitar la rotura de las cadenas proteicas. Las montamos con el batidor eléctrico, en primer lugar a baja velocidad y al final a una velocidad media-alta. Mientras las vamos montando, añadimos los 20 gr. de azúcar, poco a poco.

(1.3) Cuando empiecen a estar firmes añadimos el jarabe recién hecho (o esperamos a que acabe de hacerse) en forma de hilo y siempre sin dejar de batir con el batidor. Debemos ir pasando el batidor por dónde vayamos echando el chorrito para que se monte con las claras y no cuaje al entrar en contacto con el merengue a una temperatura inferior. Batimos hasta que haya bajado la temperatura y tenga una textura densa y esponjosa. Reservamos.

(2) Hidratamos las hojas de gelatina en agua fría durante unos minutos. Mientras tanto, hacemos puré las fresas o frambuesa pasándolas por un colador y presionando con una espátula para que además no pasen las semillas. Para eso deben estar bastante maduras, no pasadas. Si resulta difícil este proceso puede batirse ligeramente con una batidora eléctrica, sin que llegue a hacer demasiada agua. Necesitaremos 200 gr. de puré.

(3) Calentamos a fuego muy ligero, hasta 40º C, 50 gr. (¼) del puré de frambuesa o fresa. Si lo calentamos demasiado se perderían los aromas por evaporación. Escurrimos las hojas de gelatina hidratadas y las vertemos sobre el puré templado. Removemos con una espátula hasta que se disuelva totalmente y no tenga grumos. Colamos (o vertemos) sobre el resto del puré, removiendo para formar un puré homogéneo.

(4) Montamos la nata bien fría con un batidor de varillas. Cuando esté casi montada añadimos la cucharada de azúcar, batiendo hasta que justo esté en su punto y se formen picos. Si nos pasamos tendremos mantequilla y no nata montada ;-)
Para facilitar el montaje de la nata suelo dejar el cuenco y las varillas en el frigorífico. También pueden montarse sobre unos hielos.

(5) Añadimos el zumo de limón sobre el puré. Posteriormente el merengue italiano y, una vez incorporado, la nata montada. Estos dos últimos de modo envolvente y con cuidado para que no se baje la mezcla. Vertemos sobre la base de bizcocho de chocolate, que hemos alisado cortando los bordes que pudieran sobrepasar con un cuchillo de sierra. La tarta la podemos montar en el propio molde desmoldable o en un aro especial para tartas. Llevamos al frigorífico para que enfríe totalmente. Mejor de un día para otro.
EL bizcocho lo he hecho una noche, la mousse al día siguiente y la hemos tomado al tercer día. ¡Paciencia!
Cubrimos con un glaseado de frambuesa/fresa o confitura y decoramos a gusto. Para desmoldarlo con mayor limpieza podemos congelar la tarta.

Tarta mousse de fresa (con bizcocho de chocolate sin harina)
Como no tenía glucosa y en la farmacia tampoco, le he puesto una simple capa de confitura de frambuesa decorada con unos trozos de chocolate blanco templado y unas fresas con un baño de jarabe de bola blanda.

Confitura
La he hecho con el puré de fresas sobrante y la mitad en peso de azúcar. Hervimos en un cazo, sin dejar de remover, hasta que se haya reducido suficientemente y tenga densidad.

Es un proceso que vale la pena: por la experiencia, por las sensaciones, por lo aromas y, sobre todo, ¡por el increíble resultado! La pena fue no tener unas buenas fresas de temporada o unas frambuesas para que su sabor fuese definitivamente insuperable.
Deliciosa, palabra representativa dónde las haya.

EDITO: ¡BUEN FIN DE SEMANA!, ¡Hasta el lunes!

miércoles, 21 de mayo de 2008

Pan de plátano (Banana bread)

Pan de plátano (Banana bread)Hacienda somos todos

Galicia en el país de las maravillas
(http://larsvontrier.blogspot.com).

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Webs que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)

En su rancho de Texas, George Walter Bush se toma un trocito de este pan para acompañar el desayuno. La familia Bush es la típica familia de clase media americana: viven en una casa blanca con jardín y se reúnen todas las mañanas para desayunar en familia. También poseen un pequeño rancho en Texas de 670 hectáreas, con un casa de 920 metros cuadrados que sólo cuesta algo más de 1.3 millones de dólares, en dónde el padre de familia trabaja ("working holidays") de vez en cuando.

Pan de plátano (Banana bread)Laura, la mamá que hace años que ha perdido su apellido, prepara unas tortitas y unos zumos mientras todos se sientan en torno a la mesa circular. Papá tiene prisa, tiene que arreglar el mundo. No problema, mamá Bush le ha preparado un Tupperware con un delicioso “pan de plátano” para que tome a media mañana.

Por las noches juegan al póker y al Scattergories. La última noche ganó papá Bush, le han aceptado, empezando por la D, “Dinosaur” como animal de compañía. Laura había puesto “Dog” y se la han dado por mala. Laura siempre tiene una sonrisa en la boca… ¡SIEMPRE! and ever… ¿Será el botox?

¡Qué bueno es nacer en los E-E-U-U de América!

Pan de plátano (Banana bread)No SPAM
Es pan. A este cake se le llama “pan”, como al pan de calabaza. Ésta es una versión personal del conocido postre tradicional norteamericano (¡de mediados del siglo XX!). Existe una versión vietnamita, Bánh chuối, que es prácticamente idéntica a la americana pero con leche de coco, ¿casualidades? En Australia suelen llevar siempre nueces y trozos de chocolate, como esta versión.
Sorprenderá, seguro. Es una verdadera delicia de postre. Nada seco y muy jugoso. Aguanta varios días en perfecto estado. Im-pre-sio-nan-te, siempre que os guste el plátano, por supuesto.

Pan de plátano (Banana bread)El chotis
A estas alturas todos sabemos que hace unos días fue San Isidro, que el chotis es un baile de origen alemán y todo sinfín de curiosidades sobre los organillos. Hacienda somos todos, pero unos más que otros. Después quieren y predican esa España (con mayúsculas) plural e igualitaria.

“Esta noche escribiré las palabras más duras, críticas y crueles”. Porque estoy harto. La televisión pública, la de casi todos los españoles, ayer (sábado) en todos los telediarios nos recordó que era el día de Internet (¡y a mí que me importa!), con amplios reportajes y minutos de oro. Al día “das Letras Galegas” un brevísimo comentario al final del telediario, un “ahhh, y en un rincón de la España global hay una tierra que se llama Galicia que celebra su día grande”. Ni les importa un comino qué se escribe o publica en Galicia, parte de la cultura de esa España diversa.

Pan de plátano (Banana bread)Hacienda somos todos, pero unos más que otros. Si en vez de hacer publicidad gratuita (¿?) a memeces peliculeras con efectos “tres de”; en vez de dedicar una semana a promocionar gratuitamente (¿?) los libros light, 0% de materia gris, como el de C. L. Zafón [*]; a si Raúl debe o no ir a la selección; en vez de dedicarle más de diez minutos del telediario a si éste u otro jugador de fútbol tiene cefalea o ha dormido mal… Sólo pido unos minutos una vez al año en la televisión pública, las privadas pueden hacer lo que les venga en gana.
[*] Nota: ojo, que yo también leo libros bajo en calorías, pero me molesta tanta publicidad gratuita. Son libros en los que al acabar dices: ¿y ahora qué?, como si sólo hubiese pasado el tiempo y todo lo que haya entrado haya salido sin dejar restos.

Pan de plátano (Banana bread)Hacienda somos todos, pero unos más que otros. Yo tampoco entiendo esas carreras jugándose la vida delante de los toros; esos piropos (¡guapa!) a una imagen a la que miles de personas, sudorosas, quieren tocar cómo si les fuese la vida en ello; a aquellos que se dicen valientes por pasar un manto colorado delante de un toro; a esos que queman millones de euros transformados en cartón piedra mientras otros pasan hambre; a esos, como yo, que escribimos estupideces en un blog (por poco tiempo)… pero LOS RESPETO (aunque ahora no lo haya demostrado) y entiendo que se hable de ello. Sólo pido un poco equilibrio. En este estado hay más celebraciones que la Semana Santa, San Isidro o los Saraos de la Feria de Abril. Hay pueblos olvidados que existen y quieren existir más allá del Olé y el mantón de Manila.

Por una vez estoy de acuerdo con esos fachas con la bandera del pollo negro: “España una”. Sí, España es Madrid y alrededores.

Pan de plátano (Banana bread)Anything you want …
… you got it.
Anything you need, you got it.
Anything at all, you got it.
Baby!
Lo tienes todo y más. Más de lo que nunca has dado, tu balanza está demasiado desequilibrada. Quid pro quo, reciprocidad. Pero una reciprocidad espontánea, nada forzada y altruista. Por lo visto eso es imposible.

The End, hasta mañana si Dios quiere. Buenas noches.

Pan de plátano (Banana bread)Ingredientes
  • 280 gr. de harina normal.
  • ¼ de cucharilla de té de sal.
  • 1 ½ a 2 de cucharillas de té de bicarbonato.
  • 85 gr. de mantequilla reblandecida a temperatura ambiente.
  • 270 gr. de azúcar.
  • 2 huevos pequeños.
  • 350 gr. de plátano bien maduros (no pasados).
  • 10 ml de extracto de vainilla.
  • ½ de cucharilla de té de canela.
  • Una pizca de nuez moscada.
  • 230 gr. de nata fresca espesa (crème fraîche)
  • 60 gr. de nueces troceadas.
  • 30 gramos de chocolate negro troceado (opcional).
(1) Precalentamos el horno a 165º C. Mezclamos la harina tamizada con la sal y el bicarbonato. Reservamos. Con ayuda de un batidor eléctrico (levanta-claras), levantamos la mantequilla con el azúcar, primero con la mitad y después echándole el resto. Añadimos los huevos, el plátano machacado (hecho puré), la vainilla, las especias y la nata fresca. Seguimos batiendo hasta que quede espumosa y aireada. Este proceso debe hacerse a máquina.

(2) Vertemos la mezcla de la harina tamizada, poco a poco y con cuidado, mezclando con una espátula de plástico de modo envolvente. Añadimos nueces y el chocolate (opcional) troceados. El chocolate contrasta con el sabor de la fruta y puede o no ser del agrado de todos, a mí me gusta el contraste.
Vertemos en un molde para cake, engrasado y enharinado, cubriéndolo hasta ¾ de su altura para que no rebose. Introducimos en el horno precalentado a unos 165 º C y dejamos cocinar hasta que esté hecho, entre 40 minutos y una hora, comprobando la cocción. Se retira cuando una brocheta salga limpia al introducirla en el centro.
El tiempo de horneado depende del tamaño del molde y las piezas. A mí me ha sobrado masa, por lo que he hecho unos muffins grandes, que han requerido en torno a media hora, creo recordar.

(3) Retiramos del horno y dejamos templar en una rejilla. Envolvemos en película de cocina e introducimos en el frigorífico, retirándolo una media hora antes de servir. En el frigorífico gana sabor y se vuelve más jugoso.

Los primeros me los he tomado de modo inmediato (delicioso), los segundos después de reposar en el frigorífico (igualmente deliciosos).
¡No se puede parar!, ¡y quién quiere parar!

Pan de plátano (Banana bread)

martes, 20 de mayo de 2008

Cake de queso, chocolate y naranja

Cake de queso, chocolate y naranjaDicen que está lloviendo

Love me two times
(http://larsvontrier.blogspot.com).

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Desde hace muy poco que me he aficionado a los cakes. No sé si fue a raíz del cake chocolate con trozos de chocolate a la flor de sal (uno de los buenos) o ya venía de antes, con los de saborcito a mantequilla. Cada cierto tiempo me entra una necesidad relativa de tomarme uno, eso días en los que por un motivo u otro acabo estando en casa demasiado tiempo. Entre pausa y pausa un trocito de cake.

Cake de queso, chocolate y naranjaEsta vez he hecho dos: uno con sabor anaranjado, sencillo, jugoso y rápido, éste; y otro de impresionante sabor a plátano, especias y vainilla, un clásico personalizado. Empezaré por dónde tengo que empezar, no me adelantaré.

Cake de queso, chocolate y naranjaLa lluvia en Gallicia es una maravilla
Dicen que está lloviendo y ahora, sábado por la tarde, no veo una sola nube en el horizonte que de distingue desde la ventana del salón de A Illa. El mar se divisa en la lejanía y, de puntillas, puedo ver un poquito de “O Areoso”. M duerme, quería “aprovechar la tarde”. Justo acaba de levantarse. Salimos.

A ToxaA Toxa
Ya estamos de vuelta, y revuelta. Hemos aprovechado la tarde dando un paseo por A Lanzada, A Toxa y O Grove. Los malos augurios meteorológicos no se produjeron y el sol nos ha acompañado en todo momento. Es sábado pero parece domingo, todo cerrado y la gente viste su ropa dominical con algún que otro zapato de charol. El paseo festivo es un clásico, a veces aburrido, a veces relajante y siempre esperando a que llegue el lunes. La sorpresa, no siempre alegría, llega cuando, ya en casa, descubres que todavía te queda otro día por disfrutar antes de la vuelta al trabajo.

Praia da Lanzada - Playa de A LanzadaPraia da Lanzada - Playa de A Lanzada
Las 9 olas han quedado para mejor ocasión...


Hoy he visto otro clásico que pensaba estaba de capa caída: las bodas del Parador. Bodas de alfombra roja, pamelas y con el toque tradicional de gaiteiros, que encajan bien poco en el ambiente más conservador del entorno.

Cake de queso, chocolate y naranjaDr., me duele aquí
Todo tiene un porqué, un porqué probabilístico y motivado. Esas casualidades, que existen, son fruto de unos dados trucados tirados al azar. Si la vida está llena de desesperación y confusión, estás desanimado, sin fuerzas, cansado de tanto “tú”, la probabilidad de que el dado salga por la cara de la incomunicación, aislamiento, desánimo, olvido y apatía es mayor que la probabilidad de que salga “comunicación”, “mensajes en el blog” o el “ahora voy”. La puerta de la habitación está cerrada.

Tardes que se suceden una tras otra. Tardes perdidas en la nada. - ¿Cómo estás? - Tirandillo. “Tirandillo” es peor que mal, “tirandillo” es “ni fu ni fa”, la vida pasa y se agota poco a poco, consumes y no produces ni alegrías ni emociones, (mal)gastas el tiempo para que llegue antes. Llegar, nos pasamos la vida esperando…

Cake de queso, chocolate y naranjaLove me two times

Cake de queso, chocolate y naranjaIngredientes
  • 265 gr. de harina.
  • 16 gr. de levadura química (Royal)
  • Una pizca de sal.
  • 300 gr. de azúcar.
  • 300 gr. de queso crema.
  • 1 ½ naranja, el zumo y la ralladura.
  • 3 huevos, separadas las yemas de las claras.
  • 80 gr. de trocitos de chocolate negro (70%)
Cake de queso, chocolate y naranja(1) Troceamos el chocolate. Mezclamos la harina tamizada con la levadura química y una pizca de sal. Reservamos. Con un batidor de varillas, levantamos el queso con el azúcar y la ralladura de naranja fina. Podríamos haber mezclado antes el azúcar y la ralladura de naranja con los dedos para aromatizarlo más intensamente. Añadimos las yemas y el zumo, todo sin dejar de batir de modo enérgico.
Vertemos la mezcla de la harina, poco a poco, mezclando con una espátula de plástico.

(2) Precalentamos el horno a 180º C. Levantamos las claras a temperatura ambiente con un chorrito de limón. Cuando estén firmes, añadimos un par de cucharadas de las claras sobre la masa para aligerarla y el resto con cuidado y de forma envolvente. Al mismo tiempo iremos añadiendo el chocolate troceado.
Vertemos en un molde para cake, engrasado y enharinado, cubriéndolo hasta ¾ de su altura para que no rebose. Introducimos en el horno precalentado a 180 º C y dejamos cocinar hasta que esté hecho, cerca de una hora, comprobando la cocción. SI a media cocción vemos que se oscurece la superficie, cubrimos con papel de aluminio para que no se tueste. Retiramos cuando una brocheta salga limpia al introducirla en el centro del cake.

(3) Retiramos del horno y dejamos templar sobre una rejilla o en un baño de agua fría. Desmoldamos y empapamos (opcionalmente) en un jarabe ligero con un poco de zumo de naranja (ideal) y Grand Marnier. Envolvemos en película de cocina e introducimos en el frigorífico. Personalmente lo prefiero frío y unas 24 horas después de su preparación, gana sabor y se vuelve más jugoso.
Fácil y un buen acompañamiento para un desayuno o un café de media mañana/tarde.

Cake de queso, chocolate y naranja