viernes, 8 de abril de 2011

Pudding de ciruelas y chocolate con salsa de toffee

Pudding de ciruelas y chocolate con salsa de toffeeCon suerte, hacia adelante

Versión original subtitulada de ciruela y chocolate
Una vez más, la indescifrable necesidad humana y el instinto me han transportado al mundo del bizcocho húmedo de sabor diferente, circunstancia que permitirá recordar otro postre que quizás haya pasado desapercibido o no se merezca el olvido al que ha sometido el paso del tiempo: Sticky toffee pudding (pudding de dátiles y salsa ...). (Sí, ya sé que en castellano es “pudin” (o “pudín”) pero en estos postres me llama más escribirlo con la grafía inglesa).
Como aquél, éste es un bizcocho (pudding) pegajoso con un intencionado y ligero sabor a toffee, proporcionado por la melaza, el azúcar demerara (o mascabado si no se tiene) y la mantequilla. (Otra aclaración ortográfica: “mascabado/moscabado” es la grafía correcta en castellano. La grafía con “v” es la portuguesa de la que procede el término). Las ciruelas, el chocolate, la vainilla y las especias (si se usan) harán el resto, darle su verdadera esencia. La salsa que lo acompaña es un elemento básico y, como decía en la receta del “Sticky toffee pudding”, innegociable.

Pudding de ciruelas y chocolate con salsa de toffeeNo siempre es posible disponer de todos los ingredientes de este pudding, pero sí es posible sustituirlos por otros que modificarán ligeramente su sabor pero seguirán aportando una personalidad a este plato. Sería como unos hermanos gemelos, iguales en esencia pero distintos en hecho. Sustituir el “Black Treacle” por melaza (puede comprarse en el Mercad….) es totalmente admisible y sin cambios perceptibles. Con la sustitución del Golden Syrup por una miel ligera no pasa lo mismo, se nota un ligero cambio de sabor (también lo he probado con miel) pero sigue quedando un bizcocho delicioso. En cuanto a los azúcares, salvo el Demerara, el mascabado es relativamente fácil de encontrar y, si no se usa, la melaza le da ese tono caramelizado/café de la mezcla. Ojo, el azúcar moreno tiende a secar más los bizcochos, por lo que creo que es mejor sustituirlos por azúcar normal si no se dispone de ninguno de ellos, por lo menos en parte.

Pudding de ciruelas y chocolate con salsa de toffeeLa flor de los cerezos

- ¡Ey! Dicen que caen a cinco centímetros por segundo.
- ¿Eh? ¿Qué?
- La velocidad a la que caen los pétalos de la flor del cerezo, cinco centímetros por segundo.
- Sabes un montón de cosas, Akari.
- Oye, ¿no te recuerda a la nieve?
- Puede que sí.
(…)
- Espero que podamos volver a ver juntos la flor del cerezo el año que viene.

No recuerdo cuando empecé a escribir las primeras palabras, quizás hace un mes. No puedo precisarlo, ¿años?, ¿días? Tal vez mis quejas sean injustificadas y sea la persona (iba a escribir “¡¡¡¡HOMBRE!!!!”) más afortunada del mundo. En un trocito de pastel, lo soy.
Ya, mas mi memoria no guardaba tres semanas como estas tres (o cuatro) últimas, tan duras y agotadoras. No del mismo modo, no tan continuado. Cuando parecía que la otitis de Teo se había curado, vino otra… o la misma, vaya usted a saber. Ésta más dolorosa. Después vino el cambio de hora, los exámenes, el trabajo… el buen tiempo, el mal tiempo, el buen tiempo… El 19 de marzo llegó la confirmación de que soy un mal padre, ¡tenía que ser justo ese día! Un dócil padre sometido a los mandatos de un niño.

Un día de gran lunaCuando puedo dormir, Teo se despierta. Cuando toca madrugar (más) tengo que despertar a Teo. Menos de dos horas al día para todas las tareas: preparar material de clase, cocinar (comida y/ cena), otras labores de casa (Teo),… así toca acostarse a las 2 (y pico) y levantarme a las siete como muy tarde. Eso sí, mientras espero a que Teo se quede dormido, le dedico media hora al día a hacer unos dibujos en la agenda. Me relaja, me hace olvidar.
Este miércoles fue peor todavía peor, me había costado muy tarde, tenía exámenes que corregir. Al poco tiempo de haberlo hecho, poco más allá de las tres de la madrugada, se despertó. No sé si habría sido el repentino calor sofocante, alguna molestia o simplemente capricho. Allí estuvimos hasta las seis, escuchando aquellas palabras, mientras contaba los minutos que faltaban para despertarme, perdón, levantarme.

“Querida mamá, no te lo vas a poder creer, pero hoy, bajo el árbol gigante que hay en la colina, Mei se ha encontrado con un fantasma… Totoro. Papá dice que es el Rey del Bosque, sea quien sea, estoy deseando conocerle…”

Recuerdo una de esas noches en las que te acuestas as las tres y piensas: “me quedan menos de cuatro horas para levantarme”. Mientras lo piensas un estado de ansiedad se apodera de ti y empiezas a dar vueltas en la cama. Sientes pinchazos y un pitido en la cabeza, como un motor que lleva todo el día encendido y no puede más. Piensas cosas raras, en la enfermedad, en que ya no podrás dormir nunca más, que tu cuerpo se ha acostumbrado a dormir despierto. Cuando sin darte cuentas concilias el sueño pasa algo: una llamada, tos, un golpe… y sucede. Llegado el día tampoco puedes, tienes tantas responsabilidades que no debes dejar ninguna de lado.

Pudding de ciruelas y chocolate con salsa de toffee¿Por qué todos los niños dicen “abujero”?

Amo la primavera. La amo más que nunca, con todo lo que le puedo dar. Amo la primavera en Galicia. Días que crecen más rápido que Teo, mañanas frías y tardes soleadas. Brotes. Intervalos vacacionales breves pero intensos. Camisetas y resfriados, primeros sudores. Excitación exagerada. Esperanza. Luz al final del túnel invernal. ¡Ya no sé si la amo o la odio!

AguaNo puedo plantearme responder a los comentarios que han ido posándose suavemente durante de estas últimas semanas, de algún modo ya lo estoy haciendo ahora. Una justificación no es una respuesta, pero ayuda a no sentirse culpable. Así le sirve a muchos, a mí no. Pondré letras o seudónimos. En Internet se escribe con tinta indeleble, se corre el peligro de que lo escrito se ponga en tu contra a medida que pasa el tiempo. Y así lo hace y ha hecho siempre. Prefiero no releer, me arrepentiría, pues él ya no soy yo, y yo no seré yo mañana mismo.

Django: ¿A dónde vas?
Remy: Con suerte, hacia adelante.

Un “gracias” y un nombre es un buen comienzo. Para no ser reiterativo, hago extrapolable el agradecimiento a cada inicial y epígrafe.

Olmavis, hasta ya me he olvidado de la insignificancia de un regalo sin forma ni fondo. Ni me ha molestado que haya vuelto a hacer lo mismo que la otra vez: devolverlo con acuse de recibo. ¡Es tan difícil regalar!
Hay regalos tan baratos que se pueden comprar con dinero.
No, no puedo valorar los regalos por los aciertos, es casi imposible, pero sí por las intenciones. Me molestó la intención y más me molestó el desenlace. Al devolverlo, unos 80 euros (precisó claramente el importe), no lo hizo con ticket regalo ni sustituyéndolo por un producto de “similares características”. “Como no me devolvían el dinero (o eso creía) me compré un bolso”, me dijo, y yo sin regalo y con un nuevo desengaño. Ver para creer.

No me interesa memorizar. El Arte no se memoriza, como eso de “Teoría del Arte”. El arte tampoco se teoriza, se siente o se ignora. Lo que sí he hecho es perder el tiempo con un poco de matemáticas básicas una vez por semana, rememorando los tiempos en los que enviaba envoltorios de signal+ para que me tocase un disco de “El libro de la selva”, y me tocó:

Busca lo más vital, nomás
Lo que es de precisar, nomás
Pues nunca del trabajo hay que abusar….
Si buscas lo más esencial
Si nada más que ambicionar
Mamá naturaleza te lo da….

E…
, a mí siempre me ha gustado con “H”, como la hermosa y mítica hija de Zeus (Ζεύς, Theo, Teo) … ¡cuántas veces lo habré dicho!

Pudding de ciruelas y chocolate con salsa de toffeeB.. ¡Qué más quisiera yo! Vencer los miedos de una tacada, acabar con la rémora de tantos años de timidez en un segundo. Quemar en papel al pusilánime construido por un pasado que le sirve de estúpida justificación.
La tengo, tengo justificación. Precisamente, este sábado por la tarde/noche tengo el bautizo del hijo de F.S., en el que ejerceré de canguro para volver temprano a casa y acostar a un niño de nombre Teo.
Quisiera haber acudido, después de más de 20 años sin hacerlo, a una carrera, antes de que la edad (que va haciendo mella con pasos de gigante, sobre todo en los últimos 3 años) acabe con toda marca razonablemente decente. Una pena, me veía con relativa fuerza y ganas. Pese al cansancio y a los dolores de espalda, había días razonablemente salvables y con ganas de ser uno de los primeros “veteranos”. Tengo la sensación de haber perdido muchos años de mi vida desgastando tontamente calorías por miedo a volver a sentir un hormigueo en el estómago…
No me engaño, yo corro por evasión. Tampoco me engaño, sigo siendo un tímido e inseguro adolescente.
Sin que sirva de precedente, volveré a ser reiterativo (¡”volver a ser reiterativo” es una absurda redundancia!): GRACIAS de corazón.

G., “grande” es sólo una palabra. Después viene todo lo demás. Agotador, divertido, cansado, risueño, cariñoso, inquieto… “Grande”, tú eres grande en el sentido más metafórico del vocablo.

(||) Pause. Necesito más ayuda dentro del hogar. No para cocinar, no para limpiar ni madrugar. Para acompañarme en esas cansinas tardes de semana recorriendo el centro de Santiago con un carrito en una mano y un niño en hombros. Anteayer me costó dormir por ese dolor de cuello/espalda.

Pudding de ciruelas y chocolate con salsa de toffee|> Play. Sigo.

C. R. , ahora estoy con la mente nublada y la vista cansada. Como si tuviese unas nubes perpetuas sobre mi cerebro, me costará no excederme (en sentido figurado) con mi respuesta.
Lo importante es llegar, o quizás no. Lo importante sería quedarse, o quizás no, porque podría no estar. Lo importante es ser y haber estado un ratito de un modo sincero.
No digas “cordial saludo”, suena poco sincero, a una seria frase hecha. Mejor, un saludo (o más). Gracias.

E. sin H, gracias, cien mil es un número muy grande después de la conversión al euro. Thanks.

I., antes éramos menos, pero más constantes. La vida nos ha robado tiempo a tod@s... a un@s más que a otr@s.

BonavalR.ta, muchas gracias. No me queda claro si el día del padre se debe felicitar a todos los padres o sólo al tuyo. Ya estoy aquí.

La.., que rima con “…quiero ser como tú”. No dormir no aumenta la creatividad, distorsiona la realidad. Te vuelve más sensible a cualquier hecho o comentario. La creatividad se estimula con el sueño, despierto o no. Mil gracias.

A, B, L,…, gracias..

Pudding de ciruelas y chocolate con salsa de toffeePudding de ciruelas y chocolate con salsa de toffee
Para un molde de 20x20 cm2

Pudin de ciruelas y chocolate
  • 200 gr. de ciruelas pasas con hueso y deshuesadas [*].
  • 50 gr. de chocolate negro troceado en fragmentos no demasiado grandes (unos 2 ó 3 mm de lado)
  • 1 ó 2 cucharadas de té de bicarbonato sódico.
  • 290 ml. de agua mineral.
  • 185 gr. de harina.
  • 15 gr. de cacao puro en polvo.
  • 8 gr. de impulsor, también llamada “levadura química” (Royal).
  • ¼ de cucharilla de té de sal.
  • Opcional: 1 cucharilla de té de especias variadas (canela, jengibre, cardamomo, pimienta de Jamaica…)
  • 65 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 170 gr. de azúcar Demerara, si no se tiene úsese azúcar normal o azúcar mascabado (puede hacerse a partes iguales).
  • 2 huevos grandes (120 gr.)
  • 60 gr. de Black Treacle o melaza.
  • 30 gr. de Golden syrup o miel (no fuerte), mejor lo primero.
  • 8 ml. de aroma de vainilla (vainillina) ó 5 ml de esencia natural de vainilla
[*] Las ciruelas pasas con hueso se mantienen más jugosas que las deshuesadas. Obviamente, hay que retirarles el hueso antes de pesarlas.

Salsa de toffee al chocolate
  • 110 gr. de nata al 35% M.G.
  • 60 gr. de mantequilla.
  • 60 gr. de azúcar mascabado [**].
  • 55 gr. de Black Treacle o melaza.
  • 25 gr. de Golden syrup o miel ligera.
  • 1 cucharilla de té de cacao puro en polvo.
[**] Nota: en España se puede encontrar en los hipermercados en los que llega antes la primavera. De hecho, hace meses que ya es primavera en ellos.

(1) Engrasamos y enharinamos un molde de unos 20x20 cm2. También puede hacerse en moldes individuales para flan. Yo acostumbro a forrar el molde con papel de vegetal de hornear, es más fácil desmoldar el postre. También he hecho alguno (con la masa sobrante) en moldes individuales.
Precalentamos el horno a 200 ºC.

Preparación de los ingredientes. Deshuesamos las ciruelas pasas y las troceamos en fragmentos pequeños. Troceamos el chocolate negro. Reservamos.
Esparcimos una cucharilla (de té) de bicarbonato sódico sobre las ciruelas troceadas. Calentamos el agua (como se evapora, herviremos mayor cantidad y la pesaremos antes de añadirla) y la vertemos sobre las ciruelas troceadas. Mezclamos la harina con la levadura química, el cacao en polvo, ¼ de cucharilla de té de sal y las especias, si las usamos. Le quedan bien. Así tenemos las ciruelas con el agua más el bicarbonato, el chocolate troceado y la mezcla de harina.

(2) Batimos la mantequilla con el azúcar Demerara hasta que esté totalmente integrado y espumoso. Sin dejar de batir, añadimos los huevos, uno a uno, el black Treacle (o melaza) y el Golden syrup (o la miel). Seguimos batiendo hasta formar una masa homogénea. Añadimos la mezcla de harina.
Todavía caliente (si no lo está la templaremos), batimos la mezcla de las ciruelas con una batidora eléctrica hasta formar un puré (no tiene porque ser demasiado suave pero no deben quedan trozos grandes). Añadimos la vainilla y otra cucharilla de bicarbonato sódico. Vertemos sobre la mezcla anterior, batiendo (con varillas) hasta que forme una masa homogénea. Añadimos el chocolate troceado.

(3) Por último, echamos el relleno en el molde cuadrado de 20x20 suficientemente alto. Introducimos en el horno hasta que esté firme, cuando al introducir un palillo/cuchillo/brocheta no salga demasiado húmedo, entre 25-35 minutos. Es mejor que el bizcocho no quede demasiado hecho, incluso algo crudo, quedará más jugoso. Si lo retiramos antes de tiempo correremos el peligro de que se baje en el centro, no es un problema, el centro quedará más jugoso y tierno.
Lo retiramos del horno, lo dejamos templar y lo introducimos en el frigorífico hasta el momento de consumir. Cuando lo vayamos a consumir lo retiraremos una hora antes del frigorífico, aunque con la salsa caliente puede ser suficiente para contrastar temperaturas. En ese momento prepararemos la salsa de toffee o calentaremos ligeramente una ya preparada. Recomendaría no prescindir de la salsa, es una parte muy importante del éxito del postre.

(4) Preparación de la salsa de toffee y chocolate. Depositamos todos los ingredientes en un cuenco y llevamos al fuego, removiendo constantemente con una espátula hasta que se haya disuelto. Subimos el fuego y dejamos que hierva y espese un poco sin dejar de remover.
La retiramos del calor y dejamos templar. Gana consistencia al enfriar, por ello no debemos preocuparnos en exceso por la densidad de la mezcla. Añadimos la salsa sobre los trozos de pudin en el momento de servir.
Riquísimo (para mi gusto). También pueden hacerse en molde de flan individuales.

Pudding de ciruelas y chocolate con salsa de toffee