Puente sobre aguas turbulentasSi tuviese que repetir todas las semanas un postre no sería un brownie, ni una tarta de chocolate, ni una Saint-Honoré, ni una mousse, sería algo parecido a éste. Una delicia. Aunque esta vez he cometido un pequeño error: he abierto el horno muy repentinamente (no sé en qué estaba pensando) y se me ha encogido ligeramente por los bordes, ese “problema” no ha sido un inconveniente para un sabor delicioso. Probadla, por una vez hacedme caso.
Es una delicia, esponjosa, con un sabor a almendra (troceada), a limón y a vainilla. Después está esa cobertura, impresionante, con un excelente Amaretto, aunque éste haya sido elaborado en Alemania… problemas de denominación de origen.





















