Había una vez un niño…Después dirán algun@s que no pongo platos salados… y al final todos nos perdemos por los dulces.
Este plato es de esos que tienen historia y que te marcan desde que eres pequeño. Es un plato que por el simple hecho de hablar de él ya me llena de recuerdos. Esos recuerdos son de infancia en colegio interno y de comida de domingos en casa de mis padres.







