domingo, 28 de octubre de 2007

Tarta de queso y café con leche

Deseando amar

Jugando

Una verdadera delicia. Y eso que no me gusta demasiado el café y las tartas de queso empezaban dejar de tener secretos, me gusta descubrir cosas nuevas. No tiene nada que ver.

Primero, no os fiéis de las fotos, o no estaba inspirado “... o mi reloj estaba parado”, gana mucho a simple vista y más en el paladar. Aviso a navegantes: seguid las indicaciones de la receta, con las dos capas, café y leche, y obtendréis un postre para quedarse con vuestros mejores amigos, cafeteros o no.


viernes, 26 de octubre de 2007

Dal (Lentejas de La India con salsa de curry) - Pollo en salsa de coco agridulce

Climate crisis

Sabores de la India

Un pollo al curry, un dal o un naan, son platos típicamente hindúes, perdón, indios, pues la religión hindú no se limita a ese país, en donde también existe una gran población musulmana. Estos tres platos ya lo he hecho y los pondré en alguna de sus (otras) versiones. Aquí presento un dal o daal y un pollo agridulce, porque en ambas se emplea leche de coco, del que también podría decirse que es uno de esos ingredientes típicamente orientales para la preparación de platos más o menos agridulces.

jueves, 25 de octubre de 2007

Bizcocho de miel de brezo

Bizcocho de miel de brezoEl mejor amigo de la mujer

¿Quieres tomarte un té conmigo?, honey!

Este bizcocho de miel es una receta de “Emma Sturgess”, una receta tradicional británica, para los que dicen que en Inglaterra no se come bien. En cakes y galletas para el té son unos expertos.
Es una receta sencilla, casi diría, demasiado sencilla. No se trata de un bizcocho demasiado esponjoso, fíjense en la cantidad de harina, pero tiene un sabor riquísimo, ideal para tomar con un café, té o durante el desayuno. Me encanta la miel.

martes, 23 de octubre de 2007

Galletas de azúcar y nueces

Galletas de azúcar y nuecesNo es más de lo mismo

Ni lo pretende ser. Son galletas, pero muy diferentes y… riquísimas. A partir de ahora optaré por ser más claro y directo, más subjetivamente categórico. Para mis gustos.

Fijaos, llevan mantequilla y… ¡aceite! Más, llevan vainilla, nueces y... crémor tártaro (ya sabéis de qué estoy hablando ;-)). Cuando pongo una receta, lo sé porque a mí también me pasa al leer alguna, tendemos a fijarnos en la imagen y muy poco en los ingredientes. Pues bien, si imaginamos estas galletas crujientes y con esos aromas (incluido el aceite) sabréis de qué estoy hablando. Creo que llegará el momento en el que, al igual que Beethoven, no necesitemos oír para escuchar, ni probar para saborear…

Galletas de azúcar y nueces

domingo, 21 de octubre de 2007

Los mejores brownies

Los mejores browniesLa boda de uno de sus mejores amigos

No lo digo yo, mi modestia no lo permitiría y mi forma de pensar evitaría ser tan categórico: “los mejores”. Así lo titula el libro “Pasión por el chocolate” de Trish Deseine.

Llevaba unas cuantas semanas haciendo unos brownies diferentes y con personalidad propia. Aunque todavía tengo muchas recetas pendientes, creo que ha llegado el momento de volver a los orígenes, al brownie clásico. Me había olvidado del libro, fue después de haber comprado “Chocolate”, de J. Andrieu, cuando me vino a la memoria esta receta y estos brownies que lo abrían. “A por ellos”, pensé, que mejor forma de poner un “punto y aparte”.

Los mejores brownies

sábado, 20 de octubre de 2007

Bizcocho/Tarta esponjosa de limón

Patchwork

“En los mapas del cielo el sol siempre es amarillo”

¡Y el limón verde! Sí, esta tarta o bizcocho puede incluso hacerse con lima (verde). ¿Por qué “tarta” si parece un bizcocho? Porque esta misma receta puede presentarse como una tarta, riquísima, si la cocción se disminuye, durante unos 15 minutos, no mucho más, y, sobre todo, si las claras se mezclan muy poco al final del proceso. Así, los componentes se separan ligeramente durante la cocción, bajando los más densos (líquidos), emergiendo los menos (merengue) y formando una tarta de limón en dos o tres capas. También podríamos hacer el bizcocho esponjoso y, opcionalmente, rellenarlo con crema y cubrirlo con nata o merengue. Todo con la misma receta, sólo pequeños cambios para grandes diferencias.

Si lo hacéis tendréis, casi con toda seguridad, uno de los mejores bizcochos de limón que pueden probarse. Es muy importante el tiempo de cocción, nunca superior a 20 minutos (aunque depende del horno), para que quede con una ligera textura húmeda. El molde tampoco debe ser demasiado grande para que el postre tenga cuerpo. De unos 23 cm.

Me quedé con tan buen sabor de boca con la delicia de almendra y limón que me apetecía otro postre de aspecto típicamente casero y muy rico, of course.


jueves, 18 de octubre de 2007

Galletas bretonas – Galletas de chocolate con perlas de chocolate (ricas y sencillas)

2x1

Menuda semanita. Cuando se me da por hacer galletas no paro. Éstas son dos de ellas, las pongo en pareja (2x1) por dos motivos: por su sencillez, tanto de ingredientes como de elaboración, y por su sabor, de principios básicos pero muy, muy ricos. Unas para tomar con un té o café (no es mi caso, que me las tomo en cualquier momento), otras para los aficionados (como yo) al chocolate. No diré cuáles son las mejores.

He hecho hasta tres tipos de galletas más. Había acabado mi caja de galletas y tenía que volver a llenarla, para poder disponer de ellas en esos momentos de aprieto, cuando necesitas algo dulce que llevarte a la boca. Guardadas herméticamente pueden durar semanas… si no se acaban antes, claro.

miércoles, 17 de octubre de 2007

Costillas de cordero al horno en salsa agridulce de soja

La costilla de Pepinho

Empezaré por la receta. El “recuerdo” de esta receta se lo debo a Karlos Arguiñano. Probablemente haya sido un jueves, pues es el día que cocino antes de ir a correr. Ese día realizó un sencillo y apetitoso plato: unas costillas de cerdo con salsa de soja, una receta muy parecida a ésta que presento. La visión (audición ;-)) de ese programa me trajo a la memoria esta otra, que realizaba hace tiempo y que tiene muchos parecidos con la suya. La diferencia sustancial es el horneado (tiempo y temperatura) y los elementos que proporcionan acidez a la salsa: cítricos frente a vinagre.

martes, 16 de octubre de 2007

Roscos de vanilla, cardamomo y chocolate

Dónde está el agujero

Algunos han sido fritos durante la preparación de los roscos, así acababa con “la fiebre de matar al gusanillo”. Otros amasados nuevamente para formar las últimas unidades. Los agujeros, que no lo son tal, pues agujero es ausencia, resultan unos buñuelos excelentes espolvoreados con un poco de azúcar glasé.

Estos roscos los he realizado varias veces, una de ellas al mediodía y otra durante la noche. Pienso que lo mejor es hacerlos por la mañana o prepararlos para ser comidos al mediodía. De un día para otro, aunque ricos, no se conservan igual de frescos. Todas las fotos que presento han sido realizadas al día siguiente, aunque no se percibe del todo la textura, diría, sin dudarlo, que están mucho mejor recién hechos.

Le he puesto unas vainas de cardamomo, que ejercen un contraste muy interesante con la vainilla. Si lo deseáis, podéis prescindir de ello, incluso de la vainilla, y tendréis unos (también) deliciosos roscos de manteca.


domingo, 14 de octubre de 2007

Magdalenas de almendra y miel con pepitas de chocolate

A libro nuevo… victoria segura

El sonido de la música [*]

¡Y versa sobre chocolate! Es lo que tiene, el chocolate resulta tan atractivo a la vista (y al paladar) que muchos de mis libros de cocina, diría repostería, hablan directa o indirectamente sobre el chocolate.

La última adquisición no ha sido para menos. El título no podía ser más claro y conciso: “Chocolate”, su autora [**], Julie Andrieu, no ha cantado en ningún musical, si bien lo primero que me ha venido a la cabeza al leer ese nombre fue: Julie Andrews. La otra duda me surgió, después de haber visto las fotografías, es la eterna pregunta para mucha gente: ¿cómo consigue mantener el “tipo”?. Porque muchas reposteras son mujeres pero, además, ¡delgadas!, ¿quién se come los postres? En nuestra casa los comemos dos… y M ya se queja por ello, me culpa (indirectamente) de esos dos kilos que dice le sobran; que no haga nada rico, que “cualquier cosa” y a la plancha, pero una vez ha empezado ya me está pidiendo el plato siguiente. Que la sorprenda. Eso intento. El (rico) pescado de hoy ha sido “culpa” mía, por suerte, bajo en calorías. A mí me da igual, sólo quiero verte feliz y que me dejes serlo.