Alas de deseoDisfruta
Un ridículo juego de palabras para un postre nada ridículo. Muy sencillo, como casi todos los bizcochos, y muy jugoso. No es la mejor época del año para muchas frutas, sólo las naranjas, otros cítricos, alguna manzana rezagada y un poco de fruta con hueso. Es suficiente, la receta no apuesta por ninguna en concreto, sólo da algunas recomendaciones para que cada cual aguante su vela.
Mi vela se ha aguantado por sí sola, por su combinación de sabores y agradable textura. Porque unos pocos ingredientes son suficientes para ser feliz. Personalmente prefiero que estos bizcochos no queden demasiado hechos, lo justo para que al cortarlos una vez fríos no se rompan. Las frutas las dejaremos macerando con azúcar mientras preparamos el relleno, así les quitaremos un poco de acidez inherente. Delicioso.













