sábado, 29 de marzo de 2014

Pastas de fruta de fresas/Pastas de fruta de piña/Dulce de fresa

Dulce de fresas y naranja

Una verdadera delicatesen que nada tiene que ver con esos dulces que tanto se consumen y que llamamos “gominolas”.
Éste es un verdadero dulce de pastelería. Suave, con intenso sabor a fruta, de una textura que se descompone en la boca y, por supuesto, dulce y aromático. Una verdadera “pasión turca” en versión de alta repostería.

Dulce de fresas



En discreto “placer” de la burguesía

Pequeños grandes dulces. Segunda parte

Necesito escaparme por un momento. Necesito escribir una receta más, necesito otro pretexto para evadirme de este ritmo de vida y retomar este diario en forma de recetas, pese a robar el tiempo a las horas sueño y apartar otras labores más importantes. Una excusa como cualquier otra. Una vida como cualquier otra.

Dulce de fresas y naranja

Todavía recuerdo cuando un profesor de matemáticas nos habló de la anécdota atribuida a Gauss de cómo con unos diez años de edad resolvió en poco tiempo el problema de la suma de números (consecutivos) de una progresión aritmética: 1+2+3+…+12. Aunque para él la suma era mayor, para mí tiene otro significado bien distinto. El problema, una vez conocido, es de solución muy trivial: 13x6=78. Aplicado al número de recetas por mes, estaríamos hablando de un número de entradas superior a las publicadas durante el primer año de Teo, aunque, por supuesto, bastante inferior a los dos primeros años de vida del blog. Este mes tocan 3.
Su nacimiento significó tener que privarme de muchas de mis aficiones hasta entonces, empezando por el cine, la lectura o la música. El blog lo aparté en parte, y sólo correr, a costa de descansar lo mínimo necesario, es la única afición que todavía perdura a trompicones, eso sí.

Dulce de fresas y piña

A primera vista esta entrada podría parecer una sencilla y poco atractiva receta de dulce de frutas, unas gominolas. Pero no lo es en absoluto. De hecho, la considero una de las mejores y más delicadas recetas que pueden hacerse entre las últimas que he publicado. Es a este tipo de dulce a los que me refiero cuando digo que me encantan las golosinas, porque las comerciales son para mí sólo un aperitivo. Es éste una verdadera pasión personal, una delicatesen (como he dicho en la introducción) para paladares cultivados y muy exigentes. El caviar de la alta repostería dulce.
Comparar unas chuches comerciales con este dulce es como hacerlo entre un mal vino servido en Tetra Brik y un buen Châteauneuf-du-Pape, un reserva Domaine Serene, Pinot Noir de Willamette Valley o un rioja Imperial, Gran Reserva del 2004. “Entre copas”.

Dulce de fresas

Se trata de una receta muy sencilla, siempre que encontremos los ingredientes necesarios para crear este placer. El termómetro es imprescindible si queremos darle el punto de caramelo adecuado. La glucosa no lo es tanto, pero ayuda a que la textura sea suave, nada dura. La pectina es el ingrediente básico, aunque su proporción en masa parezca ínfima.
Para mí, el ingrediente más determinante es el “gelificante” (espesante). Las opciones son varias: pectina, agar-agar, maicena o gelatina, por ejemplo, pero las diferencias de resultado por el uso de uno u otro son tan abismales que se hace importante hablar de las características de cada uno de ellos. “Todos los gelificantes son iguales… pero unos más iguales que otros”, diría Orwell.

Descartaría totalmente el uso de gelatina. Sé que much@s de vosotr@s habéis hecho dulces caseros, gominolas, con gelatina, pero el resultado no deja de ser una gelatina con forma de chuche y que nada tiene que ver con esta receta. La gelatina tiene varios problemas, empezando por la baja temperatura a la que se funde, su origen animal o la obtención de una textura demasiado pegajosa, poco agradable, gelatinosa. La conservación de unos dulces hechos con gelatina implica su preservación en un lugar fresco, obteniendo una textura nada agradable al paladar. La única concesión al uso de gelatinas es el dulce se monta con un batidor de varillas, pero el resultado sigue siendo un dulce con demasiado cuerpo.

Dulce de fresas y piña

Para la elaboración de unos dulces de fruta el espesante más adecuado es la pectina, que es el que se suele usar profesionalmente y el que yo utilizo para le preparación de este tipo de dulce. Yo uso pectina de manzana, cuya aportación al sabor del postre es insignificante e inocua.
La pectina es un gelificante natural que se extrae de (cierto tipo de) fruta, manzanas o uvas, principalmente, por ese motivo resulta muy fácil preparar dulce de manzana o membrillo. Se suele distribuir en polvo y su principal uso es como espesante de mermeladas, salsas, confituras o dulces de frutas. Hoy en día no es demasiado difícil de conseguir, sobre todo en grandes ciudades, aunque yo lo compro siempre por Internet. Además, dada la poca proporción/cantidad de pectina necesaria para espesar una salsa o un dulce, es un producto que a la larga resulta muy económico. Obtener pectina casera a partir de manzanas, por ejemplo, también es bastante sencillo, pero su preparación, por motivos de tiempo, lo dejaré para otro momento.

Dulce de fresas y naranja

Para que la pectina forme un “gel” (de ahí el término artificioso “gelificante”) y espese el puré o salsa, es necesaria la presencia de agua, aunque también favorece la gelificación una pequeña proporción de componente ácido. De hecho, muchas recetas “más” profesionales, suelen incluir una pequeñísima proporción de ácido tartárico, que se usa como antioxidante (alargar la conservación de mermeladas y dulces), corrector de acidez, resistencia al calor y para mejorar de la textura final del dulce. El ácido tartárico no lo uso nunca, pues la diferencia de resultado es casi imperceptible y sí suelo añadir una ínfima cantidad de zumo de limón. Ojo, no debe confundirse el ácido tartárico (E334) con el bitartrato potásico, llamado comúnmente “crémor tártaro” (E336), que se usa como estabilizador de claras o, principalmente, en combinación con bicarbonato sódico como gasificante para galletas. Lo comento porque he visto varias páginas en las que confunden ambos productos y, aunque tienen funciones parecidas, nunca deben sustituirse en las mismas proporciones. Ambos productos son 100% naturales y obtenidos a partir de la fruta, por lo que no debéis asustaros por el hecho de indicar su número E.

Dulce de fresas

La única alternativa que considero razonable al uso de pectina es su sustitución por Agar-gar. El agar-agar, a diferencia de la gelatina, se funde a alta temperatura, puede recalentarse las veces que se desee o conservarse a temperaturas “más razonables”. Además, la textura obtenida es más parecida a la que se obtiene por el uso de pectina. Aun así, recomendaría usar pectina y dejar el Agar-agar (en polvo) para su uso en “gelatinas” calientes de cocina salada que tanto popularizó nuestro gran gurú F. Adriá. Quizás me atreva a poner pronto una receta de dulce de frutas con agar-agar, pero ahora el tiempo apremia.

También podría usarse maicena como gelificande, y la he empleado alguna vez para preparar versiones rápidas y caseras de popular “lokum” (“Delicias turcas”), mas la maicena suele dejar un poso poco agradable (y crudo) en el paladar. Muy fácil de preparar, eso sí, pero con una bajada apreciable en la calidad del resultado final. Es lo que denominaría, la versión ideal para “matar el gusanillo”.

Dulce de fresas

De “El gatopardo” a “Novecento”

Para mí, estos dulces evocan a la burguesía de la segunda mitad del siglo XIX y principios de XX. La de los balnearios, de los bañadores a cuerpo entero y casetas a rayas blanquiazules emplazadas en las bajas, grandes y arenosas playas del Lido. A la burguesía que pasaba sus veranos en el País Vasco-francés, degustando platos en balnearios y disfrutando de conversaciones de los más trivial. A trufa como condimento de pasta. A partidos de tenis jugados con raquetas de madera y cordajes ridículamente flácidos.

A la plenitud y decadencia de una burguesía y una sociedad llena de contrastes. A “Muerte en Venecia”, “El Gatopardo”,… A la explosión de las pasiones culinarias, nacidas para saciar los placeres de un grupo social que vivía una realidad muy alejada de un mundo en el que germinaba una gran revolución y guerra del desencanto. Al despertar de esa revolución, fruto de las injusticias sociales.
Dulce de fresas y piña

También, pienso en las cortes de Versalles prerrevolucionarias. Las campiñas y las mesas dispuestas en verdes y extensos campos con jardines, flores y damas, inteligentes, que vivían la vida entre libros de amores, desencuentros, poemas y cortesía, marcados con una rosa marchita.
Pienso en Bretaña, en la vida romántica. En Charlotte, Emily o Branwell. En Bath y sus aguas. En ti.

Si no ves esta receta desde la web original, siempre puedes pasar a ver ésta y otras en la Web http://www.pepinho.com.

Dulce de fresas
Dulce de fresas/dulce de piña

Esta receta puede prepararse con gran variedad de puré frutas. La que aquí presento es, probablemente, la que gustará a todos, la de fresa o frambuesa.
He hecho versiones con otras frutas con mayor cantidad de pectina que la fresa, por lo que en esos casos puede ser recomendable disminuir ligeramente la cantidad de puré o de pectina.
El puré de manzana, por su bajo sabor, lo suelo usar como aditivo para contrarrestar sabores más intensos o añadirle algún aroma (original) del que resulta prácticamente imposible obtener un puré (pistacho, por ejemplo).
A veces, por su cuerpo, he usado terrones de azúcar, cambia ligeramente su textura. También puede usarse azúcar cristal, si se sabe cómo conseguirlo.

  • 250 gr. de puré de fresas (o frambuesas, por supuesto), limpio y sin pepitas. Lo tamizo dos veces.
  • 6-7 gr. de pectina (de manzana).
  • 295 gr de azúcar (25+270 gr).
  • 90 gr. de glucosa líquida (podría usarse algo menos, unos 70 gr.)
  • Opcional: ácido tartárico, una pizca (menos de 1 gr.) o una pizca de zumo de limón.
  • c. s. de azúcar grano, preferiblemente de grano grueso o azúcar cristal.
Para el dulce de piña
Con la misma receta, sustitúyase el puré de fresas por esta mezcla de puré de piña y manzana
  • 200 gr. de puré de piña (fresca y triturada)
  • 50 gr. de puré de manzana
  • Opcional: 15 ml de sirope de fruta de la pasión. Ideal.
Dulce de fresas y naranja

(1) Mezclamos la pectina en polvo con unos 25 gr. de azúcar normal, bien mezclado. Así, cuando lo añadamos al puré evitaremos la formación de grumos.
En un cazo pequeño vertemos el puré de fresas (o piña con manzana) y lo templamos un poco (unos 40-50ºC) para poder añadir y disolver la mezcla de pectina. Removiendo con un batidor, añadimos la mezcla de pectina y azúcar, muy poco a poco, en forma de lluvia, para evitar que se formen grumos. Si se forman, bátase bien la mezcla o, incluso, tritúrese de nuevo.
Nota: el puré de fresas se obtiene triturando con una batidora la cantidad suficiente de fresas y colándolo por un colador o tamiz fino para eliminar las pepitas. Es importante recuperar el puré que se adhiere a la parte inferior del colador. Lo mismo podría decirse para el puré de piña o manzana.

Añadimos el azúcar restante (270 gr) y la glucosa líquida. La función de ésta es evitar la cristalización del azúcar. También podríamos añadir una pizca de algún aroma o potenciador de sabor. Para los de piña suelo añadir un poco de sirope de fruta de la pasión.

(2) Sin dejar de remover con un batidor de varillas, evitando que el caramelo se adhiera al fondo del recipiente, calentamos la mezcla a fuego medio-alto hasta que alcance unos 107º C. Si tuviésemos ácido tartárico, lo añadiríamos ahora, mejor disuelto en una cucharilla de agua. Es antioxidante (conservador), corrector de acidez, mejora la textura y potenciador del sabor. Yo no lo uso, pero sé que muchos “profesionales” sí lo hacen. Podría usarse unas gotas de zumo de limón.
Vertemos de inmediato la mezcla en moldes de silicona, en algún “tapete” para horno con los laterales sellados, recipiente pequeño forrado papel de hornear (o similares) y dejamos que gane consistencia a temperatura ambiente durante un período mínimo de 24 horas, aproximandamente.

(3) Desmoldamos, depositando los dulces sobre azúcar cristal para que no se pegue a la superficie. Cortamos a gusto y rebozamos en azúcar.
Guardamos los dulces en un recipiente hermético o caja de galletas. Se conservan en perfecto estado mucho tiempo, si duran. Son una verdadera delicia que incluso puede ofrecerse para sorprender a visitas más o menos inesperadas.
Un té, compañía, una buena conversación y estos dulces de frutas. ¿Se puede pedir más? Soledad.

Dulce de fresas

25 comentarios:

Mariluz dijo...

Tienen una pinta deliciosa!!!!!.

Esta noche rebuscaré entre tus recetas porque llevo meses soñando con probar delicias turcas y seguro que siguiendo tus indicaciones no fallo.

Un beso y feliz fin de semana a tod@s y feliz casi Abril que ya asoma. :)

Un abrazo, Pepe y disfruta con la familia de estos dos días de descanso. :)

Gracias, por compartir siempre con nosotr@s.

Curri dijo...

Aqui estamos en uno y otro lado...ya sabes a que me refiero. Andaba yo preguntándome si se vería alguna foto con el dulce cortado. Y sí! Perfecto. Y se adivina el sabor. No me extraña que hagas excursiones a la cocina con mucha frecuencia. Yo también lo haría. Tienes razón que hay muchos dulces que te transportan a otro siglo. Eso me recuerda a la Madeleine de Proust. pero estas delicias gallegas (turcas) son clásico dulce decimonónico, pareces estar oyendo música de Mahler y metiendote un dulce en la boca para que se funda al sonido de la música. Un logro una vez más.
Relaja tu mente y sigue creando y publicando, que aquí tienes una cola de gente esperando tus recetas.

Ana dijo...

Fantásticos estos dulces, seguro que nada que ver con las gominolas al uso!
Donde se compra la pectina?
Muchas gracias!

Pepe Calo dijo...

Gracias, de corazón.
Si ya resulta difícil, y poco educado, escribir con el móvil sentado en la mesa de un Restaurante. Pero es el único momento en el que puedo.

La pectina es el elemento clave, pero tambien ayuda la glucosa. Yo la compro en una de las 2 tiendas más conocidas de Internet, aprovechando para comprar glucosa, pralinés, pastas... La que yo us es de una conocida marca en versión Home ;-) que viene con un dosificador... 1 gr~1 ml.

Siglo XIX... y burguesía.

Se deshacen en la boca y el corte espero deje entrever ese hecho...
¡qué difícil escribir así!
Un beso muy grande

Anónimo dijo...

Quizás la ausencia de respuesta sea en sí misma una respuesta, pq te veo más comunicativo y rápido q nunca....., siendo objetiva.

Carmen dijo...

Me ha encantado la entrada, Pepe. Llevaba tiempo buscando una receta de pasta de frutas pero no he encontrado ninguna con este niverl de detalle, sobre todo técnico.
Tengo una duda. Si la glucosa (que me resulta complicada de encontrar) sirve para que el azúcar no cristalice ¿la puedo sustituir por azúcar invertido? ¿O cambiaría la textura y el resultado?

Pepe Calo dijo...

Carmen, gracias.
Aunque la función del azúcar invertido es similar a la de la glucosa en algunas circunstancias. Creo que en este caso podría cambiar la densidad del dulce, haciéndolo más "líquido". Tendría que probar y quizás lo haga, pues he acabado la glucosa ;-) [Pronto me llegará más]

En cualquier caso, la proporción de azúcar invertido debería ser bastante inferior, dado su alto nivel "adulcorante" y su densidad más fluida.
Quizás no me arriesgaría. La glucosa es muy económica y se compra por Internet. El problema, como siempre, los gastos de envío.
Un abrazo.

Olgui dijo...

Hola.
Cuál sería la proporción de agar-agar a poner? así aprovecho la que tengo antes de que caduque.
Oye, te he hecho un interrogatorio en la entrada del Pudin de plátano/Bizcocho de plátano (no la desarrollo aquí para no liar). Cuando puedas me contestas, porfa? (sin quitarte horas de sueño! no me hagas sentir culpable!).
Hacía tiempo que no pasaba por aquí ... evito entrar porque, cada vez que lo hago, son semanas seguidas sin hacer otra cosa! Cómo enganchas, majo! ;)
Gracias y un saludo valenciano.

Pepe Calo dijo...

Hola, sigo comentando... 20 min de descanso activo.

Aprovechando que no me queda glucosa, he hecho la prueba empleando azúcar invertido. He sustituido los 90 gr. de glucosa por 15 gr. de azúcar invertido. Además, he añadido un chorrito de sirope de fruta de la pasión y, por una vez, un poco de ácido tartárico (en que viene mezclado ácido málico en los sobre de gasificantes, polvos de hornear, en algunas marcas).
El resultado ha sido muy bueno, quizás ligeramente con más cuerpo, pero podría deberse a que simultaneé la preparación del dulce con la de la cena y me pasé un poco con la caramelización (109-110 ºC). El punto clave es la pectina, de eso no tengo dudas. La glucosa ayuda en la preparación del jarabe para evitar el apelmazamiento del mismo.

No he probado con Agar-agar, pues no lo tengo en polvo. Me imagino que las propociones serán ligeramente inferiores, en torno a unos 5 gr, quizás, pero el resultado será más gelatinoso. Es cuestión de hacer alguna prueba. En el peor de los casos tendremos una rica conbfitura de frutas ;-)

Perdona por no haber leído el comentario. Me llega tanto SPAM que sólo puedo consultar la última entrada. Cada minuto me llega al correo una lista interminable de comentarios "basura" con publicidad del blog. Aunque el blog los filtra casi todos, no lo hace mi cliente de correo Web, GMAIL.

Tendré que poner la opción de un catcha o similar para poder filtrar esos comentarios.

Gracias.
Cuando tengo un segundo le echo un ojo.
Besos.

Olgui dijo...

Unas preguntas más:
Crees que se podría hacer, en lugar de con pasta de frutas, con zumo de frutas? zumo de granada, zumo de naranja ... que es el stock de fruta fresca que tengo ahora mismo ...
Cómo serían las proporciones, en ese caso?
Si quisiera hacer de plátano (me siguen sobrando jaja!) aplicaría la receta de la piña o la base de la fresa? como son más dulces ...
Sabes algún lugar fuera del ciberespacio donde vendan glucosa?
Thanks!

Olgui dijo...

Gracias! no había leido tu respuesta!
Tengo azúcar invertido, así que, como has quedado contento con tu prueba, puedo usarlo en lugar de la glucosa.
Gracias de nuevo y sí, ya imagino que te tiene que entrar de todo. No problem!

Pepe Calo dijo...

Hola Olgui,
Con zumos hay que darle cuerpo a la pasta. De hecho, alguna de las fotos que aparecen en la entrada, los dulces más anaranjados, son de naranja. Muy ricos.

Usé algo más de la mitad de la piel de la naranja confitada (la pelé y confité, dejándola en el jarabe toda la noche), cuya receta puedes ver en alguna entrada del blog, y la otra mitad de zumo. Algo así como 150 gr. de naranja confitada y 120 de zumo, triturando todo. No puse la receta porque no la medí con exactitud. Sólo escribí 2 versiones, la tradicional y otra distinta, como referencia para que lo adaptéis a vuestros gustos.

Si usamos zumo natural suele ser necesario añadir un poco de pulpa de manzana (o más pectina). Prueba con 90 gr. de puré de manzana y el resto de zumo, 160 gr.. Ya digo, he hecho mucho tipo de pruebas y sabores, casi siempre atinando, pero en muchos casos no he llegado a anotar las proporciones exactas empleadas. Hasta los he hecho con manzana + pasta de pistacho.

El puré/zumo de manzana es el comodín de todos los sabores: ayuda a rebajar la intensidad de la acidez, por ejemplo para unos de limón o lima; incrementa la proporción de pectina, dándole el cuerpo necesario cuando el otro fruto es de baja proporción; puede usarse como base y añadirle un aroma en gotas (almendra amarga, anís, vainilla, hibisco,...)

Prueba. Es divertido y, sobro todo, delicioso.

Un abrazo.

PD: se me olvidaba, en vez de azúcar grano, suelo usar azucarillos. Éstos le dan mejor textura, para mi gusto.
¿En qué pueblo/ciudad vives? En Santiago es más difícil aunque podría encontrarse en el CI...

Gloria Baker dijo...

que cosa más deliciosa no había visto estas gomitas! se las haré a mi mamá cuando pueda.
Cuando ibamos al cine comprabamos estas gomitas!
Mando muchos besos a todos!
Olga te dejé un mensaje!
xxxx

Violeta dijo...

Hola Pepihno y hola a todos. Decirte que la tarta de mousse de queso y fresas una auténtica pasada. En efecto, es una sinfonía de sabores, texturas y colores. Maravillosa. Y una pregunta sobre las 'gominolas'. En la farmacia me dicen que la glucosa de la que disponen es en polvo. Es que puedo hacer yo la solución, o es mejor que la consiga líquida? El farmaceútico me dice que no es lo mismo, porque la en polvo es pura. Gracias y muy muy buen día!

Olgui dijo...

Es divertido, sí, pero es que tengo a mi familia un pelín cansada de mis experimentos jajajajaa!!! Unos salen espectaculares y otros ... regulín! Por eso trataba de ir a lo seguro. Pero probaré, claro.
En las últimas 2 semanas han probado tu pudding de plátano, tus magdalenas de plátano, tus magdalenas de plátano con crujiente, y todos los helados con base de plátano que te puedas imaginar :) Mañana pienso hacer tu pan de plátano, y ya, por fín, se me han terminado los plátanos!!!
Pep, soy de Valencia, la tierra de las flores, de la luz y del amor ;)
Mi "miedo" de usar manzana era por si mataba/enmascaraba el sabor del ingrediente principal.
Gloria, un mensaje a mí??? dónde?? es que no controlo nada esto del blogger (aunque soy informática también). Sólo entro cuando tengo que dejar un comentario. Miraré a fondo a ver si encuentro algo.
Graciasss.

Violeta dijo...

Buenos días. Pepihno, por favor, tu podrías indicarme dónde conseguir sirope de rosas para hacer tu paraíso de rosas? Veo en internet una tienda que se llama Ginebra, pero no la conozco. Ya tengo la glucosa y la pectina para las gominolas! Qué ilusión! Muchas gracias siempre. Y buen día.

Olgui dijo...

Por cierto, Gloria, he visto que eres chilena ... siento lo de tu país y espero que no haya afectado a nadie conocido ...
Estuve allí en Noviembre y me enamoró, el lugar y la gente. Fue un circuito marítimo pero queda pendiente, sin duda, uno terrestre.
Ahhh! qué rico el pisco sour de Los Buenos Muchachos! ;)

Gloria Baker dijo...

Ah olgui gusto en conocerte es que hay una amiga que se llama como tu Olga y tu olguis!
te ire a ver.
Si lo del terremoto fue tremendo pero fue mas al norte.
Me encantan los Buenos muchachos!
besos

Violeta dijo...

Hola buenos días. Pepihno, los dulces de frutas magníficos. Muy muy ricos. Y tengo una pregunta. Unas horas después de hechos empiezan a rezumar líquido. ¿Estoy haciendo algo mal? Gracias un muy buen día.

Pepe Calo dijo...

Hola Violeta,
Los he hecho muchas veces y me pasó algo parecido una vez, hace ya tiempo, por tener prisas y no esperar el tiempo de secado ni el punto de caramelización exacto.

El problema se debe a la disolución del azúcar que recubre el dulce y puede deberse a alguno (o a la combinación) de los siguientes motivos (el primer punto es el principal):

(a)La superficie de la pasta no está totalmente "seca" cuando los has rebozado, bien porque el punto de caramelo no ha sido suficiente (puedes hacer que llegue a los 108ºC) y, sobre todo, porque se han rebozado antes de que estuviesen totalmente secos (las 48 horas son estimativas, a veces se necesitan hasta 3 o 4 días más). Con otro tipo de frutas, como piña, ese tiempo de secado puede ser bastante inferior, sobre todo si el punto de caramelo ha sido mayor.

(b) Es mejor usar un azúcar de grano grueso para el rebozado. No los guardes hasta que la superficie no se note húmeda.

(c) La temperatura ambiental durante el secado no debe ser demasiado alta, no superior a 20ºC (tampoco baja).

Como he dicho, la temperatura de caramelización debe rondar los 107ºC, pero dicha temperatura no se reparte de igual modo por toda la mezcla. Solemos medir la temperatura máxima en la base del cuenco, por lo que la del interior suele ser ligeramente menor. Puedes esperar a que alcance los 108ºC o remover bien.

Ya digo, es sólo una cuestión de secado. Prueba con otra fruta con menor cantidad de agua (piña) o aumenta el tiempo de secado. Nunca los reboces antes de tiempo... incluso espera unos 3 días, pues la humedad del dulce puede fundir el azúcar. Los de la foto has sido hechas varios días después y se conservan en perfecto estado.

Un beso.
Pepinho

Anónimo dijo...

Buenas tardes, es la primera vez que escribo aunque no la primera visita...tengo una duda, la siguiente: si en lugar de pectina quisiera usar cualquiera de las otras opciones (por lo de quitar el gusanillo y utilizar lo que tenga a mano!)¿cuáles son las medidas/equivalencias entre unas y otras?
Espero resupuesta. Gracias.

Violeta dijo...

Muchísimas gracias, Pepe. Sí, seguro que ha sido una combinación de poco tiempo de secado (pues creí que debían estar 24 horas, no 48, antes de desmoldar), y quizás poco punto de caramlización (no dispongo de termómetro, de momento, lo hago a ojo). De todas maneras, riquíiiiisimos, han sido éxito total, y ¡son tan bonitos!. Y otra cosa...estoy con tu tarta de praliné. Vaya pintaza!. Muchas gracias de nuevo y te deseo un magnífico día.

Ary dijo...

¡¡Hola!! "Caí" por casualidad en tu blog, a cuenta de una traducción para un juego de Disney (cosas de la vida), en la receta de los buñuelos de Nueva Orleans, que ya me la apunté. Y sólo quería decirte que haces un trabajo estupendo, que lo que más me gusta es que te entiendo perfectamente las instrucciones y explicaciones que das y estoy encantada. Esta receta de "gominolas" también se intentará algún día. Un saludo y gracias por tu tiempo.

Andrea Sepúlveda dijo...

Será posible esta receta pero sin azúcar?

Pepe Calo dijo...

Buena pregunta. Sí sería posible, añadiendo algún tipo de edulcorante, por supuesto. El azúcar de la fruta podría no ser suficiente.
En ese caso, para que no se formen grumos, hay que mezclar la pectina con dicho edulcorante.
Probaré.
Gracias.

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