Hoy tengo ganas de…He querido conjuntar en esta tarta muchas de mis recetas base preferidas: el bizcocho de chocolate jugoso, mi crema de chocolate preferida, los pasteles rellenos de mi crema preferida, la mousse de chocolate preferida y el glaseado de Pierre Hermé. El resultado está a la vista. Como nada puede ser perfecto, nada, me atrevería a recomendar esta tarta con los siguientes e importantes consejos (o eso creo): déjese reposar un mínimo de 24 horas, con dos o tres días estará perfecta; redúzcase la capa de crema o prescíndase de ella para poder disfrutar más de la mousse (para gustos); y, sobre todo, es una tarta para disfrutarla en ayunas o tras una ligera comida, no es broma, tomarla después de una pesada comida de domingo es una error grave. Hay que disfrutarla poco a poco, sin ímpetu, cuando un bocado de crema y chocolate fresco sea altamente apetecible.
Podrías pensar y preguntarme: ¿cómo puedes tener tanto tiempo? Mi respuesta a la vista está y ha estado durante esta semana: no lo tengo. Siete días y siete medias noches. Esta tarta fue realizada hace cuatro semanas, con nocturnidad y alevosía chocolatera.







