El síntoma de abstinenciaEs curiosa la sensación de liberación después de una semana dura. Es curiosa porque, en mi caso, dura menos que un suspiro. Acabas lo que tenía que acabar, llega el viernes y, tras un desahogo inicial, ya vuelves a darle vueltas a la cabeza.
Es como cuando acababas un examen, te salía bien, y después de unas horas de euforia llegaba el sentimiento de inquietud y vacío. Era como un síntoma de abstinencia. Como si el cuerpo te pidiese más “caña”.









