jueves, 3 de julio de 2008

Pudin de coco

Pudin de cocoSi ríes… si lloras
No es un flan, aunque lo parezca
(http://larsvontrier.blogspot.com)

Si estás leyendo este mensaje es que no lees esta receta en su localización original: http://larsvontrier.blogspot.com. Como hay varios Webs que se están encargando de copiar y piratear estas recetas me he visto obligado a incluir este mensaje oculto. Si deseas ver la receta en la fuente original visita: http://larsvontrier.blogspot.com (Blog de Pepinho, Harry Haller, i-Recetas)

A primera vista podría parecer el flan de coco y leche condensada, los ingredientes son muy parecidos y la apariencia también. Pero no, el pudin está a medio camino entre la densidad de un flan y un bizcocho, más denso, más “transportable” e igual de rico y de fresquito.

Diferencias principales: menos huevos, más súper-coco, la incorporación maicena como nuevo elemento espesante y la sustitución de parte de la leche por nata. Podríamos haber hecho una infusión de leche con una ramita de canela para darle un ligero toque o haber añadido, incluso, un poco de ralladura o infusión de limón. Delicioso y más fácil, en aquel flan montaba las claras, en éste sólo hay que mezclar adecuadamente los ingredientes y hornearlo en su punto.

Pudin de cocoHoy nos ha dejado 1080 ideas. ¿Quién no tiene su libro?, en fascículos, en cederrón,… nunca he hecho una receta suya peor estoy convencido que ha inspirado muchas de otros que sí he versionado. 1080 gracias.

Esperaba poder escribir dos recetas esta semana, será imposible, más que en época oficialmente laboral. Como tanto o más me está siendo imposible seguir el ritmo del blog. Por el momento será este postre. Las claras que tengo en el frigorífico no creo que aguanten 16 días y lo de congelarlas no me hace demasiada gracia. Si no tengo otro remedio…

Pudin de coco
No tendré tiempo para más hasta la vuelta de vacaciones, ni para una de las muchas recetas que tengo pendientes y ya han sido preparadas. Si todo va bien estaré de vuelta dentro de más de 15 días (¿18?), espero que no sea demasiado tiempo para mí ni para vosotros. Os echaré de menos, como lo he hecho estas últimas semanas de tensión y estrés interno, momentos de búsqueda de un rumbo que no he encontrado. Primero dejaré que pase el tiempo después intentaré centrarme.
Por el momento estaré por algunos de estos lugares: Los Ángeles (¿?), Las Vegas, El Colorado, San Francisco o Riviera Maya. Después espero volver a mi querida Galicia (si hay suerte).

Gracias. Un beso muy fuerte.

Pudin de coco
Vidas ajenas. ¿De qué hablan las mujeres?
Soy curioso, soy amarillo, soy azul. Me gusta indagar en las vidas ajenas, imaginarlas, hacer radiografías sin argumentación clara. Escuchar y analizar. Unas veces las desecho después de ser analizadas, otras las guardo para construir historias reales. Imaginaciones de vidas.
Sábado, esta vez, sobre la arena de la playa, a pocos metros de nosotros un grupo de jóvenes (¿pijas?) dialogaba. Una parecía que pasaría pronto por el altar, el resto entre celos y rencores ejercían de buenas amigas.
Así he reconstruido sus de diálogos, inicialmente inconexos, que me han permitido formar una idea de sus vidas (in)sustanciales. Es la transcripción literal, ventajas de andar siempre con lápiz y papel.

(foto realizada con el móvil)
A illa - Carreirón- ¡Chicas!, hay zumos de naranja. Quien ”quiera”, en brick.
- (…) Eso es Celestina de profesión.
- Me encanta.
- Me emociono. Cuando creo que hay posibilidades en algún sitio me emociono, luego la cago.
- Yo empecé con 22 y ahora tengo 32. ¡Aguantando a la misma persona! No era un “vamos a tomar un café”.
- ¿Tienes 29? Ya lo sabía, pero me olvido. Si empezaste a los 20 y llevas nueve…
- Me dije, a esperar 15 días para salir con nadie…
- ¡Y hasta hoy!
- Ahora viéndonos con un poco de perspectiva no me pegaban un ”carallo”. Se veía venir. A mí me hizo un gran favor, sino no lo hubiese dejado. Y eso que Cristina me avisó… Pero me daba juego, nos lo pasábamos bien.
(suena un móvil)
- Te lo cojo, el teléfono.
- ¡Hola! ¡Qué voz! ¿Qué pasa?... En la isla... pero es que hay mucha gente de fuera… yo también.
- (Una joven bromea) ¡Niños! ¿Queréis un mojito? ¿Una caipiriña?
- Yo también te quiero mucho. Un besito, chao. (…)
(Se cruza una pareja)
- ¿Y dónde están los yates? Creo que en el Grove.
(Se alejan) (…)
- O sea, que ayer no salieron casi.
- Se habrán despelotado en el barco.
- ¡Se despelotaron en la playa!
- Ángel seguro, Roberto seguro, Chema también.
- Julio encantado.
- ¿Pero no está enrollado con uno de...?
- Creo que en mi vida…
- Como éste es de vela…
- Tenemos que plantearlo, sin excusas, un fin de semana.
- Éste es de 12, es grande.


Pudin de coco(…)
- Mira el niño que ”riquiño”
- Es un muñeco.
- La, la, la…
(…)
- Ir a un local de striptease me la “reflanflinfa”. En el Gula-Gula, uno de esos…
- Eso es denigrante. Como la despedida que le hicimos a Laura. Fue un travestí, no hubo ni baile ni nada… En Madrid yo me reí mucho más con las cincuentonas desesperadas, poniendo dinero. Era un ambiente súper-cutre.
- Se fueron a un local por “Sanjenjo”… había pacto de silencio. Pero como no tenían dinero no entraron. Luego se fueron de marcha por allí. Que lo cuenten, que tampoco…
- A mí no me gusta…
- ¿Enterarme que han ido a un striptease?
- Como he ido, pero como me ha parecido tan patético… Me molesta que no lo cuente como se lo cuento a él. Si son 15 me la “reflanflinfa”, si es él solo… ¡háztelo mirar!
(…)
- Saca luz, riega a la gente, como lo de la pelota de ping-pong. Por lo visto es la atracción de Benidorm. Chupa agua y riega a la gente. Luego es un “cagao”, luego quiere hacer algo y no se atreve…
- Mercedes nunca fue tan hortera, pero Andrés…


Pudin de cocoSi ríes, el mundo lo reirá contigo…
Me he acordado de una frase de película. Desconozco cuál es la fuente exacta de la que la ha tomado prestada, hasta no estoy totalmente seguro de cada palabra. Dice algo así: “Ríe y el mundo entero reirá contigo. Llora, y llorarás solo.” Tiene muchas lecturas, para empezar, el ser humano tiende a reunirse para celebrar los éxitos. Ante cualquier hecho feliz sentimos una necesitad contarlo, de buscar compañía para hacerla partícipe de nuestra felicidad. Ante la tristeza, deseamos la soledad, el aislamiento, la desaparición.
Al otro lado de nuestra postura ante la risa y el llanto está la postura que toman los demás. El prójimo actúa ante la alegría, la victoria o la risa como la suya propia, ríe y se identifica, te busca. Ante el dolor y el llanto se aleja, se distancia, lo ve ajeno. La identificación no es idéntica ni real.

Pudin de cocoSi lloras, llorarás solo.
Estoy triste y quiero estar solo. Quiero llorar solo. Porque es difícil explicar el porqué, porque aún explicándolo dudo se pueda entender sin vivirlo en las propias carnes. Sin ser yo.

Podréis imaginaros situaciones personales por las que hayáis pasado, revivir circunstancias propias e impregnarlas de una dosis de altruismo. Podéis abstraeros por un instante. No será igual, no podréis imaginaros cómo estoy y cómo me siento. Porque yo soy yo, vosotros sois vosotros. No quiero marcar distancias, porque me siento cercano a vosotr@s, porque me alegráis y reconfortáis, porque os considero amig@s (si queréis, claro). Sólo decir que el dolor es un acto privado y de soledad, una necesidad que se me hace cada día más intensa.
Proverbio: “tanto un grano de arena como una piedra se hunden en el agua”.

Pudin de cocoCamina junto a mí… ¿imposible?
Hoy me han tocado las citas, ésta de Albert Camus: "No camines delante de mí, puede que no te siga. No camines detrás de mí, puede que no te guíe. Camina junto a mí y sé mi amigo.".
Está caminando delante de mí. Soy incapaz de seguir su ritmo, soy incapaz de desear seguir ese ritmo.
Hoy, miércoles, María ya quería hacer la bolsa… ¡pero si nos vamos la madrugada del viernes al sábado! No tengo ninguna gana. ¡Ninguna gana! Preferiría quedarme descansando, escaparme por una temperada. ¿Qué más quieres? Todo sigue igual. NO cambias, ni por un solo momento. Llegas y lo tiras todo: tus palabras y comentarios, tu respiración profunda dice que estás enfadada ¿por qué? ¿Qué he hecho mal? ¡Si lo he hecho todo! ¡Si me has llamado cuatro veces durante la mañana para darme tareas! ¡Si no he parado!

Pudin de cocoFotos
- Una mujer joven se seca las lágrimas mientras conduce (20:05)
- Dos milagros. La chica de la gran barriga está delgada y pasea a un bebé por Romero Donallo. He visto un coche idéntico al nuestro mío y más sucio. (20:10)
- En urgencias, nadie presta atención a una televisión con imágenes de la “marea roja”. (20:30)
- M ha aparcado en la plaza número 69 del parking de La Rosa. ¿Subconsciente?

- Llueve. (17:00)
- Pepinho se mira al espejo y se ve distorsionado, otra persona diferente a hace un par de semanas, incluso menos. Mucho peor. (Todo el día)

Yo también necesito ese helado con sabor “hoy no quiero hablar con nadie”.

Pudin de cocoIngredientes
  • 30 gr. de maicena (Maizena ©).
  • 200 ml. de leche entera.
  • 15 gr. de azúcar polvo.
  • 8 gr. de azúcar vainillado (un sobre).
  • 130 ml. de nata.
  • 265 gr. de leche condensada.
  • 2 huevos grandes.
  • 125 gr. de coco rallado.
Caramelo
  • 90 gr. de azúcar
  • 35 ml. de agua, aprox.
  • Un chorrito de zumo de limón.
(1) Precalentamos el horno a 150º C con bandejas con agua para hacer un baño María. Preparamos el caramelo en un molde para cake. Calentamos a fuego fuerte el agua con el azúcar y unas gotas de limón hasta que (empiece a) tener tono dorado y sin que llegue a quemarse. Cuando alcance un tono ligeramente dorado retiramos del fuego de inmediato para que no se queme el caramelo y giramos el recipiente para que cubra generosamente las paredes del molde.

(2) Con un batidor de de varillas, diluimos la maicena con la leche hasta que no tenga grumos. Añadimos los azúcares, la nata, la leche condensada y los huevos, uno a uno, mezclando con cuidado en cada incorporación y sin batir para que no coja aire. Por último añadimos el coco en polvo. Mezclamos y vertemos sobre el molde caramelizado.

(3) Introducimos en el horno precalentado al baño María durante una hora y diez minutos, aproximadamente. Dejamos enfriar en su totalidad e introducimos en el frigorífico toda la noche. Al día siguiente desmoldamos la pudin por medio de una baño de agua caliente o calentándolo ligeramente el molde. Servimos con abundante caramelo, nata, crema fresca espesa o, incluso, una salsa de chocolate.