¡Por fin es lunes!Creo que a partir de ahora intentaré evitar adjetivos sobre los resultados, principalmente si son elogiosos. Nada de: “delicioso”, “rico”, “sublime”, “sabroso”,… suena muy autocomplaciente y, sobre todo, vanidoso. Sería perfecto poder preguntarle a María acerca del resultado, pero claro, su idea de “rico” es diferente a la mía y no siempre coincidimos, para bien y para mal. Cada uno tiene sus gustos y apetencias, además, yo soy de buen diente, que no es lo mismo que “mucho” diente. Intentaré limitarme a adjetivar las acciones que den lugar a resultados diferentes y de modo comparativo: “un almíbar lo hace más jugoso”, por ejemplo.






















