lunes, 26 de marzo de 2007

Crema frita

Historia de unas milhojas.
Parte III (y última): crema frita

creama frita
Después de haber quitado bastante provecho a la elaboración de las milhojas, éste es el último reducto de aquella crema pastelera que empleé para la elaboración de las milhojas.

Tengo una larga lista de recetas en mente, mas el trabajo ha sido tan agotador que no he tenido mucho tiempo. Estoy agotado. Sólo pequeñas cosas que no roben tiempo y resulten agradables al paladar.


Pasado mañana me podré manos a la obra con nuevas ideas… empiezo a cogerle el gustillo. No lo pasaba tan bien desde la época en la que dibujaba y pintaba todo lo que tenía delante.

He visto muchas recetas de la leche frita en las que se le echa (bastante) huevo, yo tengo mis dudas de que sea realmente leche frita. Modestamente, pienso que la leche frita debe llevar muy poco huevo o ninguno, la proporción de huevos pienso debe ser mínima. En la leche frita el huevo no se emplea como espesante, sólo harina y/o maicena.
Recuerdo haber realizado una receta de “leche frita” sin huevos, pero no tengo ni idea de dónde la he quitado y, lo peor, dónde la tengo. A buscar en Google. Recuerdo que quedaba mucho más ligera y suave al paladar.

En esta receta no hay duda: es “Crema frita” ;-).

crema fritaComo ya tenía la crema el esfuerzo ha sido mínimo.

Ingredientes
  • Crema pastelera (ver receta).
  • Harina y huevo para rebozar
  • Aceite de girasol para freír.
  • Azúcar glacé y canela molida para espolvorear.

(1) Realizamos una crema pastelera y, tapándola con un plástico, la dejamos reposar hasta que se endurezca. Puede ponerse en el frigorífico.
(2) Una vez la crema tenga la consistencia deseada, se forman poliedros regulares hexaédricos ;-) a gusto. Si álguie se atreve con otras figuras, estupendo. Las formas no regulares se consiguen muy fácilmente.
(3) Se rebozan en harina y huevo batido. Se fríen a temperatura media, hasta que tenga algo de color.
(4) Los ponemos sobre papel absorbente y dejamos templar. Espolvoreamos con azúcar glacé y canela molida.

La de cosas que se pueden hacer con la “crema” que sobra. A María le encanta, aunque esta vez, por motivos obvios, sólo la ha probado. A mí también.