jueves, 1 de febrero de 2007

Pastelitos de merengue (o crema)

Fáciles y muy buenos. Lo de siempre, si no habéis atrevido con el hojaldre os lo recomiendo: está mucho más rico que el comprado (que para mi gusto es un poco insípido), te da flexibilidad de procesado y la elaboración es muy relajante.



Ingredientes




El proceso de preparación de los dos principales elementos de esta receta ya los he puesto en otros post: merengue seco en el horno y hojaldre.

Una vez elaborado el hojaldre, se estira en una capa, no demasiado fina (medio cm o algo menos) para que suba. Con ayuda de un cortapastas o molde de galletas, para que el corte sea limpio y no se unan las capas, cortamos las piezas en las formas que queramos: rectangulares, circulares, cuadradas, etc.
Pintamos con huevo batido o simplemente unas claras de huevo. No debe llevar demasiado huevo, pues como caiga por los bordes impide que suba o hace que no lo haga de forma homogénea.
Se introducen en el horno a unos 230º C, durante unos minutos. Al final podemos bajar un poco la temperatura. Se retiran cuando estén dorados. No debe abrirse el horno durante el proceso.

Pintamos con un almíbar ligero: misma cantidad de agua que de azúcar y un chorrito de limón. Todo al fuego sin remover.

Cortamos las piezas longitudinalmente y rellenamos con merengue o crema pastelera. En ambos casos están muy buenos.

2 comentarios:

Mariana dijo...

Vaya delicia de pastelitos y además haces tú el hojaldre que pasada. Podrías darme la receta de la crema que haces para rellenarlos.
¿Tienes algún email por si me interesara preguntarte algo en privado?

Harry Haller dijo...

Éstos están realizados del merengue que puedes ver en el blog. También los he rellenado de crema pastelera y salen tanto o más ricos. Es cuestión de gustos, yo prefiero la crema.
En el blog he puesto la receta de unos “palitos de Holanda” con la receta de una crema pastelera que he realizado con leche condensada. No es la forma mas usual de realizarla. Suelo emplear ésta (para 250 ml de leche):

250 ml de leche entera (200 + 50). A veces, parte o toda la sustituyo un 25% por nata.
65 gr. de azúcar (50 + 15)
23 gramos de maicena (“maizena” es una marca comercial, es harina de maíz refinada) o almidón.
2 yemas de huevo
Una rama de canela y un poquito en polvo.
Una cucharadita de azúcar vainillado.
Piel de limón (evitando coger lo blanco).
Opcional: una nuez de mantequilla.

En frío, se baten 15 gr. de azúcar, 23 gr. de maicena y las yemas, hasta que queden algo blanquecinas. Se añade el azúcar vainillado o esencia de vainilla y 50 ml de leche. Se sigue batiendo. Esta leche se incorpora en frío para que la mezcla quede más homogénea. Las cantidades de leche son orientativas.
Se pone el resto de la leche (200 ml.) al fuego con la piel del limón, la canela y el resto del azúcar (50 gr.). Cuando empieza a hervir se retira las sustancias sólidas, después sería mas difícil, y, sin dejar de batir, añadimos poco a poco a la mezcla anterior.

Se vuelve todo al fuego (lento) y, sin dejar de remover, esperamos a que quede espesa. Al final puede incorporarse un poco de mantequilla, que le da sabor y, sobre todo, un brillo especial.

Si no es para usar inmediatamente se tapa con plástico para que no coja costra.

Las yemas y “maizena”, con “z”, actúa como espesante, si incrementamos las yemas podemos decrementar la maicena, y viceversa. Aproximadamente, para un litro de leche: 8 yemas y 90 gr de maicena ó 12 yemas y 75 gr. de maicena.
Si no tienes maicena puedes emplear harina pero en alguna cantidad mayor.

No tengo mucho tiempo (ya me disculpo antes de tiempo por si no puedo responder en tiempo razonable) pero mi correo personal está en mi perfil (parte inferior derecha de la página).

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